Se recupera en casa

El defensor Maxi García realiza la rehabilitación de su rotura de ligamentos en la pileta de la Sede Social. “No sabía nadar y creo que hice una gran elección. Me están tratando demasiado bien”, expresó.

Va, viene, descansa y vuelve a ir. Así. Una y otra vez.  El defensor Maxi García, en su segundo mes de la rotura de ligamentos cruzados anterior y meniscos de la rodilla derecha, intensifica la rehabilitación con trabajos de pileta en la Sede Social. Sí, se recupera en casa. Vamos Animal…

Atrás quedó aquella noche negra de Tucumán. Maxi solo piensa en el regreso. Y no le importa tener que usar "la tablita para principiante", como él mismo reconoce. “No sabía nadar, así que me vino bien”, dice entre risas.

“Le estoy metiendo bastante. A la mañana trabajo en el club, después vengo a la Sede y por la tarde tengo ART. A veces siento un poco de fatiga, pero sé que es normal y trato de no aflojar”, explica el central.

Entre brazada y brazada, del otro lado del agua, lo sigue atentamente  Mauro Cáceres, profe de Natación. “La voluntad de Maxi me asombra. Es un pibe laburador, sacrificado, y le pone una garra enorme. Se nota que tiene ganas de recuperarse”, destaca.  “Para este tipo de lesiones, el agua es el mejor método que existe. Al no haber impacto fortaleces todos los músculos y a la vez, te relajas”, agrega.

Y Maxi García, con la humildad de siempre, no se olvida de devolver la pared. “Aprovecho para agradecerle a los profes Mauro y Cristian por la atención  y a los kinesiólogos Pablo de la ART y al Tano (por Mauricio Di Benedetto), que siempre está encima de mío. La verdad que son de mucha ayuda en este momento”, concluyó. 

Viernes 5 de Febrero de 2016 | Fútbol Profesional

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