Apostillas en Villa Devoto

Los Andes rompe malas rachas al llegar a una fase final de copa, de las cinco ediciones que disputó, y ganar nuevamente desde los doce pasos, donde fue una pieza clave el debutante Garavano. Cisterna le puso suspenso y emoción cuando parecía todo perdido.

 

Por Pablo García

MARCA UN HITO EN SU HISTORIA: Con este pasaje de fase, Los Andes entró por primera vez en la instancia definitoria de la Copa Argentina. “Estamos contentos porque dimos un paso importante y seguimos haciendo historia en el club con el pasaje a los 32° de la copa”, sentenció el delantero Ale Noriega, quien volvió a desempolvar su título de goleador (23 gritos con la casaca Milrayitas, en 64 partidos) para establecer la igual transitoria y luego definir exquisitamente su penal. Es que de las cinco ediciones anteriores recién pudo pasar una primera instancia la pasada edición de este mismo certamen, al eliminar a Merlo y Atlanta pero cayó en la instancia que lo llevaría a los 32avos contra Italiano. Previamente, lo habían dejado en el camino sus primeros rivales: Sarmiento (Santiago del Estero), Newell’s Old Boys, Deportivo Riestra y Leandro N. Alem. Feliz por su presente, el conjunto de Lomas deberá enfrentar en la siguiente fase a Crucero del Norte, en un partido que se disputará en terreno neutral.

LA TERCERA FUE LA VENCIDA: En la actual edición de la Copa, Lama venía de pasar dos rivales, San Telmo y Defensores de Belgrano, desde el punto del penal y en ambas oportunidades por el mismo marcador: 5-4. Ayer, cuando todo evidenciaba una victoria, finalizó en empate y luego cayó desde los 12 pasos 4-2.

EL HÉROE: En su presentación defendiendo el arco de Los Andes, Matías Garavano se hizo gigante para tapar el disparo de Leandro Arguello y su palo lo ayudó para evitar el remate del paraguayo Peralta Cabrera. El arquero Mil Rayitas había tenido un momento de zozobra cuando se le coló por arriba un inalcanzable remate Godoy que sacó desde 25 metros. “Mi debut finalizó de la mejor manera porque se pasó de fase, en un partido que estaba prácticamente perdido”. En cuanto a los penales, el arquero sostuvo que, si bien había estudiado a los ejecutantes, es muy importante “la intuición”, con la que pudo adivinar uno. “Hay que seguir por la misma línea y, desde el lugar que nos toque, siempre aportar nuestro granito de arena para ayudar al equipo”, remató Garavano, que con sus atajadas mandó al equipo a la siguiente fase de la Copa Argentina.

EL OTRO HÉROE: Todos los jugadores coincidieron en que el terreno no estaba apto para el juego y hasta la misma pelota sufrió los embates y las salidas de cancha. ¿Qué va a decir uno de los protagonistas más afectados? “En esta cancha es imposible que se note la diferencia entre uno y otro equipo porque no se puede jugar por abajo. Entonces todo se simplifica con centros o pelotazos y si no aprovechar la segunda jugada para intentar convertir”, explicó Diego Cisterna. Sin embargo, el volante se las arregló para hacer sus toques distinguidos. Los ojos abiertos, la mente fría y calculadora y la técnica exquisita hicieron posible el empate en los segundos finales. “Cuando llegó la pelota a mis pies, vi el arco solo y no hacía falta pegarle fuerte ya que no había resistencia para que entrara la pelota. Por eso intenté de asegurarlo rematando despacio”, dijo el 10 Milrayitas, quien construyó el puente que envió al conjunto de Lomas directamente hacia los penales. Consiguió su segundo festejo en el Rojo, tan importante como el primero: el descuento ante Acassuso, en la temporada anterior.

FIN DEL KARMA: Los Andes echó por tierra con poco más de 20 años sin ganar una definición por penales (18 de junio de 1994 ante Tigre en Victoria), aunque en este lapso solo cayó en dos oportunidades y ambas por la Copa Argentina: Riestra e Italiano fueron los verdugos. Sin embargo en 93 años de afiliación a la Asociación Argentina de Fútbol pudo quedarse por segunda vez con el triunfo por esta vía. Mientras que las caídas fueron en cuatro oportunidades, incluyendo las dos ya citadas: el 8 de marzo de 1970 por la 2da edición de la Copa Argentina, tuvo su primer caída ante Newell´s que, tras dos empates, lo eliminó en penales por 4-2 (todos del Bambino Veira para los rosarinos y Cabaleiro y Vignale para Los Andes). La segunda fue el 15 de abril de 1992, aquel trago amarguísimo en la cancha de Independiente, en el desempate por el campeonato ante Ituzaingó: tras finalizar en 1-1 (Franchoni y Duró) durante los 120 minutos, el equipo de Oeste ganó por 4-1 (Luquez, Vidic, Rivoira y Cudós para el ganador, mientras que para el Milrayitas marcó Omar Torres, el remate de Galeazzi se fue desviado y Miguel Serrato se lo atajó a Víctor Martínez). Trauma superado para el equipo de Lomas; mientras el Tortu Segovia tuvo revancha del que le atajaron la edición anterior.

ENTRENA SOLO: Previo al inicio del cotejo, Gustavo Turraca aprovechó la soledad del campo y tuvo un entrenamiento exclusivo, luego de quedar afuera de los 18 jugadores que estuvieron a disposición de Nardozza en Villa Devoto. Es que el resto del plantel entrenó por la mañana con el profe Paz, incluidos los lesionados Dieguito Galeano y Emma Martínez. Por eso el volante canterano se puso a disposición del cuerpo técnico para hacer pasadas, entre otros ejercicios.

¿FALTAN IMÁGENES?: Parecía una finalísima por la cantidad de fotógrafos que al menos sacaron las imágenes de los once iniciales. Al menos 10 personas con cámara en mano retrataron a los once protagonistas, previo al partido.

TE SIGO SIEMPRE DESDE CASA: Los vecinos de Villa Devoto ya no tienen que realizar ni el esfuerzo de asistir a la cancha. Solo es suficiente con subirse algún techo de una casa y hasta algunos aprovechan su balcón para mirar el partido, como palco de honor. Aunque quizás solo quieran anticipar el próximo pelotazo para evitar que les rompa el vidrio de su ventana…

 

Jueves 9 de Abril de 2015 | Fútbol Profesional


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