''Quiero volver y sacar a Los Andes de esta situac

A menos de dos semanas de haberse sumado a la par del grupo, Casta mejora a día a día y se ilusiona con un regreso a lo grande. El Pitufo lo tiene merecido. Vamos que le falta poco...

Por Leandro Saltamerenda

lsaltamerenda@clublosandes.com

Lo extrañaban y se extrañaba. Se lesionó en el momento menos pensado. Una rotura del tendón de Aquiles lo marginó de todo. Se perdió el último tramo del torneo en la Primera B, el Reducido y el ascenso, con todo lo que implica. Pasó horas y horas en el predio de Agremiados haciendo su recuperación, y nunca bajó los brazos. La luchó y la luchó. Ese amor que lleva por Los Andes lo llevó a dar la vuelta olímpica en muletas. Siempre apoyando desde afuera. En SMATA, en el Club Alemán o en el mismísimo Eduardo Gallardón. Ahí se lo veía a Martín Castagnino, entrenando y alentando. Sin embargo, con el correr de los entrenamientos se fue metiendo otra vez en el grupo. Hasta que llegó ese miércoles 1 de Octubre, el día de la reaparición. “Ojo que vuelve Casta, eh”, repetía. Lo esperábamos y lo esperaba. Por eso no extrañó el saludo afectuoso al cuerpo médico y la ovación de sus compañeros. Y estaban en lo correcto. Es verdad, jugó menos de 15 minutos, pero pareció una eternidad. Hasta se dio el gusto de hacer una de sus diabluras; en la tercera pelota que tocó, desacomodó a la defensa rival y habilitó a su compañero de ataque Enzo Pelosi para que se anote en la red. Lo tenía merecido. Por sacrificio, esfuerzo y paciencia. El Pitufo ahí estaba, en el campo de juego, en su lugar preferido. Ahora, acá ésta, en la cuenta regresiva y sabiendo que no será fácil recuperar su estado físico. Pero no le importa, su sueño de regresar vale más. Y, obvio, quiere ayudar al Milrayitas a sacar adelante este complicado presente. ¿Querés saber más sobre Casta? Bueno, entonces leé la nota…

¿Como estás después de haber regresado a la actividad tras un largo parate?
Al principio uno se siente muy contento por el hecho de volver a jugar, tocar la pelota, estar otra vez con los compañeros todos los días. Y después cada día que pasa, es como que uno cae y ve cuánto le cuesta. Hay que meterle mucho sacrificio, sobre todo mentalidad, para saber que esto no es facil. Ahora se viene lo más duro.

Claro, volviste a ser fútbol, pero estás en la etapa más complicada de la recuperación. Ganar fuerza, potencia…
Y sí, uno necesita llegar a los picos más altos del estado físico para volver a estar en ritmo de competencia. La verdad que cuesta, porque yo tenía un estado físico óptimo y llegar a ese nivel es difícil. A veces uno se desespera por el hecho de que quiere que pase rápido, pero es día tras día.

¿Cómo se manejan las ansiedades? Porque cuando dijimos “Castagnino volvió a hacer fútbol”, todos empezaron a preguntar cuando regresabas oficialmente…
En ese sentido trato de estar un poco al margen. La mentalidad tiene que ser ésta: trabajar día a día. Con el correr de los entrenamientos yo ganó cosas nuevas; una vez un poco más de velocidad, otra vez resistencia y así sucesivamente. Hasta que un día sea en todos los sentidos y ahí pueda volver definitivamente.

Cuando tocaste otra vez la pelota, ¿qué se te cruzó por la cabeza?
Pensé mucho en mis seres queridos, en mi novia, en mis amigos, en la familia que me cuidó cuando me pasó la lesión. Lógicamente son personas que se te vienen a la cabeza, porque hicieron un esfuerzo muy grande por mí y me apoyaron en todo momento. Y ni hablar de Gonzalo (kinesiólogo), los médicos del club, ya sea Tony que me operó o Pablo, que estuvieron y están constantemente detrás mio, se preocupan, me llaman. Eso te de más fuerza y confianza para seguir.

Además, en la primera práctica que volviste a hacer fútbol tus compañeros te ovacionaron y te aplaudieron…
Y bueno, eso es lo más lindo. Ni bien entré a la cancha, por más que hayan sido 10 minutos, los muchachos  me aplaudieron, te emociona. Es un lindo gesto y siempre lo voy a guardar como un recuerdo personal.

En lo futbolístico, ¿cómo ves el presente del Milrayitas desde afuera?
Lo veo duro, pero a la vez, alentador, porque creo que nosotros estamos haciendo las cosas bien y a veces no se dan los resultados. Hay que ser realistas que estamos en una categoría superior y los partidos son de nivel superior. Nosotros tenemos que estar a ese nivel. Nos esta costando un poco y muchas veces no estamos ligando. Yo soy de la idea que para ligar algo vos lo tenés que generar y me parece que Los Andes lo está haciendo. Con mucho trabajo y esfuerzo vamos a levantarlo. Este grupo se la bancó, pasó los malos momentos y salió a flote. El mejor resultado es haber logrado el ascenso cuando nadie confiaba en nosotros. Y tenemos que repetirlo.

¿Como tomaste la llegada del nuevo cuerpo técnico?
Sin problemas. La verdad que yo a Fito lo respeto mucho,  ya que me ayudó con el tema de la lesión, pero los cambios a veces sirven para bien y ojalá que este no sea la excepción.

Te perdiste el ascenso que fue algo muy gratificante. Tu idea es regresar en este momento para revertir el presente…
Y lo sueño, en serio. Los días que hago fútbol lo pienso mucho. Quiero volver a jugar y sacar a Los Andes de esta situación tan incomoda. Por ahí a veces no la merecemos, pero es lo que nos toca. No pude disfrutar el retorno a la B Nacional, pero me gustaría vivir desde adentro un final de temporada salvando a este club del descenso. Creo que si nos quedamos en esta categoría y nos afianzamos un poco más podemos pelear cosas grandes.

A corto plazo, ¿cuál es tu meta para lo que resta del 2008?
Estar bien físicamente y poder jugar algunos partidos al nivel de la categoría. Si no, el objetivo secundario es llegar en óptimas condiciones a la pretemporada y en febrero arrancar con todo. Pero me tengo fe y ojalá que puede empezar a sumar desde ahora.

Viernes 17 de Octubre de 2008 | Fútbol Profesional

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