''Mi segunda casa''

Así se siente Ezequiel Iglesias, instructor de Taekwon-Do de la escuela que funciona en el Gallardón. "Hay mucho potencial por delante", expresó en exclusiva para el Sitio Oficial.

 

Crece el Taekwon-Do, crece Los Andes. Sumamos alumnos, sumamos socios. Es proporcional. La actividad nos regala historias todas las semanas, y una de ellas, tiene como protagonistas a Ezequiel Iglesias, el instructor de la Escuela del Gallardón. Llegó al club a fines del año pasado luego del alejamiento de Santiago de Lojo (por imcompatibilidad horaria) y hoy disfruta la posibilidad de estar al frente de la clase. "Poder trabajar en el club de mi barrio, en Los Andes, mi segunda casa, transmitiendo una de mis más grandes pasiones, no tiene precio", reconoce Eze.

Llevás tres meses de trabajo en el club, ¿cómo te recibió la familia Mil Rayitas?
Muy bien, con la mejor predisposición. A fines de octubre recibí con mucha alegría la noticia de que existía la posibilidad de comenzar a dar clases de Taekwon-Do en Los Andes, el club de mi barrio, donde me crié. Entonces fue así, como a principios de noviembre me sumé en remplazo del profesor Santiago de Lojo, quién no pudo seguir por motivos laborales. Al asumir me encontré con un grupo de chicos de edades variadas, súper motivados para continuar con el aprendizaje. Pero todos en el club me recibieron con los brazos abiertos, especialmente su presidente Carlos Sierra, quien desde un principio se mostró predispuesto a colaborar con la actividad en todo lo que necesitamos. A decir verdad me hicieron sentir como uno más de la familia.

El número de chicos y adultos que hoy entrenan en la Escuela creció en buen número, ¿cómo ves el potencial?
Efectivamente, en la actualidad, el grupo creció muchísimo y todavía tiene mucho potencial por delante. Chicos y chicas día a día se suman a las clases y cada vez vienen más y más entusiasmados. Pero lo que más me sorprendió, fue con la rapidez que creció la clase de los adultos. Hombres y mujeres entrenando a la par, sin importar la diferencia de edad. Algunos empezaron porque se los recomendó el médico para bajar de peso, a las damas les interesaba la defensa personal, otros realizar alguna actividad de manera recreativa, y algunos por la curiosidad de saber que era este arte marcial. Fue así como poco a poco se fueron animando a entrenar, y de pronto el horario de la noche se vio lleno de socios e hinchas Mil Rayitas compartiendo la misma pasión por el Taekwon-Do.

El Taekwon-Do es una de las actividades que no se tomó descanso en el receso, ¿se viene un año intenso en cuánto a la competencia?
Así es. Decidimos continuar los entrenamientos porque el fin de semana pasado se llevó a cabo la XVI Copa de la Costa de Taekwon-do IF, y muchos de nuestros socios participaron del evento. Entonces, decidimos hacer una pretemporada enfocada a dicho evento. Además, a nivel internacional este año se realizará la tercera Copa del Mundo y uno de nuestros principales objetivos. Como así también nos preparamos para competir en los Selectivos con vistas al Mundial 2016 de Inglaterra. Cabe destacar que nuestros instructores ya han participado con muy buenos resultados en los campeonatos Canadá 2012 y Roma 2014.

En lo personal, ¿qué significa el Taekwon-Do en tu vida?
El Taekwon-Do fue un cambio radical en mi vida. Bajo el mando de mi maestro Miguel Quintana (VII Dan), actual director de la escuela, y el Sabum Nim Francisco Quintana (IV Dan), quién es nuestro entrenador deportivo de alto rendimiento, comencé a entrenar, y hoy en día ya con la categoría de III Dan, sigo entrenando para seguir creciendo como taekwondistas y como persona. Descubrí que Taekwon-Do no es un deporte, sino que es un arte, un camino, un estilo de vida. El Taekwon-Do es el espacio donde uno puede descubrir valores que hacen más grande al hombre como ser humano. El Taekwon-Do me hizo conocer personas maravillosas, que hoy tengo el lujo de tenerlos como compañeros en los entrenamientos. Junto a ellos, en representación de la Argentina, hemos viajado a través del mundo, viviendo experiencias inolvidables. El Taekwon-Do, sin dudas, marcó un antes y un después. Es una bisagra. Hoy hace ya 6 años que soy instructor, y poder trabajar en el club de mi barrio, en Los Andes, mi segunda casa, transmitiendo una de mis más grandes pasiones, no tiene precio.

¿Cómo fue tu experiencia mundialista? ¿Es el sueño máximo que todo atleta quiere alcanzar?
Así es. El año pasado, tras disputar tres torneos clasificatorios en diferentes puntos del país, pude representar a la Argentina en Roma, y fue único. Después de una ardua competencia logré la medalla de plata disputando la final contra uno de los mejores competidores de Rusia. Y sí, competir en un Mundial es el sueño máximo con el que sueña todo practicante de elite. Enfrentar a colegas taekwondistas de todas partes del mundo dejando todo por la camiseta es inexplicable. Por eso el próximo objetivo es el Mundial de Londres. Si bien la Argentina tiene uno de los mejores niveles técnicos tanto en forma, lucha y roturas, cada nuevo mundial es un desafío. Y nosotros siempre estamos dispuestos a ir por todo, siempre vamos por más.

¿Algún mensaje para aquellos que quieran sumarse a la actividad?
A todos aquellos que quieran vivir un cambio en su vida; a todos aquellos que quieran sentirse bien, a todos aquellos que están cansados de caminar por las calles con miedo, practiquen Taekwon-Do. Nuestro estilo de vida se basa en cinco principios fundamentales, CORTESÍA, INTEGRIDAD, PERSEVERANCIA, AUTO CONTROL y ESPÍRITU INDOMABLE. Estos valores se practican clase tras clase, dentro y fuera del gimnasio,  ellos están ligados a un fuerte aspecto moral de respeto y cordialidad, y a un gran sentido humanitario. Taekwon-do es el último arte marcial, es el más practicado en el mundo entero, no hay límite de edad, no hay diferencias de sexo. A los que quieran sumarse a la actividad, les planteo un desafío: si quieren auto superarse, saber hasta donde son capaces de llegar, si quieren cambiar su estilo de vida, vengan, las puertas están abiertas, no se queden con mis palabras, compruébenlo ustedes mismos. Sean artífices de su propio destino, busquen dentro suyo y desarrollen esas capacidades infinitas de las cuales están dotados, sabiendo que pueden, no sólo llegarán a ser grandes taekwondistas, sino grandes seres humanos capaces de alcanzar cualquier cosa que se propongan en la vida.
 

 

Miércoles 18 de Febrero de 2015 | Taekwondo

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