Inolvidable 1968. A 40 años. Nota III

En la pileta todavía había que pedir permiso para tirarse. E inauguramos nuestra cancha de pelota a paleta modelo ¿Problemas? Unos cuántos...

Por Leo Torresi

Leotorresi@clublosandes.com

Fue un año de felicidad en la tribunas. Pero ¿cómo era la vida social más allá del fútbol? ¿Cómo transitaron ese inolvidable 1968 quiénes debían llevar adelente el día a día en el club? Un párrafo de la Memoria y Balance de ese año es más que elocuente; “Tenemos la pretensión de que los Sres. Socios vean el camino difícil que se transita. En lo que al fútbol concierne las erogaciones son cada vez mayores, imponiendo apremios de todo orden”.
El fútbol, claro, el de las alegrías y los problemas crecientes, que había triplicado sus gastos con el equipo en Primera. La cifra trepó a 51.247.064 pesos.
Con fútbol latimos, pero si aún hoy nos gusta decir que no solo de fútbol vivimos ¿qué hubiéramos dicho entonces, cuando –amén de la AFA- estábamos afiliados a un larga lista de asociaciones y federaciones deportivas y de otras disciplinas? A saber: natación, básquet, tenis, atletismo, patín y hockey, handbal, bochas y entidades tradicionalistas.
Muchas, pero ¿Fue 1968 un buen año desde el punto de vista social? Bueno, según se mire...
Calor no pasábamos. Todos nos metíamos en la pileta olímpica, orgullo impar. El verano había sido otra vez un éxito para el natatorio, con números que hoy despiertan asombro: se vendieron 3.096 carnets sanitarios, la gran mayoría para las categorías infantil y cadetes. Los Andes estaba lleno de chicos y de jóvenes.
Pero en la pile no eran solo remojones y horas al sol. También se practicaban formalmente natación y waterpolo. Con tanto afán, que las autoridades consideraban “una lástima que solo se pueda contar con los meses de verano”, para tales disciplinas.
Pero el verano terminó y con el verdadero año calendario llegaron los problemas –graves–  con otras actividades. El caso más notorio fue el del handbal, que había ascendido a Primera, pero no pudo armar equipo para disputar el máximo torneo, El club terminó pidiendo la desafiliación provisoria
¿La razón? “Dificultades en la forma de encarar los entrenamientos por razones particulares que hacían al trabajo del entrenador”, quedó apuntado en la Memoria, que protegió los detalles.
El hockey sobre patines era un deporte donde Los Andes habia logrado trascendencia, incluso internacional. Y hasta ese momento tenía un plantel pago. Pero la situación cambió drasticamente. Los jugadores consiguieron la libertad de acción ¨por una situación derivada del rubro remuneraciones”. Clarito.
Sin handbal y hockey, el movimiento deportivo se redujo. En el campo de deportes –apunta la Memoria- se daba “la predominancia de los bailes de carnaval sobre otro tipo de actividades”.
Serios incidentes en un partido ante Ferro, por el campeonato nacional de Ascenso, opacaron el desempeño del equipo de básquet durante ese año.

Una cancha modelo

 ¿Buenas noticias? Calma, también hubo. En 1968 se inauguró la cancha de pelota a paleta “construída con las más avanzadas técnicas en solares para este tipo de deportes. Los pisos son de mosaico granítico y los pasillos, escaleras y adyacencias son de mosaico o mármol reconstituido. Todos su ventanales y puertas son de aluminio y se iluminab con artefactos especialmente preparados por la empresa The Anglo Argentine General Electric Ltd”. La cancha, eliminada hace unos años cuando se licitó el área para un club de tiro, se levantó con dinero aportado por los llamados socios patrimoniales.
En el 68, una dictadura gobernaba el páis, Pero en Los Andes se votó. Valorable, aunque solo concurrieron 392 socios, cuando había 9 mil en condiciones de hacerlo. El presidente en ese período fue Carlos Salmerón, con Horacio Palacios de vice. Los tres hombres cuyos nombres llevan hoy los sectores de platea –Bernardi, Agosti y De Grazia- integraban el tribunal de conducta, creado ese año tras una reforma del estatuto.
¿Y por el estadio cómo andábamos? Para recibir a los grandes, se construyeron nuevos vestuarios. Y en el sector central de las platea se colocaron 292 sillas de poliéster.
¿Expectativas? El equipo profesional de fútbol, lógico. ¿Y fuera del fútbol? Las carreras de autos midget, que estaban por arrancar y se transformarían en un símbolo de la década que se estaba acercando.

FOTO: La pileta olìmpica, en esos años. Un mundo de gente.

 

Lunes 15 de Septiembre de 2008 | Fútbol Profesional


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