Los Andes en la B Nacional-Parte II

La segunda etapa de Los Andes en el Nacional B se desarrolló entre 1994 y 2000. ¡Cómo sufrimos en la primera temporada! Todavía le rezamos a San Colombo... La era goleadora del Pirata. Y un premio final inolvidable.

Por Pablo García

 

Pasaron cuatro años -como esta última vez - para que de la mano Hugo Zerr  y jugadores como Gilmar Villagrán, Rubén Córdoba, Esteban Fuertes, Héctor González y Orlando Romero, entre otros, Los Andes volviera al Nacional B, al adjudicarse el reducido de la 1era B Metropolitana en la temporada 93-94.

 

 

Gracias San Colombo

 

El arranque en la temporada 1994/95 del Nacional B fue una gran sorpresa… negativa. Perdió seis partidos al hilo. Renunció Zerr y rápidamente se hizo cargo Eduardo “Chavo” Anzarda que, con la base del ascenso y algunas incorporaciones como Manuel Serrano, Fabián Sánchez, Adrián Dezotti, Elbio Vázquez, Adrián González, Gustavo Carrasco y Alberto Boggio, entre otros, logró evitar el descenso en la última fecha gracias a los cinco goles que el equipo le convirtió a All Boys y al empate sobre el final de Quilmes frente

a Italiano. Cada vez que Leonardo Colombo volvía a Lomas con cualquier camiseta, la gente no dejaba de agradecerle su gol de tiro libre en aquella oportunidad. Si Italiano ganaba ese día, había desempate.

 

A puro gol… en los dos arcos

 

En la siguiente temporada, la 95/96, comenzaron a valer tres puntos los triunfos y se dividió el torneo en Apertura y Clausura.

La dupla de campeones del mundo Nery Alberto Pumpido y José Luis Brown asumió en Los Andes y tuvo a disposición un gran equipo. Pero las pretensiones se evaporaron rápidamente, como sus puestos en el banco de suplentes.

Entre los nuevos jugadores estaban Adrián Carlos Czornomaz, Nilton Pardal, Marcelo Blanco, Estanislao Struway (mundialista con la selección de Paraguay) Jorge Gordillo y la legión de tantengues -Lorenzo Frutos, Carlos Asprilla, Nahuel Reinoso y Jorge “Coqui” Raffo-. Luego de un partido que dirigió Luis Sánchez Sotelo –que trabajaba con las inferiores-, Jorge Ginarte adoptó la criatura.

El buen funcionamiento de un equipo vistoso y agresivo nos llevo a pelear el titulo, pero una serie de tres derrotas sobre el final acabaron con la ilusión. El equipo iba tanto al golpe que se desprotegía y recibía respuestas contundentes. Finalizamos exhaustos y sordos de tanto grito propio… y ajeno. Los Andes en el equipo que más goles hizo en el Clausura, pero de los que más recibió. Czornomaz expuso sus dotes de goleador y convirtió 22 goles en 21 encuentros.  Fue el goleador de la temporada, con 25 tantos. Y también el de Los Andes en esta categoría.

 

 

El año que fuimos primeros

 

Sin Villagrán, Czornomaz y Romero -que dejaba el club luego de once temporadas-, entre otros, Eduardo “Chavo” Anzarda, de vuelta en al club, contó como refuerzos a Juan Carlos Kopriva, Sergio Módica, Jorge Caballero, Adrián Bozzoletti, Martín Gorozo y Miguel Angel “Pampa” Gambier –que llegó para sustituir al “Pirata”–  y Mauricio Levato, entre otros, El torneo de 1996/97 se había dividido en cuatro zonas, dos grupos de equipos del área metropolitana y dos con equipos del interior.

Los Andes finalizó la primera fase goleando en el Gallardón a Estudiantes (Bs.As.) por seis a cero. Fue primero en el grupo, junto a Argentinos Juniors, y clasificó para la Zona Campeonato. En la eta decisiva no le fue tan bien y quedó a cinco puntos de la clasificación para disputar el segundo ascenso. Al campeón del torneo, Argentino Juniors, lo tuvo a mal traer empatando dos partidos y ganándole –en la última etapa– los dos encuentros. Pero los del Bicho quedaron agradecidos cuando en el último partido el Milrayitas le arruinó la fiesta a Talleres (Córdoba), en cancha de Racing. Así se consagró campeón el equipo de La Paternal.

 

 

Volvio el Pirata, pero…

 

El torneo 1997/98 presentó a Juan Carlos Zerrillo como entrenador. El Lobo trajo a “Miliki” Jiménez, Mario Vera, Marcelo Broggi, Claudio Filosa, Cristian Aragón, Hernán Buján, Juan Alvariño, Diego Levato y Duarte Balbuena, Los arqueros Rubén Urquiza y Alejandro Migliardi, llegaron para reemplazar a Pardal. Para esa temporada,  tras un importante esfuerzo económico, el Pirata Czornomaz volvió avestir la milrayitas. Y metió 29 goles.

Cuando se juntaban en la cancha Miliki Jiménez y el Pirata, se formaba la famosa delantera de las torres. El Lobo Zerrillo dejó su cargo y lo ocupó Pedro Marchetta, que clasificó al equipo tercero en la Zona Metropolitana para el Grupo Campeonato. Finalmente  quedó lejos del campeonato y del segundo ascenso.

 

 

Sí, los únicos…

 

Víctor Damiano, que era ayudante de campo de Marchetta, quedó al frente del equipo en la temporada 98/99, que formó un equipo en base a juveniles, aunque contaba con históricos como Córdoba, Lobos, Fabián Sánchez y Adrián González. Seguía Pablo Cameroni que había llegado al club a mediados de la temporada anterior. La crisis comenzaba a mellar las finanzas del club, luego de varias temporadas incorporando jugadores de mucho nombre. Esta vez había muchos desconocidos: Héctor Bracamonte –que luego tuvo un boom en Boca– Martín Román, Jorge Villagarcía, Gustavo Ortíz, Alexis García y Gonzalo Peralta. Completaban Juan Marcelo Larrosa y Gabriel Flores, que había retornado.

El equipo no jugaba bien, pero también tenía mala suerte. Perdió muchos puntos –y hasta la clasificación– sobre el final de los partidos. La mala campaña y la violencia desencadenaron el alejamiento de Víctor Hugo Damiano. Ni Zerrillo, ni Carlos Fren –que estuvo en la pretemporada de verano y dirigió tres partidos- ni Eduardo Pizzo puderon revertir la situación.  Al caer en sobre la hora en el último partido ante San Miguel, el equipo quedó afuera de la clasificación para el segundo ascenso, a la que accedían todos los equipos participantes a excepción de los descendidos (Estudiantes y Atlanta). Sí, fuimos los únicos que nos qudamos afuera…

 

Sueño cumplido

 

Pero no hay mal que por bien no venga, como se acostumbra decir. Así llegamos a la campaña más recordada: el primer y único ascenso de Los Andes desde el Nacional B a Primera. El equipo tenía que obtener muchos puntos porque comenzaba el torneo muy comprometido con el descenso. Ginarte –otra vez en su casa– practicamente armó un equipo nuevo. Solo mantuvo a Mauricio Levato, Alejandro Migliardi, Gabriel Lobos y Gabriel Caiafa. Volvió el Negro Romero, que ya no era wing derecho sino enganche. Se incorporaron Rubén Ferrer –en una puja con Banfield- Gabriel Nasta., Darío Sala, Sebastián Salomón, Juan “Cuca” Arce, Felipe De Sagastizabal, Andrés Bressan, Germán Noce, Fabio Pieters, Jorge Ribolzi y Adrián Armoa, entre otros.

A mitad de torneo se fue Sebastián Neuspiller –goleador de la D que jugó en Los Andes su único torneo profesional- y, proveniente de San Lorenzo, llegó Martín Gianfelice. La principal virtud del equipo fue la solidez defensiva, con rápida salida y entrega. Finalizó tercero, solo por diferencia de gol, ya que obtuvo los mismos puntos que Quilmes, el segundo, Fue el primer y único Torneo Reducido que disputó y lo ganó, obteniendo el ascenso a Primera División, después de 29 años. El equipo solo perdió tres veces en 42 partidos: una campaña brillante. Ni el camión autobomba en el Gallardón, ni mil autobombas podían apagar tanto fuego y alegría. Los Andes era de Primera y finalizaba otro ciclo en la Primera B Nacional, esta vez feliz, muy feliz.

Miércoles 6 de Agosto de 2008 | Info Diaria


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