Los Andes es Nacional

Lágrimas y euforia, de La Paternal a Lomas.

Por Leandro Saltamerenda

A un costado de la cancha, Leonardo Luppino llora de la emoción. A su lado, el Beto Yaqué se abraza con Rodolfo Della Picca y hay un desahogo contenido. En el campo de juego, Maxi Acosta pelea la última pelota como si fuese la primera y el Colo Tridente lo felicita. En lo más alto del Diego Armando Maradona, un centenar de lomenses desatan la fiesta. Mientras tanto, en el Sur no se quedan atrás y los fuegos artificiales empiezan a acaparar la escena. Todos aguardan el momento más esperado. Y llega nomás. El arbitro Guillermo Rietti levanta los brazos y da el pitazo final. Ya está, después de cuatro años de sufrimiento, Los Andes, tu club del alma, el glorioso Milrayitas, otra vez vuelve a la B Nacional. Una alegría inmensa. Las  lágrimas no se detienen y se muestran con orgullo. Los jugadores se juntan en el círculo central y el resto se suma a los festejos. “Lomas ya se va de la B, se va porque tiene huevos y le sobra hinchada para no volver”, gritan con locura. Aparece la foto del día y nadie quiere perdérsela. Todos se unen en una imagen que quedará en el recuerdo. Tal vez, con el paso de los días se den cuenta que hicieron historia. Nunca un equipo afiliado directamente a la AFA había podido ganar la Promoción llegando de una división inferior. Y el conjunto dirigido por Della Picca lo consiguió. Con mucha entrega y buenos momentos de fútbol se cumplió el objetivo y se logró el merecido ascenso. Los dos goles del Colorado definieron una serie que ya tenía destino Nacional hace bastante tiempo. Los Andes, fiel a su tradición, la peleó de abajo y besó la gloria. Este presente grandioso arrancó en la pretemporada de Santa Teresita, de la mano de Alberto Pascutti, el creador de este grupo. Después, algunas irregularidades obligaron al Beto a dejar el puesto y se hizo cargo del barco el gran Fito. Al principio le costó enderezar el rumbo, pero con el transcurso de los encuentros, el entrenador encontró el equipo y alcanzó el nivel óptimo. En el Reducido apareció la estirpe de Lomas y este león herido se agigantó. Primero pasó Comunicaciones, luego Armenio y por último, Italiano. Muchos no creían en estos muchachos y ellos demostraron que sí se podía. Sin embargo, el escollo final se llamaba Nueva Chicago y el Milrayitas no se amedrentó. Todo lo contrario, el CALA redondeó una serie soñada y con el 2-0 de la vuelta sacó pasaje a la segunda división del fútbol argentino. Ahora habrá que recorrer el país. Sí viejo, grítalo bien fuerte y sacá la bandera Roja y Blanca a la calle. Como habíamos dicho la semana pasada, flaméala con fuerza y festejá. Este 28 de Junio de 2008 no será un día más. No sé, de a poco las palabras se van diluyendo y esta crónica se termina. El resto ya está dicho. Los Andes volvió al Nacional.

Sábado 28 de Junio de 2008 | Fútbol Profesional

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