Se baja el telón

Los Andes cierra en Ezeiza y Felipe de la Riva tiene muy claro lo que quiere. "Hasta que no terminemos de jugar con Tristán Suárez vamos a defender los puntos con uñas y dientes, y recién a partir del lunes pensaremos en la nueva temporada", dice.

 


¿Cuál fue la clave para llegar a las últimas fechas del torneo con el objetivo ya cumplido? ¿Te duele cuando se habla más de la campaña de San Telmo y Central Córdoba y no tanto de Los Andes?
Mirá, creo que ante cada golpe, este equipo siempre siguió trabajando y tratando de salir adelante. Nunca se nos cayó el autoestima, en todo momento creímos en nosotros y en el plantel y me parece que ahí hicimos diferencia sobre los demás. Evidentemente hoy con los resultados a la vista, San Telmo y Central Córdoba eso no lo han sabido manejar. Digamos que fue más grande la presión que los rendimientos y que el grupo. Ese fue nuestro merito y por suerte se pudo cumplir el objetivo. Además terminamos arriba de Tristán Suárez y alcanzamos a Morón, algo que parecía un poco lejano. Me parece que después de un mal primer semestre, el segundo hemos mejorado, pero no mucho más. Ahora hay que dar vuelta la página y comenzar a planificar lo que viene que es muy importante. Ojalá podamos arrancar el próximo torneo con otras expectativas, peleando los primeros puestos.

Si bien Los Andes es un grande de la categoría y está lejos de lo que demanda su historia, ¿llegar a los 51 puntos maquilla un poco lo que fue la temporada? ¿Les da otro colchón con vistas a lo que se viene?
Yo soy de los que piensan que tenemos que sumar porque nunca se sabe en el fútbol de hoy lo que va a suceder un par de años después. Si bien está claro que el objetivo va a ser otro, siempre es bueno sumar. Además está la satisfacción personal de todos nosotros. De los jugadores, del cuerpo técnico, de los dirigentes. Hacer una segunda rueda de 31 puntos no es poca cosa. Hoy para entrar a jugar el Reducido hay que hacer 32 por ronda y tenés la chance de pelear por un ascenso. Pero ya está. Yo no me confundo y se que hicimos lo que pudimos y lo que correspondía. Nos llamaron para sacar a Los Andes de una difícil situación y en ese sentido, se logró. Lo que viene será borrón y cuenta. Vamos a trabajar para tener un equipo protagonista. Después el tiempo dirá si puede luchar por el título o no. Hoy es muy prematuro para todo eso.

Uno de los ejemplos más claros de esa irregularidad fue Villa Dálmine, que empezó con todo y hoy está abajo nuestro en la tabla. ¿Son cosas que pueden pasar?
Sinceramente no se. Nosotros en lo único que pensábamos era mantener a Los Andes en la categoría. Pero sí, es verdad, hubo muchos equipos que empezaron muy bien y más allá de que nosotros no fuimos muy regulares, los terminamos pasando. Ese fue el caso de Morón, de Villa Dálmine, mismo Comunicaciones que lo veíamos siempre arriba y hoy quedamos a tan solo una victoria de diferencia. Eso demuestra que no pudieron sostener una regularidad durante el año y ese es el verdadero desafío que tiene todo equipo. Meter dos ruedas parecidas, dos ruedas con buenos resultados.

En otra oportunidad hablaste de la comodidad que sentías en Los Andes, ¿cómo ves al mundo Milrayitas desde adentro?
Es un club que te entusiasma. Es un club que te motiva. Es un club con mucha convocatoria. Y por sobre todas las cosas, es un club que institucionalmente demuestra hambre y ganas de crecer. Los Andes es un equipo que evidentemente saca ventajas desde lo dirigencial, pero el gran problema es que las campañas no coincide con todo eso. No se si será este año u el otro, pero estoy seguro que en cualquier momento se tiene que dar el ascenso. Ojalá que sea con nosotros como cuerpo técnico. Nosotros seríamos los más felices de conseguirlo.

¿Después de Tristán Suárez qué? ¿Se puede hacer alguna futurología de lo que vos querés para el campeonato próximo?
Sí, las cosas que quiero están muy claras. Quiero seriedad, quiero mucho trabajo, quiero un plantel con gente bien predispuesta, con hambre, entrenamientos largos y que se hable menos y se juegue más. Yo estoy convencido de que con trabajo a largo plazo los éxitos vienen solo. Después, en cuanto a lo que la gente más le interesa y que tiene que ver con el armado del plantel, en ese sentido tenemos muy poco para decir porque nosotros hasta que no terminemos de jugar con Tristán Suárez vamos a defender los puntos con uñas y dientes, y recién a partir del lunes pensaremos en la nueva temporada.

¿Cómo es tu relación con el hincha de Los Andes? ¿Sentís que se los juzgó antes de tiempo? Ya sea por la famosa Promoción con Merlo, por las campañas que traían de Chacarita y Tristán Suárez…
La verdad, yo siempre sentí apoyo desde que estoy acá. A ver, en Deportivo Merlo estuve 4 años, de los cuales el primero ascendimos a la B Nacional y después lo mantuvimos tres temporadas en la categoría. En cambio, lo de Chacarita hay maneras y maneras de mirarlo. Para nosotros, más allá de que somos un cuerpo técnico con mucha autocrítica, creemos que no nos fue mal. Nosotros fuimos a reemplazar a un entrenador que había armado el equipo y sacamos más puntos que él. De 11 partidos, solamente perdimos dos. O sea, veníamos revirtiendo la situación. Lo que pasa es que a lo mejor no se nos tuvo la paciencia que sí nos tuvieron en Los Andes. Y por último en Tristán Suárez solo dirigimos 4 fechas y nos fuimos por problemas extrafutbolísticas, no futbolísticos. Así que nada más. Nosotros no trabajamos para demostrarle nada a nadie. Trabajamos para nosotros y para la institución que nos contrata en ese momento. Después la realidad marca que estamos muy conformes con el trabajo que hicimos como cuerpo técnico. Nosotros arrancamos en la D y llegamos al Nacional B a base esfuerzo y ascender equipos. Ese es el único camino y esperemos que acá en Los Andes se repita.

¿Estás esperando confeccionar "tu grupo"? Porque muchas veces se dice no es lo mismo dirigir a un plantel armado que armarlo desde 0…
Para mí simplemente es una parte del trabajo. Digamos, la gente sintetiza todo a eso. "El equipo se armó bien o el equipo se armó mal", dice. Y no es tan decisivo. Hay que saber que no siempre vas a traer lo que uno pretende. Porque hay obstáculos económicos, hay jugadores que son imposibles de traer porque tienen contrato con otros clubes, hay otros que tal vez no quieren venir. Entonces no es tan fácil como se dice. Lo único que voy a insistir es en los lineamientos que expresé antes. El futbolista que llegue debe conocer el proyecto y tener bien en claro las reglas a cumplir.


 

Viernes 24 de Mayo de 2013 | Fútbol Profesional


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