Creció el pibe

No hace falta presentarlo. Antes del partido con Platense hablamos con Martín Rose. El regreso a Primera, los meses en Inferiores, los desafíos por delante, el juego, la táctica, su pasión por Los Andes y más.

 

Foto: Máximo Palamara

¿Cómo viviste tu regreso a la titularidad en el Gallardón?
Un poco ansioso, con muchos nervios, pero muy feliz. Sentí como que volví a debutar. Me pasaron un montón de cosas por la cabeza y sabía que me jugaba mucho. Tenía que demostrar que estaba preparado para jugar en Primera y si bien me tocó bajar a Cuarta, aprendí muchas cosas. Me sacrifiqué, tomé más humildad y gracias al apoyo de mi familia, mis compañeros y los técnicos de Villa Albertina hoy por suerte otra vez estoy en el plantel profesional.

Muchas veces cuando los chicos vuelven a Inferiores, el golpe es duro y a vos es como que te potenció, ¿eso habla de tu personalidad?
La verdad, voy a estar mintiendo si digo que no me pasó nada. Cuando recibí la noticia, me puse mal, desconfié de todos, pero fueron solamente los primeros días. Después mis viejos y la gente que me quiere me hablaron mucho y como soy yo que de chiquito siempre me enseñaron a no bajar los brazos, me puse a trabajar el doble y acá estoy.

¿Cómo fue esa pretemporada en Villa Albertina? ¿Rara? ¿Diferente? ¿Cómo la definirías?
Motivadora. Sabía que para ganarme otra vez un lugar en Primera tenía que dejar todo y eso fue lo que me propuse. Tanto Pino (por Galarza, técnico de la Cuarta), como Damián Timpani (Coordinador del Fútbol Amateur) y el profe (por Marcos Díaz) me brindaron su apoyo y me hicieron sentir un líder positivo para el grupo. Y eso a la larga potencia todo. Con Santiago (por Szerdi) que le tocó vivir una situación similar a la mía, llegábamos primero, nos íbamos último, estábamos adelante en todos los trabajos, arengábamos constantemente. A pesar de sentirnos mal había que sacar fuerzas y demostrarle a nuestros compañeros que ellos también estaban a un pasito de la Primera.

El otro día decías que no sos quién para dar consejos, pero tu ejemplo puede servir de mucho…
Por ahí cuando bajé, uno piensa que no va a volver a jugar nunca más y hoy, el mismo técnico que hace cuatro meses me decía que no había lugar para mí en el plantel, me volvió a subir, me dio la chance de jugar de titular y estoy muy contento. Así que a los chicos le digo eso. Que cuando menos se lo esperan, las oportunidades llegan y hay que saberlas aprovechar. Se ve que yo cuando subí la primera vez no hice las cosas bien y dejé escapar el tren. Pero bueno, otra vez acá estoy y no quiero bajarme por nada del mundo.

Todavía tenes un año por delante en Inferiores, ¿por qué creés que volviste tan rápido a Primera?
Porque nunca bajé los brazos, porque los entrenamientos los aproveché al máximo, porque tuve la suerte de convertir en todos los amistosos que jugué y después cuando me tocó subir con el Selectivo, también marqué varios goles. Creo que fueron varias cosas. Damián, Pino me decían constantemente que me veían bien y eso me ayudó mucho.

Vamos a este “redebut” con Atlanta. ¿Sos consiente que te tocó jugar contra uno de los mejores equipos de la categoría?
Sí, sabía que era una linda prueba y quería demostrarles a todos que no era una casualidad estar en el equipo titular. Porque algunos tal vez pueden decir, “no jugó contra nadie” o “no había nada en juego”, y no fue así. Enfrentamos al que fue líder durante casi todo el torneo y por suerte salió todo bien. Ganó Los Andes, el equipo tuvo un gran partido, yo me sentí cómodo. No me puedo quejar.

¿Cómo saliste a jugar ese partido?
Estaba nervioso, pero una vez que el árbitro tocó el silbato me olvidé de todo. Mismo cuando a los 2 minutos tuve la del gol y la tiré afuera, capaz que otro en mi lugar se bajoneaba, pero yo tomé más coraje y seguí jugando como si nada hubiese pasado. Tenía el apoyo de mis compañeros, del técnico y eso era muy importante.

Vamos a esa jugada puntual: en la semana habías hecho un gol parecido. No fue ninguna canchereada, es un recurso de tu definición…
Sí, siempre la pico. En la semana, antes de ese gol, había tenido una situación similar y me la sacaron y mis compañeros un poco me retaron porque querían que lo asegure. Pero nadie sabe que puede pasar. En el partido lo mismo. Tal vez no la picaba, pateaba fuerte y no entraba. Así que en ese momento me salió hacer eso y ya está.

Jugas en una posición que naturalmente no es la tuya, ¿cómo te sentís?
Si bien todos saben que soy delantero estoy a las órdenes del técnico y por suerte me fue bien. Felipe (por De la Riva) me explicó mucho cómo tenía que jugar, mis compañeros también me ordenan adentro de la cancha y eso es bueno. Capaz no estoy acostumbrado a defender, pero si es por el equipo, bienvenido sea.

¿Físicamente cuesta recuperar el aire en ese ida y vuelta constante?
Ni hablar. Ahora entiendo a los volantes cuando uno como delantero tiene la pelota y él te pasa por al lado y no se la tirás. Es un trabajo muy sacrificado, que requiere esfuerzo doble y saber cómo correr la cancha.

¿La clave de jugar con tantos volantes en el medio fue la que impusieron el otro día? Abrir bien la cancha, llegar con mucha gente al área rival…
Exacto. No es como muchos dicen que vamos a meternos todos atrás y esperarlos. La idea es que tanto Belforte como yo presionemos al 4 y al 3 para que la tiren larga y no salgan jugando cómodo así la ganan el Pelado (por Pablo Nieva) y el Chavo (Gustavo Pinto) y ataquemos todos juntitos. Fíjate que en el gol de Guille (Ojeda) llegamos cuatro al área y si no la metía él, estaba Aldo, Zeballos, yo por detrás.  Esa es la idea.

Sos chico pero se nota que te gusta analizar fútbol.
Sí, el fútbol me encanta y trato de mirar todos los partidos, sean de Primera o el ascenso. Siempre que tengo un hueco los fines de semana me prendo a la tele y me pongo a mirar. Así también se aprende.

Vamos con la última pregunta. El otro día hablamos con Ariel Barros y a él le pasa lo mismo que a vos. Los dos son jugadores-hinchas, ¿se convive con ese sentimiento adentro de la cancha?
Sí, uno cuando es hincha siempre juega con otro plus. Tal vez hay amigos míos que siguen yendo a la popular y hoy yo tengo la suerte de defender la camiseta y es un orgullo. Es el sueño de todos y puedo darme el gusto de disfrutarlo.


 

Domingo 12 de Mayo de 2013 | Fútbol Profesional

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