Locales otra vez

Hincha y amigo, Ariel Crivelle comparte sus sensaciones como participante del torneo en la Sede "Todos nos vimos igualados en la felicidad."

 

Por Ariel Crivelle

Y ya lo ve, doce equipos de hinchas de Los Andes disfrutamos de un día en que inflamos nuestro pecho una vez más ante la proliferación de nuestra hermosa camiseta por todos los espacios de la sede, en un día festivo.

Y ya lo ve, la pelota una vez más fue la excusa, la mejor excusa posible, para acercarnos los hinchas a nuestra sede, a seguir tomando conciencia de la magnitud del logro de su recuperación. Fuimos locales otra vez. Tuivimos la posibilidad de redescubrir que hacer lo que más disfrutamos en el lugar que más nos gusta es una fórmula infalible que nos colma de felicidad.

Así nos vimos igualados en la felicidad los que salieron campeones con los que terminamos entre los últimos, solo por compartir el hecho y el ámbito que aún nos motiva: jugar al fútbol en nuestra querida sede.

Así algunos encontraron esa felicidad en ganar un partido: otros la encontramos en meter un gol; otros la sintieron al pararse en el arco para sentirse invulnerables; otros la experimentamos al jugar por primera vez un campeonato con nuestro hermano o con amigos cercanos. Y los más privilegiados del día la mezclaron con la emoción de jugar por primera vez en su vida en ese lugar que nos fue negado a un par de generaciones  por culpa de una nefasta privatización.

El 1 de Mayo los trabajadores del Grupo Sede que con su lucha lograron recuperar nuestro espacio y mejorarlo, siguieron trabajando por los hinchas de Los Andes. Nos dieron un día que disfrutamos los que peinamos más canas que pelo junto a los jóvenes, llevándonos, además el almanaque de nuestro club, un recuerdo inolvidable.

Por un momento, en el giro torpe y lento durante el partido podían advertirse gran parte de las imágenes que siempre hemos soñado los amantes del Mil Rayitas. Parando la pelota de frente a las tribunas podían verse muchas versiones de la mejor camiseta del mundo, la que nos representa.

Entonces, ya de espalda al arco del escenario, podía verse del lado opuesto las paredes pintadas alternando el rojo y blanco como fondo motivante de un grupo de amigos a la expectativa de lo que pasaba.

Girando hacia el lado de la pileta nuestra vista se desvanece en un escudo de Los Andes que todos elegimos para la foto previa y entonces abstraídos en pleno enamoramiento, se percibía que la pelota traspasaba la línea yéndose afuera.

Pero había que estirar el pie, para trazar un objetivo por difícil que parezca  y animarse a seguir en busca de una nueva conquista.

Esa imagen, esas imágenes, que cada uno experimentó a su forma, tienen el valor de aquello que uno vive recordando con una sonrisa. Por eso se agradece de la forma que más nos gusta a los Mil Rayitas, Mil gracias a todos. Hasta el próximo torneo.

 

Fotos: 1) Pura acción en el área. 2) El autor de la nota, controlando el balón.

 

 

Sábado 4 de Mayo de 2013 | Info Diaria

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