Su cable a tierra

Te presentamos a Javier Fortunato, electricista-hincha del Club Atlético Los Andes. La obra de la iluminación del Poli, su pasión desde chico y esa camiseta autografiada que esconde un gran gesto de solidaridad.

 


Uno de los tantos casos que nos regala el mundo Los Andes. Se llama Javier Fortunato y es el electricista oficial de nuestro club. Hace un par de años se acercó a dar una mano (de obra…) y nunca más se fue. Y hoy acá está. Disfrutando en primera persona (aunque no le guste decirlo) una de las últimas obras que goza el Gallardón: la iluminación del Polideportivo de la Tribuna Palacios.  "Se necesita tiempo, ganas y mucho amor. Yo se que hay gente que trabaja, pero siempre hay que encontrar un rato libre para ayudar. Ese es el punto”, expresa ante los micrófonos del Sitio Oficial.  Y desde el club, como reconocimiento a su colaboración, lo compensaron con esa camiseta que se ve en la foto principal y también trae consigo otro gesto para destacar. Entérate en el final de esta nota de qué se trata.

 

¿Qué significa para vos dar una mano desde el lugar que te toca?
Y para mi es un orgullo, además lo hago por amor. Por amor al club, por amor a la camiseta. Si me decís vení a laburar a las 8 vengo y si tengo que venir a la noche, lo mismo. Mientras pueda ayudar, bienvenido. Y acá no hay plata de por medio ni nada de eso. Yo en este caso lo hago con mis conocimientos eléctricos y la mano de obra.

La obra de la iluminación del Polideportivo fue creciendo de a poco, ¿qué sentís cuando ves a los chicos del Baby, el Futsal o en su momento las chicas del Handball disfrutando las instalaciones?
Es una sensación muy linda. A veces cuando vengo a la práctica, lo primero que dicen los nenes o los padres es el tema de la luz. Que te digan: “qué bueno que está”, “qué copado”  es algo que te da placer y ganas de seguir ayudando.

¿Tu familia es toda Milrayitas?
No, ese es un gran problema. Tengo dos hijos, Joaquín de 12 y Malena de 6, que son hinchas de Los Andes, y después mi señora es de Temperley y mi viejo de Banfield.

¿Y cómo puede ser que saliste del clásico rival?
Lo que pasa que yo nací y me crié a dos cuadras del Gallardón. Fue algo inevitable. Me acuerdo que cuando tenía 7 años me escapé de mi casa y me vine solo a ver a Los Andes. Y desde ese momento hasta el día de hoy que tengo 35 años siempre que puedo vengo a apoyar al equipo.

En el reconocimiento que te quiso hacer el club hay una camiseta de por medio, ¿cómo fue bien la movida?
Mirá, mi nene va a al Colegio Ejército de Los Andes y este año termina sexto grado. Y como yo no quiero nada, cuando me vinieron a preguntar cómo podíamos arreglar, lo único que les dije era que me gustaría conseguir una camiseta autografiada por los jugadores para hacer una rifa y ayudar a aquellos que no tienen el dinero suficiente para viajar. Y bueno, acá está. Lo más importante es que todos podamos colaborar.

 

FOTOS: Javier con la camiseta autografiada y algunas postales de los chicos del Baby disfrutando las instalaciones del Polideportivo. Se hizo la luz...


Viernes 26 de Abril de 2013 | Info Diaria


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