Color local

La larga espera para que se iluminara la noche valió la pena. El gol de Visconti y posterior triunfo de Los Andes rompió la mufa y trajo consigo aires de tranquilidad y esperanza a la familia Milrayitas...

 

Por Pablo García

FINALMENTE, SE ILUMINÓ LA NOCHE: Sólo pensar que hace un par de semanas estábamos festejando la inauguración del sistema lumínico y ayer parecía una película de terror cuando las torres no lograban mantenerse encendidas. El comienzo de la noche anunciaba la demora sobre la hora exacta del partido, ya que el primer apagón se produjo con los dos conjuntos en pleno calentamiento. Con el campo vacío mientras caía el sol, hubo que esperar 30 minutos para que volvieran a encenderse los focos y salieran los protagonistas de los vestuarios. Tras el sorteo y previo al pitazo inicial, el estadio otra vez quedó a oscuras: hubo un llamado a la paciencia de los árbitros e hinchas y otro a la empresa encargada de proveer la energía a las luces para que cambiara el grupo electrógeno, que estaba trayendo muchos problemas. Mientras se aguardaba que el nuevo aparato llegara a Lomas, los hinchas aprovecharon a charlar entre las penurias: “es la primera vez que se apagan las luces en el Gallardón cuando hay partido”, se insistía. Otros mantenían clavada la mirada en los focos y advertían que se encendían con cada reflejo en los focos de los alrededores. La tribuna se llenaba de flashes y el público cantaba para matar el aburrimiento de la dulce espera. ¿Y en el campo? Los jugadores volvieron a calentar los músculos pero mientras los de Los Andes se mantuvieron en todo momento activos, los de Dálmine ya no sabían que hacer después de unos minutos. Si hasta los alcanza pelotas se pusieron a pelotear para matar el tiempo. Tras una demora total de 70 minutos, el nuevo grupo electrógeno alimentó en buena forma a los focos y el partido pudo dar comienzo recién a la 21.10 horas. Y vaya que valió la pena la espera; parece que la paciencia fue recompensada con el triunfo Milrayitas para alegría de todo su público…

PREMIO A LA PERSISTENCIA: Aldo Visconti fue una y otra vez a bajar la pelota y buscar de cabeza, su arma letal, en plena área para causar daño en el arco rival. A cinco minutos del final, Mariano Barale lanza un centro bombeado a la altura de área chica, donde no había ningún compañero. Mientras desde las tribunas comenzaban a reclamarle al volante la falta de puntería, Visconti insistió una vez más mandándose un pique hasta donde caía la pelota, sostenido por las debilidades que había demostrado en cada centro el arquero Agustín Gómez. Exigido, el delantero Milrayitas le ganó en el salto al 1 visitante e infló la red, ante la atónita mirada de todos. Un grito loco que salió de su garganta y el desaforado festejo hizo delirar al Gallardón. El lungo delantero suma así ocho conquistas con la Milrayitas…

ENTRÓ AMONESTADO: En el minuto final del primer período, Diego Grecco recibió la amarilla sin estar en el campo de juego. Es que el volante de Villa Dálmine exagero sus protestas contra el árbitro, quien no lo perdonó y le impuso la sanción cuando estaba en el banco de suplentes. A diez minutos del cierre del partido entró con la amarilla encima por Estaban González y tuvo que cuidarse…

GLADIADOR HERIDO: Ya desde la entrada en calor, Mariano Caporale lucía una venda en la cabeza que mantuvo puesta durante todo el partido. La gente se preguntaba si había sufrido algún golpe en los entrenamientos de la semana pero nada más lejano. La respuesta del defensor fue que tuvo un accidente doméstico…

SACATE LA MUFA: ¡Cómo no festejar! Los Andes volvió al triunfo después de nueve partidos. El más cercano fue por el mismo resultado contra Almagro, con gol de Barale, en José Ingenieros. Sin embargo, en Lomas no lo hacía desde la fecha 13 (seis jornadas de local) cuando superó a Armenio por 2-1. El triunfo que sumó lo sacó de ser el peor equipo con rendimiento de local del torneo, aunque apenas cosechó tres alegrías en el Gallardón. Otro que se quitó la yeta es Felipe De La Riva que llevaba casi una treintena de partidos sin ganar en torneos de AFA entre Merlo, Chacarita, Tristán Suárez y Los Andes; aunque entre ellos ganó uno por Copa Argentina. De todos modos, el técnico se fue expulsado y no pudo disfrutar de la victoria desde el banco de suplentes. Además, Los Andes volvió a ganarle al Violeta en Lomas después de 33 años (aunque solo cinco encuentros cotejaron en ese tiempo): el Nene Díaz y el Colorado Cuellos fueron los que marcaron en ese triunfo.

ALEGRÍA POR DOS: Federico García no solo fue el acreedor de las dos plateas sorteadas por el Sitio Oficial sino que festejó el triunfo de su equipo. Fede, quien en un principio iba a estar en cancha con su papá, disfrutó y sufrió desde la platea junto a su hermana.

REGRESO A LAS PRÁCTICAS: Tras tener el sábado libre, el plantel Milrayitas volverá a entrenarse el domingo bien tempranito en el predio de Villa Albertina, con vistas a enfrentar el próximo miércoles a Defensores de Belgrano, en condición de visitante.

 

Sábado 23 de Febrero de 2013 | Fútbol Profesional

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