La mano derecha

Oscar Ledesma, fiel ladero De la Riva, analiza a Los Andes a días de jugar con Susso. "Uno cuando siembra, a la larga obtiene sus frutos. Ojalá salga todo bien y podamos conseguir resultados", dice el ayudante de campo.

 

¿Cómo viste la evolución de la pretemporada? ¿Cómo llegan al partido del martes ante Acassuso?
Muy bien. El profe tuvo tiempo suficiente para trabajar en lo físico y lo mismo Felipe (por el entrenador De la Riva) desde lo táctico. Creo que si hacemos un balance es positivo porque hoy a cuatro días del partido el grupo está unido y si bien hay algunos jugadores que arrastran algunas molestias, llegamos muy bien. El equipo ha mejorado desde el orden, de la cabeza y solo faltan que los chicos obtengan un buen resultado y puedan ganarle a Acassuso. Ellos se tienen que dar cuenta que acá hay mucho material y tienen que confiar en sí mismos.

Cuando asumieron se encontraron con un plantel golpeado, debil desde lo anímico. ¿Hoy está en este aspecto?
Y sí, cuando llegamos había mucho temor, mucha incertidumbre. Habían pasado cosas que al grupo lo habían marcado y les hicimos entender que en esta profesión las cosas no son fáciles y por suerte logramos recuperarle la moral y la confianza. Y si vos ves, más allá de que no ganamos, de nuestra parte creemos que estamos mucho mejor. Perdimos un solo partido y fue sobre la hora con Atlanta, que jugaba de local y es uno de los principales animadores del campeonato. Para nosotros sumar siempre es importante y te predispone para encarar la semana de otra manera. Pero bueno, eso ya pasó y hay que estar concentrado para lo que se viene. Ahora el martes tenemos nuestro primer partido y debemos salir a ganar como hacemos siempre. Es mentira que Felipe es un técnico defensivo. Uno tiene que ver lo que tiene y trabajar en base a eso, así que se quede tranquila la gente que Los Andes va a buscar el triunfo en todos lados.

Hace bastante que el equipo no gana. Contra Morón fue uno de los mejores partido y el hincha se quedó con la sensación de que habían mostrado otro fútbol, pero se escapó en el final. ¿Se sacaron de encima esa mochila de la falta de triunfos?
Nosotros estamos trabajando todos los días en eso. En tratar de cambiar la mentalidad. Queremos que el equipo haga un gol y después vaya a buscar el segundo. Ya tenemos el ejemplo de Morón que nos metimos atrás y nos empataron, entonces tenemos que saber manejar los tiempos pero sin cambiar de objetivo. Una vez que vas ganando, después el colectivo va solo. Los días que tuvimos en Calderón nos sirvieron para cambiar la idea y no se bajoneen tanto.

¿La conclusión final de los amistosos es que fueron de menor a mayor?
Sí, sin dudas. Nosotros jugamos con Ferro en medio de una preparación física muy intensa y después perdimos con San Miguel en un partido que tuvimos todo para ganar, pero ellos metieron un zapatazo bárbaro sobre el final y nos ganaron. Además, tampoco hay que olvidarse que esa semana estábamos haciendo triple turno en Calderón, con entrenamientos agobiantes y que requieren mucha concentración. Entonces, no hay que preocuparse tanto. Lógicamente nos fuimos con bronca porque a nadie le gusta perder, pero bueno después jugamos con Almirante, que tenía todas sus figuras y mostramos una superioridad importante.

Uno analiza y ve un plantel rico en cuanto a nombres, pero más corto de lo habitual. ¿Es lo que ustedes estaban buscando para evitar tantas caras largas de los jugadores que no juegan?
Seguro. Hoy nos estamos jugando mucho y se hace bastante complicado entrenar con 36 jugadores. lamentablemente nunca vas a tener conformes a todos. Pero bueno, a los chicos que quedaron Felipe les hizo saber que cualquiera puede jugar y tenemos variantes en todos los puestos. Así que todos tienen que convencerse de estar bien porque en cualquier momento pueden salir a la cancha. Lo que nosotros hacemos tanto afuera como adentro de la cancha es para beneficio del grupo y no de uno.

Hace mucho que trabajas con Felipe, ¿les ha tocado vivir situaciones similares a la de Los Andes? Un equipo que se arma para pelear arriba y cambiar el objetivo a mitad de camino…
Nosotros tenemos el ejemplo de Merlo. Si bien armamos el equipo como pretendíamos estábamos muy mal y había mucho miedo de perder la categoría. Pero bueno, todos confiaron en nosotros y a la larga lo pudimos sacar adelante… Acá queremos que pase lo mismo. Tenemos total confianza en los jugadores que hay y sabemos que con trabajo todo es posible. Estamos en un club grande, nos están dando todo y hay que ratificar que este equipo merece estar, como mínimo, en una categoría más arriba.

¿Era fundamental para ustedes tener una pretemporada?
Seguro. Principalmente porque es un plantel que no conocíamos, que no habíamos armado nosotros y la convivencia siempre suma. Y después el trabajo. Para Felipe, el trabajo ante todo. Y en Calderón pudimos entrenar como pretendíamos. Uno cuando siembra, a la larga obtiene sus frutos. Ojalá salga todo bien y podamos conseguir resultados.

El último tramo de la puesta a punto lo hicieron en Villa Albertina, ¿hay un por qué?
Porque Villa Albertina es de Los Andes. Con Felipe siempre hablamos que tenemos que contar con algo propio y donde podamos distribuir el tiempo como nosotros pretendamos. Y bueno, acá lo podemos hacer. Es un predio grande y con muchos recursos. Quizás haya que trabajar un poco sobre el campo de juego, pero a la larga, con esfuerzo, amor y mucha dedicación lo vamos a mejorar. Este es el momento y hay que aprovecharlo.

¿Hoy para qué está este plantel? ¿Se pueden dar el lujo de pensar más allá de pelear por no descender?
Hoy Los Andes está para ganarle a Acassuso e ir a todas las canchas a jugar de la misma manera. Después con el correr de los partidos veremos donde estamos parados. lamentablemente estamos en una situación complicada y no hay que escarparle a las responsabilidades. Debemos hacernos cargo, sacar puntos lo más rápido posible y después veremos. Pero el martes es el martes y tenemos que ganar.


 

Viernes 25 de Enero de 2013 | Fútbol Profesional


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