A 55 años de aquella vuelta olímpica

Los Andes tuvo su tarde de gloria al adjudicarse el torneo de Segunda de Ascenso en 1957. Lomas se vistió una vez más de Albirrojo entre la algarabía y los festejos por el título obtenido.

 

Por Pablo García

La fiesta comenzó entresemana cuando, tras postergarse el encuentro por intensas lluvias, el Milrayitas le ganó al Pincha de Casero con goles de Francisco Ricagno y Manuel De La O, asegurándose el primer puesto en la penúltima fecha. Los hinchas del Albirrojo colmaron las gradas en Lomas a pesar de ser un día laborable para finalizar una jornada de gran satisfacción, al grito de Los Andes campeón.

El 7 de diciembre jugaba su última carta ante Acassuso que lo consagraría definitivamente como el mejor equipo del torneo. El estadio de Boedo y Estrada, en Lomas, presentó una particular fachada: llenó de simpatizantes visitantes eufóricos. Es que las autoridades de Ssuso, en gentil gesto, aceptaron jugar como locales en el campo del equipo campeón, uniéndose al júbilo que se vivía en Lomas por aquellos tiempos. Así nuestros hinchas pudieron disfrutar en casa pero en condición de visitante un encuentro casi anecdotario, que finalizó en igualdad en uno (Barta para el CALA y Dadino para el Quemero), y cuyo principal objetivo era dar la tradicional vuelta olímpica, festejar el tan ansiado título tras tres temporadas en la tercera categoría y despedir al once inicial en nuestra ciudad.

Bajo la dirección técnica de Armando Vázquez, el Milrayitas comenzó el torneo con un duro revés ante Morón por 0-5. Rápidamente se recuperó nuestro buen conjunto, en el que defensa y ataque conformaron un bloque sólido, combinando jóvenes promesas con experimentados jugadores. El equipo fue consagrando su juego con buenos resultados y finalizó adjudicándose la primera rueda. Además generó un lindo desparramo de goles al sumar abultados resultados ante Riestra (5-1), Brown (4-2) y Sacachispas (4-2).

En la segunda etapa del torneo consiguió una gran seguidilla de triunfos entre los que se destacan las goleadas a Sp. Palermo (4-0), JJ Urquiza (6-2) y sumada al histórico 10-1 ante Liniers. Claro que también el equipo de Lomas fue uno de los más criticados por ganar puntos en los tribunales de penas: Brown y Sacachispas, con los que en campo de juego había finalizado 1-1 y 2-3 respectivamente, fueron los damnificados por incluir mal a jugadores, derivando todas las unidades disputadas hacia el Milrayitas.

De todos modos, el equipo que estaba bajo la capitanía del zaguero Perfecto Seijo acumuló 52 puntos, dejando como escoltas a Barracas Central y Defensores de Belgrano, y cosechó 80 gritos en su favor, siendo el artillero máximo Ángel Del Moro con 19 tantos y seguido de Francisco Ricagno con 17 goles. El resto de los jugadores que conformaron este rico plantel fueron: José Borgatello, Roberto Riendzus, Héctor Abril, Lucas Soldo, Servando Llera, Antonio Barta, Walter Marrone, Agustín de la O, Julio Zavatto, Orlando Pellegrino, Norberto Bazzano, Héctor Collins, Luis Landi, Manuel Araujo y Alfredo Benavídez.

El presidente de la institución era Eduardo Gallardón quien no sólo fue artífice de la creación de la entidad sino que bajo su presidencia obtuvo este campeonato e inauguró, en febrero de aquel año, la pileta olímpica con los adelantos técnicos más modernos, orgullo de la institución y sus socios. El club ya contaba con el estadio actual que tenía, por ese entonces, una capacidad para 16.500 espectadores.

Este campeonato le significó volver a la Primera B y tres años después conseguiría el primer gran éxito futbolístico, al salir campeón de la segunda división y pasar a jugar, por primera vez, en la máxima categoría de AFA.

 

Viernes 7 de Diciembre de 2012 | Datos y Estadísticas

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