Apostillas en Campana

Lo que dejó la derrota de Los Andes ante Villa Dálmine: debutantes, expulsados y el color que brinda el ascenso, que hoy se vistió de violeta.

Por Pablo García

El nueve con temperatura: Aldo Visconti tenía un poco de fiebre en la concentración por los que tuvieron que llamar de urgencia a Martín Rose. El lungo delantero no quería fallar y jugó a pesar de tener un poco de malestar. Parece que la temperatura llegó a un momento alto durante el complemento al no aguantar tanto toqueteo de los locales: fue con vehemencia dos veces al piso y se ganó la roja directa cuando llegó a alcanzar a Gásperi.

Debutantes: Fue la tarde soñada para el pibe Santiago Szerdi, quien tuvo su bautismo oficial, aunque le tocó bailar con la más fea. Entró para recuperar la pelota cuando Los Andes estaba cero dos y el equipo estaba con nueve jugadores, mientras el Viola se lucía a puro toque. Por su parte, Gino Clara se calzó Ia Milrayitas y se arremangó los cortos y saltó a la cancha: intentó quebrar la defensa a base a velocidad y amagos, pero por momentos estaba muy solo arriba.

Te conozco: En pleno precalentamiento previo al encuentro, hubo algunos saludos agradables para Alejandro Friedrich, quien respondió alzando la mano. Durante el partido, muchos simpatizantes del local se pusieron hostiles con el ex Viola, que se fue con una lluvia de silbidos de la platea.

Finalizó con nueve: El primer expulsado del torneo para el Milrayitas fue Ariel Martínez, tras ganarse dos amarillas por juego brusco, a la que luego se le sumó la roja directa a Visconti. Los Andes no terminaba jugando con esa misma cantidad de jugadores desde abril de 2011 cuando lo derrotó Acassuso por 3-0 en cancha de Platense (los expulsados habían sido el Pato Grgona y el Colo Tridente).

Estadio completo: Una muy buena concurrencia vistió de violeta la cancha de Villa Dálmine. Al estar ocupadas hasta las escaleras, había algunos que se quedaban parados delante la de platea y eran sacados a puro grito. Mientras que con las tribunas casi colmadas, algunos hinchas buscaron las mejores ubicaciones para no perderse ningún detalle, aunque algunos exageraron y se colgaron hasta de las torres de iluminación. Cuando el Milrayitas había perdido la brújula por el buen juego del local, los hinchas del Violeta se animaron a cantar “poné a al Chelo…” y hasta el que estuviera el mismo Cascini en cancha.

El tiempo no para: No hay tiempo de lamentos y hay que tener ya la mente para el próximo martes en el partido contra el Dragón a la 15.00. Es por eso que habrá entrenamiento el domingo a la 10.30 en Pasteleros, donde se corregirán errores y se comenzará a delinear como formará el once inicial del Milrayitas.

Domingo 9 de Septiembre de 2012 | Fútbol Profesional

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