Unidos por Lomas

Este nuevo ciclo de Los Andes arrancó con caras conocidas en el arco. Lucho Díaz, Ariel Barros y Fede Díaz son los tres arqueros elegidos por Raúl Cascini para hacer realidad la ilusión. En esta nota, repasamos algunas cositas en común entre ellos.

Por Leandro Saltamerenda (enviado especial)

En los últimos tiempos, por Lomas era muy común reforzar el arco. Pero esta vez fue la excepción. El técnico Raúl Cascini bajó el cartelito de incorporaciones y con la salida de Maxi Scapparoni, el puesto quedó entre tres postulantes: Lucho Díaz, su homónimo Federico y Ariel Barros. Dos surgidos en nuestras Inferiores (Ariel y Fede) y el tercero, Lucho, casi adoptado como propio desde que llegó de su Córdoba natal. “Todos dicen que los arqueros somos bichos raros. Andamos siempre juntos, nos vestimos diferente, pero a nosotros nos gusta lo que hacemos”, define Barros como en sus viejas épocas de Nº 9 en nuestro Baby. Así es. Nota especial en el Sitio Oficial…

Su experiencia lo avala. Lucho Díaz es el primero en abrir la charla. “Es una sensación muy linda y un orgullo trabajar con ellos. Hace mucho tiempo que nos conocemos y se la dedicación que le ponen. Se merecen estar donde están”, expresa con su humildad y transparencia habitual. ““Es una lucha sana y ellos tienen un futuro enorme por delante”, agrega. ¿Cómo vive este presente en Lomas? “Es muy importante saber que tengo la confianza del cuerpo técnico. Es algo que venía buscando hace bastante, por suerte se me dio y ojalá que las cosas como queremos”, responde.

Ahora es el turno de Ariel. Hincha si los hay, el Gallego, como así lo apodan sus íntimos, también disfruta esta oportunidad. “Siempre cuando empieza un nuevo ciclo, uno aspira a hacerlo bien, con el pie derecho y entrenar a full por si me toca estar”, asegura con optimismo. “Desde los 5 años estoy en el club. Hice todo el Baby Fútbol, las Inferiores y llegar acá es algo muy lindo. No se puede explicar con palabras”, se emociona.

Por último le toca a Fede, el más joven de los tres. “Se que todavía soy chico, pero mientras tanto espero mi momento y trato de aprender mucho de mis compañeros”, reconoce. “A Ari lo conozco de nuestro paso por Villa Albertina y a Lucho cuando me subieron a Primera. Los dos son muy buenas personas”, añade. 

Como los ven en la foto así están. Los tres siempre juntos. De aquí para allá. En los trabajos de campo, en el micro o cada vez que uno requiere del otro. Esa es la clave. Unidos por Lomas…


Jueves 19 de Julio de 2012 | Fútbol Profesional


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