La tiene clara

Leo Corulo ya no es un pibe. El defensor habla de su presente y también reconoce errores del pasado. Retomó los estudios, quiere terminar el secundario y ser el ejemplo para su hija Maia. Una charla a fondo a horas de Brown. Ah, hay que ganar...

Por Leandro Saltamerenda

Se lo ganó a fuerza de ganas e ímpetú. Surgido en las Divisiones Inferiores de Villa Albertina, Leo Corulo se adueñó del lateral derecho y a esta altura es difícil que lo deje. Sumó tantos minutos en cancha que se convirtió en uno de los jugadores que más partidos disputó. Y a horas de afrontar una parada decisiva ante Brown (Adrogué), el defensor nos cuenta sus sensaciones y responde todas las preguntas. ¿Te lo imaginás sentado en un aula? ¿Estudiando con su carpeta bajo el brazo? ¿O cambiándole un pañal a su hija Maia? Bueno, eso y mucho más nos deja entrever en este contacto con el Sitio Oficial. Nos abrió las puertas de su intimidad…


¿Qué análisis haces de este Los Andes?
Yo creo que estamos bien. Hicimos una buena cantidad de puntos, estamos cumpliendo el objetivo de entrar al Reducido, el equipo fue de menor a mayor y se afianzó en todas las líneas. Si bien tuvimos algunos errores, los pudimos corregir y al fin de cuentas, el campeonato es bueno.

¿Y en lo personal?
Quizás no estoy jugando en una posición que no es la mía, pero me fui acostumbrando y siempre traté de brindarme al máximo. Uno quiere progresar y eso te lleva a no descuidar nada.

Sos uno de los jugadores que más minutos jugó a lo largo de la temporada…
Uno no se pone a mirar eso. Por suerte pude estar en muchos partidos del torneo y más allá de que al principio no era titular, encontrar una regularidad para un jugador siempre es muy importante.

Te sacamos del fútbol, ¿cómo es Leo Corulo en el día a día?
Una persona muy tranquila. Uno es profesional, tiene una hija, una familia que mantener y no puede descuidarla. Siempre trato de apoyarme en ellos.

Hablás de tu hija y el tono es diferente…
Sí, tanto ella como mi señora son las personas que mantienen los pies sobre la tierra. Uno cuando entra a la cancha o viene a entrenar piensa en ellas, piensa que tiene que dar el ejemplo en la casa y si te va bien acá, te va bien afuera también.

En algunos momentos te tocó estar afuera del equipo titular y el apoyo debe haber sido a la inversa…
Sí, por eso digo que teniendo siempre el respaldo incondicional de los tuyos, a mí o cualquier jugador es muy importante que la familia esté a atrás. Por suerte yo lo tengo y ojalá pueda seguir progresando.

Te roban una sonrisa en el momento menos pensado…
Ni hablar. Llegar a tu casa y ver a tu hija riendose te hace olvidar de muchas cosas. Yo tengo una hija sola, es chiquita y más aún.

Cambiamos de tema. Sos jugador, pero al mismo tiempo estudías…
Sí, estoy estudiando y tratando de terminar la secundaria. El día de mañana uno nunca sabe cuando llega a su fin y tiene que pensar en el futuro. Si me toca salir a trabajar, bienvenido sea. Tener una base es muy importante en la vida y te ayuda mucho.

También te sirve como ejemplo para tu hija…
Exacto. Uno exige, pero también debe demostrar que lo puede hacer. Si el día de mañana le tengo que decir a mi hija que tiene que terminar la secundaria, no tengo porque avergonzarme. Es importante para todos.

Y con el fútbol, ¿cómo desdoblás las funciones?
A la mañana vengo entrenar y a la tarde-noche voy al colegio. A veces si tengo que concentrar o algo le pido los apuntes a los compañeros y sino trato de arreglarme como puedo. Pero vamos bien…

¿Ya te tomaron éxamenes?
(risas) No, todavía no… Pero la verdad cuesta mucho. Yo hace bastante que no estudió y a esta edad no es lo mismo.

¿Te arrepentís de no haber cumplido con los estudios antes?
Y uno cuando es un poco más grande se da cuenta de los errores que cometió y trata de corregirlos sobre la marcha. Pero hoy estoy tranquilo porque por lo menos estoy intentando completarlos y disfrutando este presente. 

Sábado 12 de Mayo de 2012 | Fútbol Profesional


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