Apostillas en Barracas

Lo que dejó esta valiosa victoria del Milrayitas: la importante presencia del goleador en los tres tantos, los intensos 30 minutos del Chavo Pinto, las caras conocidas, el reconocimiento, el dolor y el silencio...

Por Pablo García

GOLES SON AMORES: “Hoy por ti, mañana por mí”, parece que se dijeron Leo Romero y el Pitu Gómez. El goleador se transformó en asistente de gol y se colocó a un costado para lanzar un centro al área para que el volante aproveche el error en la salida de Gómez -cosechó 8 goles- y establezca la igualdad transitoria de palomita. Llegó la devolución: el Pitu, habituado a disparar desde lejos, abrió grande los ojos para ver adelantado al 1 local y meter un chutazo de la mitad de cancha que estrelló en el travesaño. Nadie lo imaginó, salvo nuestro optimista del gol que fue a buscar de cabeza el rebote para dar vuelta el marcador. Después, Leo demostró otras de sus virtudes de goleador: técnica y calidad. Tras el pase de Luna, le picó la pelota a Gómez para sellar el marcador y extender la diferencia en la tabla de artilleros del torneo, al conquistar sus 20 goles con la Milrayitas… (FOTOS 1, 2, 3 y 4)

AL CABO QUE NI QUERÍA: En media hora de partido, el Chavo Pinto le pasó de todo. Estuvo a punto de poner la igualdad en un cabezazo que pasó cerca del palo pero lo único que logró fue que se llevara un lindo golpe en la testa, que lo dejó uno minutos fuera de cancha. Mucho peor la pasó después cuando evitó una jugada de riesgo en plana área. Entre él mismo y Alejandro Orsi trabaron e hicieron reventar una pelota. “¡Cataplum!”, se escuchó fuerte. Claro, que algo más sonó en esa acción: el Chavo se resintió y comenzó a costarle pisar. Finalmente, tuvo que salir por una distensión de ligamentos en la rodilla derecha, aunque le realizarán algún estudio para confirmar su gravedad. (FOTO 5)

MINUTO DE SILENCIO: Julio Barraza lo concedió por los decesos de los dos jóvenes jugadores en esta semana: el dolor de la familia Milrayitas por la pérdida del arquero de inferiores León Bernache y la sorprendente muerte del defensor Lautaro Bugatto, quien estaba en el plantel de Tristán Suárez. Al mismo tiempo, los jugadores de Los Andes lucieron un brazalete negro en el brazo. Todos los presentes en el estadio hicieron un respetuoso silencio que fue cerrado con un aplauso final… (FOTO 6)

PLACA PARA PALADINO: Lo prometido es deuda y Chiqui Tapia cumplió. El presidente del Barraqueño guardó el reconocimiento y se lo entregó en mano a Pablo Paladino (Presidente de Los Andes) por su colaboración para la construcción de la nueva platea, que justamente fue estrenada a principios del año pasado en la igualdad en cero entre el local y el Milrayitas. (FOTO 7)

PLAGADO DE EX LOS ANDES: La platea parecía la del Milrayitas, ya que hubo varios ex jugadores que pasaron por Lomas. Mariano Sardi, quien había acumulado cinco amonestaciones, estuvo disfrutando del partido junto a su familia. El defensor Gonzalo Peralta lució sus extrañas rastas al lado de otros compañeros que no estuvieron convocados por Javier Alonso. También dos habitués del Gallardón estuvieron vibrando con las alternativas del partido: el Negro Romero y el Loco Caiafa, que son dos hinchas más de Los Andes. Además, ¡Un infiltrado en plena cancha! Es que Cubito Cáceres estuvo en el banco de suplentes del local pero en la semana colabora con los arqueros de inferiores de Los Andes. Un todo terreno… (FOTOS 8, 9 y 10)

ROMPE RACHAS: Si bien había ganado en el estadio Chiqui Tapia en 2008 (San Telmo hacía las veces de local), Los Andes volvió a ganarle al local en su cancha después de 56 años. Sí, valga la coincidencia en el número: la última victoria había sido en 1956 por con dos goles de Bruno, aunque vale decir que no se vieron las caras durante 53 años. Al mismo tiempo, se repitió el mismo resultado de la primera rueda del actual torneo.

Domingo 6 de Mayo de 2012 | Fútbol Profesional


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