Es el distinto

Como son pocos los jugadores de su clase, la previa ante Barracas la vivimos de una manera diferente. Un mano mano más relajado con Damián Luna. Su presente, el fútbol en general, los desafíos, la vida fuera de las canchas. Vamos a compartirlo...

Por Leandro Saltamerenda

Los Andes disfruta su zurda. Los Andes disfruta su fútbol. Los Andes disfruta de Damián Luna. ¿Cómo no presentarlo así? Es el distinto. Por lejos, uno de los mejores jugadores de la B Metropolitana. Sin embargo, después de todos los flashes que robó en los inicios de su carrera, el enganche no se agranda. “El estar en la tercera categoría no es nada frustrante o desmerecedor. Yo trato de prepararme y jugar como lo hice siempre. Esto no es ningún retroceso, todo lo contrario. Me puede servir para tomar un impulso”, explica en este mano a mano diferente con el Sitio Oficial. Y agrega: “Hoy el fútbol es un sube y baja y en cualquier momento te puede tocar estar arriba o no. Creo que hay muchos casos donde se demuestra eso y debo disfrutar todos los momentos al máximo”. Pasemos a las preguntas...


¿Cómo vivís este presente personal en Los Andes?
Con mucha alegría. La verdad que el otro día fue lindo volver a jugar. Lo peor que le puede pasar a un jugador es estar lesionado y yo por suerte no tarde tanto. Sinceramente le puse muchas pilas al tema de la kinesiología, de los ejercicios y estar adentro de la cancha, en este tipo de partidos, es importante.

Llegaste al club con una meta puntual, ¿hoy la estás cumpliendo?
Sí, yo sabía que necesitaba la pretemporada para ponerme bien. Siempre confíe en mis condiciones y cuando arrancamos allá por enero mi objetivo era tratar de volverme a sentir importante dentro del plantel.

¿La B Metropolitana es un poco dañina para tu juego?
A mí me favorece mucho que la cancha de Los Andes es grande y está siempre en buenas condiciones. Entonces te aseguras un plus diferente. En cambio, de visitante a veces se hace difícil, ya sea porque son chiquitas o se juegue mucho por el aire.

¿Cómo te llevas con esa fricción que proponen la mayoría de los clubes de la categoría?
Y ya me acostumbré al roce, a los golpes. Por ahí me había costado más el año pasado. Sufría muchos los partidos, terminaba muy dolorido, pero esta temporada es como que asimilé todo lo que había vivido en Chicago y hoy estoy cómodo.

¿Ayuda el hecho de estar en un club con aspiraciones importantes?
Sí, en todos los clubes donde me tocó estar, los objetivos siempre fueron salir campeón o luchar por ascender. Entonces eso hace que el día a día sea más llevadero. Acá el grupo es bueno, los lugares de entrenamientos impecables, la cancha está bárbara… La verdad me siento feliz y estos seis meses que estoy viviendo los valoro mucho. Ojalá que terminen de la mejor manera.

Se ve te contento, ¿cómo es Damián Luna en la vida cotidiana?
Soy un tipo muy tranquilo. Más en estas épocas que nos jugamos cosas muy importantes. Del entrenamiento voy a casa, comer, descansar, estar mucho en familia o con amigos y no más de eso. Soy medio de una escuela antigua, donde por ahí me gusta cuidarme demasiado para un partido. En estos tiempos hay que estar en todos los detalles porque perderse los últimos partidos sería lo peor que me puede pasar.

¿Sos de mirar fútbol? ¿Qué opinás del juego en sí?
Miro, pero no los 90 minutos. De a ratos, cambiando de canal. En general, no me gusta como se juega. Siempre discuto con mis compañeros lo mismo. Veo muchos equipos que corren y meten, corren y meten, corren y meten y no se juega demasiado. Pero son maneras de ver el fútbol.

¿Te identificás con algún equipo?
No, no me identifico con nadie. Hoy capaz están todos con el Barcelona, pero después cuando van a la cancha a ver a su equipo aplauden al tipo que se tira al piso o la revolea a cualquier lado. Para mí es mucho de la boca para afuera.

Entonces no sos un enamorado del Barcelona…
Obviamente que el Barcelona me gusta como juega, pero ya llego un momento que me aburrió. Por ahí prefiero ver un Real Madrid – Bayer, que es más parejo y con más situaciones de gol en los dos arcos que estar viendo como ataca constantemente siempre el mismo equipo.

Volvamos a Los Andes, ¿para qué están?
Personalmente soy muy positivo y pienso que el Octogonal es difícil que no se escape. Si bien nos falta un poquito, tenemos que dar el último paso y ojalá que sea este domingo. Y después en el mano a mano puede pasar cualquier cosa. Nosotros hemos perdido con equipos que venían muy abajo pero también jugamos muy bien con los de arriba. Contra Colegiales fuimos superiores, con Sarmiento también y mismo Estudiantes, que nos ganó, pero merecimos otro resultado. El único que nos derrotó bien fue Chicago, así que creo que va a ser parejo. Durante el torneo no tuvimos mucha suerte y espero que en el Reducido venga toda junto y como minino, podamos llegar a la final.

Hoy sos una de las debilidades del público. Hasta te iniciaron un grupo de facebook para que te quedes el próximo torneo. ¿Percibís ese cariño?
Sí, yo soy muy agradecido al club, a los hinchas. La verdad que cada vez que me toca entrar a la cancha siento el cariño que brindan, pero hoy por hoy estoy enfocado en el Reducido. Después cuando termine el campeonato me imagino que habrá un análisis del cuerpo técnico, de los dirigentes y ahí se verá quién quieren que se quede o se vaya. Pero sí, de mi parte me sentaré a hablar con la mejor predisposición porque yo no me olvido que Los Andes me abrió las puertas y me permitió jugar.

 

 

Sábado 5 de Mayo de 2012 | Fútbol Profesional


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