Apostillas

Pequeñas historias... La musculosa que no fue efectiva, el ingenio no se pierde el partido, los muchachos tienen banca, la gestión del viejo, el arco aislado y el historial adverso. Así cerramos un capítulo que no tuvo final feliz en Berisso.

Por Pablo García

NO HAY CÁBALA QUE DURE 100 AÑOS: Tras la derrota ante Sarmiento hubo algunos cambios para volver a la senda ganadora. Y estos no solo son futbolísticos sino también de cábalas. Hasta la utilería jugó su apuesta con indumentaria diferente para el precalentamiento: cambio de pechera por unas musculosas rojas. Finalmente, no fue efectivo ¿Seguirán buscando? (FOTO 2)

TE ALIENTO DESDE CUALQUIER LADO: A pesar de la lluvia, los cantos de la popular no cesaron en la tarde. Sin embargo, hubo algunos que alentaron al Villero desde donde podían: fuera de los límites del estadio. Sobre las casas aledañas habían hinchas con paraguas y pilotos de por medio que ni las inclemencias del tiempo los hizo caducar el sentimiento y siguieron el partido desde la altura. (FOTO 1 y 3)

TE ALIENTO DESDE CUALQUIER LADO II: Junto a los dirigentes y allegados, muchos jugadores Milrayitas que quedaron fuera de los 18 acompañaron al equipo. Vivieron las alternativas a puro apoyo y el gol del local fue el sorbo más amargo del mate, cebado por el Colo Acosta, que tomaron durante el encuentro. (FOTO 4)

MOTIVACIÓN A LOS JUGADORES: ¿El defensor Federico Slezack tiene cartel propio sobre su gestión en la defensa de San Carlos? No, es que su padre Quique Slezack acaba de conseguir su tercer mandato consecutivo como jefe municipal de Berisso. Linda motivación tiene el pibe cada vez que pisa el Gennasio Salice sobre su rendimiento en el Villero… (FOTO 5)

ARCO EN PENITENCIA: Villa San Carlos hace lo mismo que Platense, teniendo un arco al costado del banco de suplentes. Aunque el de Berisso le dio la espalda al campo de juego porque sufre demasiado por su equipo o quizás estaba en penitencia. No era el único sino que había otro mucho más pequeño en otro sector. (FOTO 6)

OTRA DERROTA EN BERISSO: El Villero lo tiene a mal traer al Milrayitas, ya que las dos veces que visitó su estadio se fue con las manos vacías y con derrota por la mínima diferencia. Mucho peor aún porque en ambas oportunidades fueron sobre el epílogo del partido, cuando parecían que estaban sellados los resultados en cero. La primera fue con un tiro libre de Juan Pablo Ortiz (hoy Tristán Suárez) que se clavó en el ángulo. Ayer fue Fernando Pasquale de cabeza que estiró la paternidad dos partidos arriba para la Villa.

Sábado 5 de Noviembre de 2011 | Fútbol Profesional

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