Primero Primera V

Se complica la tabla. Pero con River no merecimos perder... Seguimos vibrando con la campaña del 61, pasando las hojas de la revista Los Andes.

 

Por Marianela De León

1- Viernes 21 de julio de 1961.  Ejemplar número 7. “Dos derrotas con olor a desastre”. Así titula el dire de esa edición de la revista Los Andes, y es terminante. Pero es que el Milrayitas recibió dos palizas consecutivas  y “por scores contundentes”: Chacarita (4-1) y Estudiantes (3-0). “Con una defensa  de papel glacé, que nadies marea a nadies (sic)  y con una delantera inofensiva que ahora no hace goles ni de penal”. “¿Hay o no olor a desastre?”

Surfeando en el interior de la revista, la palabra desastre  se alterna con “catástrofe”. Sí, con olor a… “Los cuatro goles quedaron estampados en nuestra cara. En nuestro espíritu, en nuestra vergüenza”. Y aclara: “No es el resultado el que nos obliga a dramatizar. Son los pormenores. Es el proceso”.  “Luego del penal detenido por Goldbaum, comenzó el sufrimiento. 81’ sufriendo”.

VÍCTIMA DEL CONTRAGOLPE.  “Estudiantes, listo para el contragolpe, no hizo más que esperarlo paciente. Así llegó el primer gol y el segundo también.”  Segunda etapa del partido ¿y cómo venimos dire? “Cundió la confianza en el ganador y el desconcierto lógico en el perdedor” Claro, vino el tercero. En resumen: El pincha supo aprovechar “el avance incontrolado e ineficaz de la delantera y los claros no cubiertos en la defensa”.

Baiocco jugó “pésimamente”. Los mejores “juzgados” con 7 puntos: Schiro, “sereno, muy bien” y Abril, “con Schiro, lo mejor”.

CHACARITA NOS ABOCHORNÓ. “El partido más decepcionante.” En estos 90 minutos, el error también lo tuvo Los Andes. Pero según, la editorial no fue por contragolpes bien cultivados sino que “la voluntad de vencer fue lo que triunfó. Los Andes, sin ánimos, remiso, terco en pretender avanzar por el lugar más cuidado”.

Empataban 1-1 pero… “Asedio sin frutos con promesas de cristalizarse. En eso estaba la escuadra albirroja cuando Chacarita (“team chacaritense”, elige llamarlo en otro momento) consiguió colocarse en ventaja, derrumbándose Los Andes en forma estrepitosa.”  Minutos más tarde, el “señor Praddaude” marcó penal. “Jugadores y tribuna protestaron – y yo también- ya que vimos claramente la acción y la aparatosidad  de Diego al caer, que pudo impresionar a Praddaude pero no al espectador”. Chacarita Juniors 4 – Los Andes 1.

¡Señor Praddaude! “Lo sabíamos un buen juez, ya había trascendido las fronteras. Pero usted el domingo nos demostró lo contrario. No lo vamos a culpar a usted de la derrota. ¡Pero cuánto contribuyó a ella”. Más que juez, “juez y parte”. “Dejamos sentado su pobre arbitraje”.

Hablemos del Estadio Gallardón. De escalón en escalón. “Es esta una grata noticia para los socios y simpatizantes de Los Andes. Han sido concluidas las tribunas “oficiales” en el campo de Boedo y Estrada, y ya se prepara la construcción del sector denominado popular.”

 

2-  “Por momentos partido áspero, duro, veloz. Sin tregua. Fútbol de verdad, sin desfallecimientos. Una tarde diáfana para la gente albirroja, que parece haber encontrado    -por fin- una ruta sencilla y práctica para aumentar su haber en la tabla de posiciones.”

Visión positiva del director de la revista Los Andes sobre el match contra Lanús.  Edición 8, viernes 4 de agosto de 1961. “Pusieron sangre y voluntad- igual: 2-1” Queda claro, el Milrayitas triunfó. La alegría de la victoria se asoma en cada palabra que el dire usa. “Ardor y entusiasmo ilimitado fueron los factores preponderantes que dieron vida al espectáculo, con dosis incontroladas de vigor, garra y también calidad. Un partido a muerte…” 

Primer tiempo, Los Andes 1 – Lanús 1. Hasta ahí, el empate “fue premio merecido para ambos, que brindaron en los 45’ iniciales una buena exhibición de fútbol”. En el minuto 35 del complemento, apareció Reynoso con “el gol de la victoria”. El equipo albirrojo ganaba pero parece que el team Granate no se la hizo fácil. “Llegó también la réplica enérgica de Lanús, que se lanzó con todos sus esfuerzos para lograr la igualdad.”

Pitazo final. Ganó Los Andes. El partido se transformó en “una dura prueba sacada a flote merced a la sangre, garra y voluntad”. Y el termómetro del match marca… Un 8 para Goldbaum, “con absoluta seguridad y arrojo”; Giaimo: “impecable” y Reynoso: “el mejor delantero.” Schiro, en lo más frio del indicador. “Demasiado atrasado y lento.”

Con River, por primer vez en la historia con River, en Banfield, un 20 de julio del 61. Todo un acontecimiento. “¡Si hubieran arriesgado un poco más!” Dos abajo para el team de Lomas. Un primer tiempo “con Goldbaum en peligro y con Carrizo durmiendo la siesta”. Segunda etapa: vinieron los dos de River. “El uno a cero era considerado casi injusto. El dos a cero no tenía ninguna justificación. Los Andes le jugó de igual a igual a River de ahí el aplauso final de los adictos albirrojos”.

Metáforas, si las hay... El marcador del partido se abrió recién a los 20 del segundo acto, de la mano de Moacir. Razón que le dio a Pireni para titular esta octava edición: “Una hora y cinco minutos buscando el agujerito: Moacir lo encontró.” Ingenioso.
 
 

FOTO PRINCIPAL: Baiocco y Romero con el tucumano Albrecht (Estudiantes)

Lunes 10 de Octubre de 2011 | Datos y Estadísticas


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