En conferencia

En un marco de tranquilidad por el buen resultado obtenido, el entrenador de Los Andes Raúl Cascini habló de todo lo qué dejó el encuentro. La charla en el entretiempo, los lesionados, los cambios, las disculpas a los hinchas y demás…

Por Paul Bordis

¿Qué charla tuviste con los jugadores en el entretiempo para cambiar la actitud?
Tuve que hacerles ver que era un partido que no se nos podía escapar. Hacerles ver que perdimos un partido igual a este con Comunicaciones, que lo teníamos dominado y con una pelota parada lo perdimos. Hacerles ver que el tiempo pasa y si seguimos perdiendo puntos se nos va a complicar la situación… Y los muchachos entendieron muy bien el mensaje, más allá de otras cosas que uno dice que quedan dentro del vestuario. Pero gracias a Dios, los cambios salieron bien y esto demuestra que el encuentro del miércoles (eliminación ante Riestra) para nosotros sirvió y mucho. Hablamos por Ojeda, que uno lo pudo ver, uno sabe lo que puede dar. Una cosa es ver a un jugador de fútbol en un entrenamiento, que hay muchos en la carrera que son muy buenos jugadores de entrenamiento, pero después lo importante son los días de partido y Guille demostró que puede y estamos muy conformes y muy contentos por eso.

¿Cómo está el tema de los lesionados?
Lamentablemente tuvimos dos bajas importantes con lesiones realmente complicadas. De una lesión el pronóstico ya lo sabemos a priori, que es la de García Barros (fractura de peroné). La de Alejandro Mena todavía tenemos que ver los estudios, pero lamentablemente fueron dos bajas muy importantes.

El equipo mostró tranquilidad en todo momento y no se desesperó nunca, ¿cómo explicás eso?
La tranquilidad del equipo se basa porque uno quiere que no escuche lo externo, que esté tranquilo. Es un equipo que con la pelota sabe, si ustedes repasan los goles que tiene Los Andes son todos de jugadas menos uno que fue de penal. Después, todos los demás fueron por jugadas creadas por nosotros y eso es lo que uno intenta, que no sea un equipo que solamente tenga goles de pelota parada o buscar un centro para ver si viene un gol. Nosotros tratamos de jugar por abajo, que la pelota ruede, que tengamos movilidad y de que se vayan conociendo cada día más. Este equipo todavía tiene que arrancar y dar mucho más porque nosotros lo vemos en la semana de que puede mucho más. Sin embargo, hoy nos vamos muy conformes, por los dos últimos partidos más que todo. Por el de Chicago y por éste, donde yo creo que hicimos 180 minutos muy buenos.

¿Te pareció clave la entrada de Asencio por García Barros sobre el final del primer tiempo?
Sí, a Franco (Asencio) no lo vamos a descubrir nosotros. Es un jugador muy importante y siempre lo fue para el esquema que uno siempre quiso jugar, un 4-3-1-2. Pero hoy estamos manejando el equipo de otra manera y está haciendo el sacrificio que nosotros le pedimos. Lamentablemente estuvo lesionado y está volviendo. Esta tarde volvió a mostrar un gran nivel. Tiene todas las cualidades para ser distinto y de hecho en el momento que él aparece o en el momento que necesitamos paz dentro del campo de juego, él se la da al equipo.

Sobre el final hubo dos cuestiones particulares relacionadas al gol. Primero estuviste más tranquilo respecto de ese temperamento que tenés y después tuviste un gesto muy noble de pedir disculpas por alguna discusión que hubo. ¿Qué fue lo que sucedió allí?
Yo soy una persona muy impulsiva. Por ahí a veces me juega en contra, pero no me la agarro con la gente que me puede insultar. El chico este que estaba insultando desde que empezó el partido hasta que hicimos el gol más o menos uno lo tiene identificado. Mandé un colaborador mío que quería hablar bien con él y cuando terminó el partido me acerqué y le pedí las disculpas que le tuve que pedir porque soy una persona educada y si yo falto el respeto, voy yo y se las pido pero también le dije que venga a la cancha a alentar al club, a alentar a Los Andes, nada más. No pasó más de eso y gracias a Dios toda la gente que se juntó al lado de él lo agradeció y lo entendió. Ojala que en un futuro la gente entienda que a las canchas de fútbol se tiene que venir a alentar y a venir a apoyar a todos como hincha, a los proyectos, a los jugadores y a todos los que quieran hacer un bien para un club, en este caso, Los Andes.

¿Qué fue lo que más te gustó del equipo?
El segundo tiempo, la actitud que tuvo el equipo, la paz a la hora de jugar la pelota y de saber que en algún momento ellos lo podían definir y así fue. Esperaron el momento justo, la pelota no quería entrar y ya nos empezábamos a preocupar cuando a Romero le sacaron el gol en la línea y también hubo un tiro en el palo. Pero fueron pacientes y en el momento justo pudimos definirlo.

Hablaste de los aciertos de Guillermo Ojeda y de Franco Asensio durante el partido, ¿te deja tranquilo el hecho de bancar a los jugadores como es el caso de Ham, de los volantes centrales, de Noce y del goleador Romero?
Uno fue jugador de fútbol y no había nada más lindo que cuando un jugador estaba mal, que el técnico te banque y que te dé la confianza. Siempre llega después que el jugador te lo va a reconocer dentro del campo de juego y eso es lo que uno busca: no olvidarse de lo que uno fue, nunca. Yo considero que si un jugador está en un mal momento pero sabemos las condiciones que tiene, hay que bancarlo. Sea como sea hay que bancar, siempre hay que bancar a los jugadores que sirven dentro y fuera del campo de juego. Con el Turquito (Ham) nos costó quizás un tiempito verlo, nosotros hace un mes y medio estamos trabajando en el club, por ahí la gente de Los Andes ya lo conocía pero nosotros no, es la realidad. En el día a día uno va sacando lo mejor de cada uno y viendo para lo que uno quiere, lo que sirve. La verdad es que el Turco está respondiendo muy bien, es un chico adorado por todo el plantel, muy buena gente y se ha ganado un lugar en el equipo. Eso me pone muy contento.

Sábado 17 de Septiembre de 2011 | Fútbol Profesional

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