El 1 comprometido

El refuerzo Maxi Scapparoni asume la responsabilidad. "Ni bien apareció el ofrecimiento de Los Andes decidí aceptar este desafío", explicó el ex arquero de Boca. "Nosotros sabemos que hay que mirar para arriba". Sí, no le eScappa a nada...

Por Leandro Saltamerenda

Fue el último. En último en sumarse a este plantel Milrayitas que aún espera por más refuerzos. Maximiliano Scapparoni ya está a disposición del técnico Raúl Cascini. Desde el viernes que su presente es otro. Es Milrayitas. “De a poco voy conociendo a los chicos. Recién estamos en pleno proceso de formación, pero me han recibido bárbaro”, dice el arquero que en  cuestión de horas cambió repentinamente su destino. Es que después de quedar libre de Boca Juniors, Scapparoni tenía casi todo arreglado para seguir su carrera en Deportivo Merlo, y de la nada, cayó en Lomas. No le importó bajar una categoría más. “Es verdad. Estuve cerca de firmar, pero surgieron algunos problemas y ni bien apareció el ofrecimiento de Los Andes decidí aceptar el desafío”, reconoce. Sí, no le eScappa a la responsabilidad… 

Cinco palabras. Cinco palabras para explicar el por qué de su llegada a Lomas. “Me sedujo en todo sentido”. Respuesta contundente. Para que no queden dudas. “Primero porque es un club enorme y que estoy segurísimo que no merece estar en esta División. Y en segundo lugar, por Raúl, por el Chelo, porque son gente seria, trabajadora y muy profesional”, define el 1. Fue el combo perfecto. La conjunción justa.

“¿Ya está el arquero que vino de Boca?”, consulta un curioso que tiene el privilegio de ingresar a la Finca Byblos. Y en esa pregunta, la lectura es mucho más amplia... Para el mismo Scapparoni y para aquellos que conocen su historia, es imposible separarlo del Xeneize. “Boca prácticamente es mi casa. O lo era hasta hace muy poco. Yo estuve ahí desde los 7 años, fue muchísimo tiempo y de todo se aprende. Aprendí de Boca, también de mi paso por Chile y seguramente el día de mañana si me toca irme de Los Andes diré lo mismo. Pero soy una agradecido y ojalá que pueda volcar toda las vivencias y el conocimiento en este nuevo ciclo”, explica el joven de 22 años. Y agrega entre risas: “Hasta Cachito (por el utilero Gustavo Loustau) vino de Boca. Faltaría Riquelme y dos o tres más, jajaja”.

La Primera B, lo novedoso en su carrera. ¿Ansiedad? ¿Temor? No, solo respeto. “Hay grandes equipos, se están armando bien y va a ser difícil. Además de Los Andes enfrentaremos rivales que son de mucha historia. Por ejemplo Chicago, que no por casualidad hace poco estuvo en Primera División”, aclara, “Todos estamos pensando en pelear por lo mismo, y nosotros sabemos que hay que mirar para arriba. El desafío es importante”. Como dijimos. Como jugamos con su apellido. El 1 está comprometido. No le eScappa a nada…

Lunes 18 de Julio de 2011 | Fútbol Profesional

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