Recuerdos de campeón

Empezamos a palpitar los últimos tramos de la gran campaña. Algunas victorias importantes ante Almagro y Excursio, las anécdotas del viaje a Rosario y otro desquite con El Porve.

Por Jorge Manuel Fernández Suárez

Ante el reinicio del torneo, el entrenador José Curti afirmaba que Los Andes podía ganar el campeonato y, solo no se podía dar “si llegara a atravesar una mala racha en materia de lesionados"; mientras que León Goldbaum aseguraba que repetirían una buena campaña para cumplir con la “fiel hinchada, que no vacila en costearse a cualquier punto para alentarnos”.

Almagro lo planteó con mucha dureza por una sucesión de jugadas bruscas y mal intencionadas de este equipo ante la pasividad absoluta del árbitro, aunque Reynoso puso en ventaja a nuestro equipo. El protagonista del partido fue Roldán, defensor del Tricolor. Provocó la expulsión de Reynoso porque lo increpó duramente, tras un golpe desde atrás cuando escapaba hacia el arco. Luego, derribó dentro del área a Figueroa, que Baiocco lo cambió por gol. A poco de finalizar, el debutante en el primer equipo Milrayitas, Farías, recibió la roja ¿Adivinen por qué? por golpear a Roldán, ante un previo codazo del defensor. Para preguntarse si Roldán no era pariente del juez Miranda…. En definitiva fue 2-0 para el CALA.
 
A Rosario viajé en un vagón del tren con asientos de madera, el mismo día del partido. Allá me esperaba un primo fanático de Newell´s con quien fuimos al Parque Independencia, donde se jugaba el partido contra Central Córdoba. En el amplio playón que separaba a la tribuna de la cancha había un puesto de choripán, en el que se vendían ¡vasos de vino!, con el agravante que dichos vasos eran de vidrio y permaneció rodeado durante todo el partido por un grupo de hinchas de Central Córdoba.

La primera etapa fue jugada con gran velocidad. El apuro de los rosarinos se debía a la difícil situación con el promedio del descenso y trataron infructuosamente de vulnerar repetidamente el armado defensivo de los nuestros. Pero León Goldbaum tuvo otra tarde magnífica, descolgando todos los centros. En el complemento, Giaimo se proyectó desde el fondo y cuando llegó casi a la línea del corner lanzó un centro a media altura que Pedutto cabeceó de manera impecable "al rincón de las ánimas", como se decía en ese entonces y decretó el resultado final: 1-0. Sin embargo, no todo estaba dicho. Penal para Central Córdoba, que provocó la alegría del grupo de sus hinchas que rodeaban el referido puesto de venta de choripán. Pateó Federico, pero la pelota se fue bastante lejos del arco, provocando que un par de bebedores hinchas del Charrúa lancen contra el piso sus respectivos vasos, haciéndolos añicos y provocando la hilaridad de nuestra pequeña hinchada. Cuando nos íbamos de la cancha le digo a mi primo: ¡que baile que le dimos al final! y mi primo me contesta: "Ma que baile, estuvieron haciendo tiempo" y hasta la estación Rosario Norte, nos enzarzamos en una feroz discusión.

Desde ese momento sentí la sensación que todos nuestros rivales tenían la intensión de bajarnos de nuestro pedestal, la punta. Recibimos un balde de agua fría ante Excursio: perdíamos 0-2 de local. Pero nuestro equipo se acomodó, lució y lo dio vuelta gracias a una magnífica tarde Baiocco, quien convirtió tres tantos. Al salir de la cancha, me enteré gracias a una moderna radio a transistores Spica que Tigre había vencido a Banfield 2-1 y que cada jugador del Matador había recibido de premio $ 8.400 (una fortuna para la época). En ese momento pensé que sólo teníamos un rival para el campeonato: ello tienen guita pero nosotros tenemos los mejores jugadores.

A las diez de la mañana estaba temblando con 40º de fiebre en la cama, mi tía daba por hecho que no iría a la cancha y se fue hacer los mandados. Tambaleando me levanté, me hice un té, le agregué un chorrito de coñac Terry, me tragué dos cafiaspirina y a Núñez ¡Acerté! Los Andes jugó el mejor primer tiempo de todo el campeonato ante Defe: Romero era patrón y peón; Pedutto y Migone hilvanaban jugadas de un preciosismo absoluto, llegaban al arco contrario entre toque y toque, y Reynoso y Figueroa coparticipaban en el mismo nivel. Recuperó la pelota Romero, cedió a Figueroa que combinó con Pedutto, éste con Reynoso, que devolvió a Pedutto y alargó hacia Migone. Minguito la paró con el pecho y de zurda antes que la pelota cayera la clavó en la red, ¡GOLAZO! Hasta la hinchada de Defensores lo aplaudió. Era un partido para la goleada, pero los imponderables del fútbol hicieron que casi sobre el final Martín decretara el increíble empate. Salimos de la cancha cantando, no sólo habíamos jugado un partido brillante, además nuestro vecino Celeste le había quitado un importante punto a Tigre.

Ante El Porvenir, el triunfo fue ajustado, casi la antítesis del jugado en Núñez. Circulaba en la tribuna un comentario de un jugador de El Porve, que señalaba que  harían un gol y luego a defenderlo hasta el final. Lo tomamos a risa. Hasta que se nos borró cuando Salas, en una pelota casi sin complicaciones, se la alcanzó a Goldbaum (estaba adelantado) y la pelota entró en nuestro arco. El Milrayitas lo dio vuelta por medio de Reynoso y Pedutto, que establecieron el score final. Fue un paso importante hacia el gran objetivo y la confirmación de mi pronóstico, que por los puntos le haríamos cinco a El Porve (sumado el 3-0 en Gerli), cosa que me recordó Reynoso al final del partido, a la salida del vestuario: "tenías razón pibe, por los puntos le hicimos cinco"…
 
Continuará

FOTO: El gol de la victoria frente a Defe, en el Bajo Núñez...

Viernes 29 de Octubre de 2010 | Datos y Estadísticas

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