Recuerdos de campeón

Los Andes ganador de la primera rueda. Poco importó la derrota en la última fecha frente a Morón. El Milrayitas acumulaba trece victorias y miraba a todos desde arriba. El sueño de dar la vuelta se alimentaba...

Por Jorge Manuel Fernández Suárez

La etapa final de la primera ronda comenzó con un encuentro imponente ante Platense, que le permitió a gran parte de la familia futbolera apreciar el nivel del equipo revelación del ascenso. Tense era considerado un grande de la categoría, contaba con grandes jugadores, como Juan Carlos Morrone. Fue un rival difícil: nuestros defensores trabajaron más que en todos los partidos anteriores y Goldbaum estuvo inspirado. Sin embargo, los hinchas Milrayitas alentábamos constantemente porque confiábamos en el juego del equipo. Hasta que, en una clásica corrida de Baiocco, Pedutto cabeceó con fuerza para limpiar las telarañas del ángulo y establecer el definitivo resultado. En el complemento, Migone realizó algunas jugadas brillantes, aprovechando su gran habilidad, como una "Marianela" sobre la línea final del campo de Platense, que provocó el asombro del público asistente.

El partido más importante de la primera etapa fue ante Tigre, candidato en todos los pronósticos previos al campeonato. Recuerdo que uno de los cuestionamientos a nuestro equipo era que no contaba con suficientes suplentes de categoría para afrontar una temporada exigente. Fue una tarde muy nublada y lluviosa hasta horas antes de jugarse el partido, por lo que el balón corría con facilidad y provocó que el espectáculo fuera de una dinámica superlativa y sumamente entretenido. El único tanto llegó con una jugada repetida muy a menudo durante el torneo: veloz contraataque de Baiocco, centro muy fuerte hacia el área y Reynoso entró con un cabezazo de palomita para el delirio de toda nuestra hinchada. Por la intensidad con que se jugó y la importancia pudo ser considerado uno de los mejores partidos del campeonato.

Cuando subo al tren que me llevaba de regreso a mi casa, José Giaimo y su padre se sentaron frente a mí. No me animé a decirles que era hincha de Los Andes, pero escuché la conversación del jugador: "No se cuando vamos a perder, el equipo mejora día a día, a diferencia de la otra vez" y riéndose continuó "en aquel entonces decíamos cuando vamos a ganar", en referencia al año 58 en el que en los primeros partidos los resultados no nos favorecían, aunque finalmente se realizó una gran campaña. Durante todo el viaje hasta Constitución la conversación giró sobre el equipo, donde el jugador ponderó el buen trabajo de sus compañeros.

Los Andes sufrió la segunda derrota en el torneo ante Dock Sud, último en la tabla de posiciones, pero que contaba con el gran mérito de haber derrotado a Tigre como local. Luego de media hora de un dominio constante del Docke, Salas en una desafortunada acción mandó el balón a propias las mallas. En el complemento, llegó el segundo grito del local y el descuento del Milrayitas por parte de Migone. Nuestra hinchada despidió al equipo con aplausos y no hubo desbandada general como con el segundo gol de Chicago en la anterior derrota.

Tras la segunda caída enfrentamos a Talleres de Remedios de Escalada, que sorpresivamente se puso en ventaja apenas comenzado el partido. No obstante, Los Andes se hizo amplio dominador de las acciones. Luego del tercer gol de Talleres se notó por primera vez cierto nerviosismo defensivo, aunque en ataque el equipo rindiera en forma excelente para cerrar la remontada del encuentro. Fue 4-3 para el Milrayitas y otra vez a festejar.

Gran importancia tenía la Primera B, ya que todos los buenos jugadores del país se concentraban en tres ciudades: Buenos Aires, Rosario y Santa Fe. En la semana posterior al partido con Talleres, Los Andes jugó contra la Selección Nacional, donde jugaban Roma, Sanfilippo, Guidi, Menéndez, Boggio, Pando y Belén en un partido de práctica en cancha de River. En la primera etapa, que el CALA jugó con los titulares, finalizó empate 1-1, siendo el autor de nuestro gol Baiocco, quien además lanzó un penal al poste. Ya en el complemento, el partido se volcó para el lado del Seleccionado por 5-1.

Volviendo al torneo, el partido ante Sarmiento, que tenía suspendido su estadio, se jugó en cancha de Ferro, donde el Milrayitas fue superior, se floreó y se quedó con los dos puntos, gracias a los festejos de Baiocco y Reynoso, ese temible delantero al que muchos le decían "el Negro" y otros "Reyna". Sentí que era el más cercano a mí de todo el plantel, no solamente por la anécdota ya referida en la cancha de El Porvenir o el pequeño "homenaje" que me hacía al gritarle desde la tribuna y él responder el saludo (derivado desde luego de ese cara a cara), sino que también por una personalidad en la que trasmitía simpatía, espontaneidad y alegría.

Futbolísticamente era un goleador con muy buena técnica en el dominio del balón, muy hábil para buscar los espacios vacíos y excelente en las combinaciones con sus compañeros, con los que realizaba magnificas paredes que en general culminaban en una ocasión de gol. Además, su disparo con pierna derecha era letal porque le pegaba con gran fuerza y dirección.

Luego Los Andes se trajo un gran triunfo de Quilmes por 2-0, ante el Cervecero, que  festejé doble, porque el año anterior habíamos perdido los dos partidos: 5-3, en Quilmes y 3-1, en Lomas. Recuerdo que en ese último cotejo el jugador Molnar se burló ostensiblemente de nuestra hinchada.

En la última fecha de la primera rueda se produjo la única derrota como local frente a Morón, que me provocó una profunda tristeza. Fue un monólogo del Rojo, mientras el Gallito sólo llegó a defenderse a ultranza e intentar algún heroico contragolpe, que finalmente acertó. Con dominio en el juego pero perdiendo por la mínima diferencia, el nerviosismo comenzó a hacer mella y en otra contra afortunada, Ghella eludió a Goldbaum y decretó su segundo gol personal y de su equipo. Encima, Los Andes completó una tarde negra en su última gran chance, cuando Baiocco desvió un penal a poco de finalizar el encuentro.

La amargura duró hasta que compré la edición sexta del diario Noticias Gráficas, que titulaba "Los Andes ganó la primera rueda"; hecho que privilegia la gran hazaña de lograr ese tramo del campeonato antes que la derrota y me generó una gran alza de la autoestima. La caída de Tigre dejaba las cosas como casi toda la primera rueda: Los Andes en la punta sólo, siendo el equipo que más victorias obtuvo (13) y la defensa
menos vencida del torneo.

Continuará...

Lunes 18 de Octubre de 2010 | Datos y Estadísticas

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