Un desahogo

El delantero Pablo Solchaga se sacó la mufa y logró el gol del empate frente al Dragón. "Este equipo está para otra cosa y no para ir último en la tabla", reconoció. Ahora a demostrarlo...

Por Leandro Saltamerenda

Una docena de partidos tuvo que esperar para amigarse con el gol. Para gritar bien fuerte y abrazarse con todos sus compañeros. Pablo Solchaga convirtió su primer tanto con la camiseta del Milrayitas y todos agradecidos. Gracias a su festejo, el conjunto de Néstor Ferraresi remontó un 0-2 ante el líder Defensores de Belgrano y se trajo un punto impensado a Lomas. “La verdad que lo necesitaba. El delantero vive de esto y ojalá sirva para empezar a dejar atrás este difícil momento que estamos pasando”, explicó el ex All Boys cuando terminó el encuentro. Fue un desahogo. Ese cosquilleo que tanto estaba buscando…

Los iniciales de entrada y los más cercanos desde el banco de suplentes. Lo cierto es que el Rey Sol no estaba rindiendo como se preveía y perdió el puesto a manos de Diego Churín, primero, y Pablo Villalba Fretes, después. Hasta que se destapó en el Bajo Núñez y lo reconoció. “Yo siempre me sentí en deuda con mis compañeros, con el cuerpo técnico, con los dirigentes, con la gente. Se y soy consiente que todos esperaban goles de mí”, remarcó. ¿Habrá sido una premonición? Puede ser. En los últimos ensayos de fútbol, Pablo Solchaga había amargado dos veces a los titulares y eso le bastó para ganarse un lugar dentro de los convocados. “Siempre es bueno hacer goles. Por más que sea en una práctica, en un picado o en la playstation. Yo lo tomó así. Hasta cuando juego con mis hijos quiero convertir. Siempre te motiva, te alegra y te sirve”, definió el delantero. Con tranquilidad, con toda su jerarquía, como lo hizo frente a Leo Griffo…

Pero no solo habló de su sequía goleadora, el 18 también dedicó un párrafo especial para referirse al presente de este Los Andes. “El tema es que el equipo realmente no viene jugando bien. Nos cuesta generar situaciones y hoy creo que en el segundo tiempo hubo un poquitito más de fútbol”, analizó. Y agregó: “Después del 2-0 llegar al empate de visitante, contra un equipo difícil como Defensores se valora, pero de ninguna forma estoy contento. Porque uno vino a buscar los tres puntos y no a festejar el empate por más que estemos en una situación complicada. Nosotros necesitamos ganar y cortar esta mala racha”.

Acassuso y Tristán Suárez, los próximos rivales. Ambos en el Gallardón. ¿Vos qué opinas, Pablo? “Ahora tenemos dos partidos seguidos de local y hay que aprovecharlo. La verdad que a nosotros se nos está haciendo muy difícil jugar ahí y debemos revertirlo. Sin dudas, este equipo está para otra cosa y no para ir último en la tabla”, insistió antes de marcharse a su casa. Esta vez con un gol en su garganta y un desahogo muy esperado. Así es la vida del goleador…

Domingo 17 de Octubre de 2010 | Fútbol Profesional


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