Recuerdos de campeón

Una nueva nota de aquella campaña del 60`. Ya comenzaban a hablar del Milra... Repasamos el debut con Almagro, el triunfo sobre Central Córdoba, la goleada a Excursio, el 2-2 con Defe y otro festejo sobre El Porve...

Por Jorge Manuel Fernández Suárez

Mi pasión por el Milrayitas se intensificaba los sábados: a la mañana desayunaba en forma extrema y, a las 11, sin almorzar, rumbeaba para la cancha. Generalmente, llegaba antes que se abriera y, por supuesto, veía la reserva en forma completa. Sufría y gozaba durante el partido de Primera mordiendo el pañuelo de tela que dejaba destrozado, hecho que provocaba el enojo de mi tía, quien tenía que comprar de a docenas en Once.

El primer encuentro oficial de 1960 era motivo de preocupación porque Almagro era uno de los equipos que mejor se había reforzado con tres delanteros paraguayos con cierta fama: Franco Lara, López Lugo y Regis Jara. Además, en su elenco, había una gran figura como Raúl Orrego. Todavía me acuerdo, aquel día, Los Andes formó con León Goldbaum; Héctor Abril, Alonso, Osvaldo Diez y Luis Rodríguez; Miguel Ángel Baiocco, Ramón Salas, Héctor Pedutto y Capello; Dardo Dalmiro Migone y Ángel Rafael Reynoso. El juego fue muy disputado en la primera etapa y, si bien el local atacaba constantemente, los contragolpes Milrayitas eran muy peligrosos. Por esta vía, bastante frecuente en la campaña, llegó ventaja de nuestro equipo. Baiocco, lo más parecido a lo que hoy sería un carrilero, avanzó por su sector y al llegar cerca de la línea final lanzó un preciso centro para que Migone concrete con un cabezazo. Esta sería una de las armas más destacadas en los ataques Milrayitas: contragolpe – centro – cabezazo. En la segunda etapa hubo una lluvia de goles: aumentó para nuestro club Pedutto, Migone y Reynoso y, luego, descontó Orrego (penal) y Forcinitti. Sin embargo, faltaba uno más. Destaco especialmente el quinto gol de Los Andes, fruto de una doble pared entre Reynoso y Capelo, quien culminó con un gran disparo. El resultado (5-2), el rival y el triunfo de visitante generaban una gran expectativa.

Nuestro segundo rival fue Central Córdoba, que el año anterior había militado en la Primera A y mantenía prácticamente el mismo plantel. Los Andes jugó con fluidez y lo trató de definir en los primeros minutos. Sin embargo, en una veloz contra, Luna eludió a Goldbaum y marcó la apertura del marcador para el Charrúa. El partido siguió por los mismos derroteros; nuestro equipo no acusó el golpe y, tras varias jugadas favorables, Migone marcó el empate. El segundo tiempo fue un monólogo Milrayitas: tuvo una tarde perfecta y aumentó la cifra con tres goles más (Pedutto y, en dos oportunidades, Migone). Ya se notaba. El equipo tenía un plan de juego y ejecutores aptos para hacerlo.

La goleada 5-0 a Excursionistas sirvió para que parte de la prensa empiece a hablar de nosotros. Fue una demostración de alto vuelto, con varias actuaciones individuales que nos llenaron la vista de fútbol. Cuando ingresé a la cancha aún no había comenzado la Tercera y, en una de las tribunas de atrás de los arcos, encontré otro espectador con el que cruce algunas palabras. En algún momento le manifesté el deseo que empaten Chicago y Sarmiento (dos clubes que compartían la punta con el CALA). El morocho me miró fijo, preguntándome “¿por qué?”; a lo que le contesté: “así Los Andes queda primero sólo”, dando por hecho que el Milrayitas le ganaría al Villero. Por lo que recibí una su sonrisa condescendiente y un "¿no me digas?". Lógicamente era hincha de Excursio. Muchas veces pensé dónde se habrá metido la sonrisa canchera después del partido… No obstante, el comportamiento de la hinchada del Villero fue ejemplar y al retirarse nuestro equipo lo despidió con un aplauso unánime. También hay que destacar que ese día circuló por la tribuna de Los Andes una alcancía para ayudar a la adquisición del pase de Norberto Figueroa y puedo asegurar que todos los hinchas colaboramos.

El triunfó en condición de visitante hizo que la prensa titulara con admiración tal demostración. Crítica rotuló: "La bomba del torneo de 1a. B explotó en Belgrano”; Noticias Gráficas con: "Los Andes es una aplanadora". A partir de esa fecha, nuestro equipo pasó a ser objeto de análisis por todo el mundo del fútbol. Todos estaban enamorados de un team modesto en cuanto a recursos, pero de gran personalidad futbolística...

Llegó el turno de Defensores de Belgrano, uno de los escoltas del Milrayitas, y finalizaron en empate 2-2. Fue un partido bisagra, ya que a partir del mismo la tarea defensiva fue tomada con más firmeza. Sólo la gran actuación del arquero visitante impidió un nuevo triunfo. Hay que destacar la remontada del CALA y el hecho que no se conformó con el empate. Los sensacionales comentarios del equipo frente a Excursio, llamaron la atención de la revista El Gráfico, referente del fútbol de Primera y deporte en general. El periodista que cubrió el encuentro destacó la inquietud por jugar bien, aunque criticó con acidez a varios jugadores de Los Andes, cosa que debió rectificar en las futuras crónicas en nuestro equipo.

En la quinta jornada, el Rojo enfrentó a El Porvenir, y significó el debut de Figueroa, quien entró por Capelo. En el local jugaban muy buenos jugadores, como Marcos Verteiko (posteriormente ascendió a Primera con el CALA en 1967), Bevilacqua y sobre todo los delanteros, Borra y Del Valle. Los Andes fortificó la defensa y, a partir de este partido, profundizó el sistema 4-4-2, que no fue facil para nuestros rivales. El Milrayitas comenzó ganando con tanto de Migone y, en medio de los festejos, el juez de línea salió lesionado del campo de juego, con un golpe en la cabeza debido a los proyectiles lanzados por la hinchada local. Lo insólito: el asistente fue reemplazado por un juez de la AFA, Héctor Carrasco, que ocasionalmente estaba presenciando el encuentro. Sobre el epílogo del complemento, Reynoso y Baiocco aumentaron la cifra.

El diario Clarín en su análisis cometió una equivocación típica de la mayoría de los comentaristas de ese momento al afirmar sobre el esquema táctico de Los Andes: "expuso desde el vamos, un juego superior, basado en forma parecida al sistema brasileño del 4-2-4, sistema que en ciertos pasajes alcanzó a realizar con exactitud, entendiéndose en el sentido de movimiento de conjunto y no en cuanto a la colocación de los hombres sobre la cancha". Aún los periodistas tocaban de oído. Lógicamente, sabían la innovación que se había producido en el mundial de 1958 y las ideas que trajo Jim Lópes. Pero no reconocían que el planteo de Los Andes era en realidad un 4-4-2, cosa que si sucedió en la segunda rueda cuando el equipo fue desmenuzado lo suficiente. Los hinchas de Milrayitas, tras el partido ante El Porve, visualizamos que el equipo estaba para ganar el torneo y salimos de la cancha cantando "¡Dale campeón, dale campeón!"…
 
Continuará…

 

FOTO DESTACADA: Ya salió el remate de Migone. Gol a Defe y valioso empate 2-2 ante uno de los escoltas.

Jueves 30 de Septiembre de 2010 | Datos y Estadísticas

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