Recuerdos de campeón

El 12 de noviembre se cumplen 50 años del ascenso a Primera División y te proponemos repasarlo con una cobertura especial. Nuestro amigo Jorge Fernández, desde su lugar de hincha, será el testigo privilegiado de esta historia. Vamos a conocerla...

Por Jorge Manuel Fernández Suárez

Seguí a Los Andes casi todos los partidos de local y más de la mitad de los jugados de visitantes durante la campaña de 1959, donde realizó una aceptable labor aunque deambuló por mitad de tabla. Sobre el final del año hice la promesa que en el próximo no dejaría de ver ningún partido, inclusive los amistosos de pretemporada. Además y me propongo comprar todos los diarios y revistas que se editaban en Buenos Aires para luego recortar las notas sobre Los Andes. ¿El motivo? Estaba convencido que sería campeón…

En 1960, Don Horacio Palacios trabó relación con Jim Lópes (seudónimo de Alejandro Galán), un ex boxeador argentino afincado en Brasil que comenzó a trabajar como preparador físico para finalizar como técnico en varios equipos de la periferia paulista, Palmeiras y Sao Paulo. Galán había recalado en Buenos Aires para ponerse la frente de Independiente y trajo consigo el revolucionario sistema 4-2-4, que había utilizado la selección de Brasil al consagrarse campeón del mundial en 1958, donde habían brillado Garrincha, Didí, Zagallo y un joven apodado Pelé, entre otros.

Jim Lópes se encargó de armar al Milrayitas, ayudado por José Curti, una leyenda del la máquina de River Plate. Así llegaron al club: Dardo Dalmiro Migone y Urbano Farías de Boca Juniors; Juan Alonso, Luis Kolandjian y Ramón Salas provenientes de Ferro (habían ascendido a Primera con ese equipo en 1958); José Giaimo de River; Norberto Figueroa de Platense y Manuel Ramón Tomé de Talleres (RE), que fue arquero suplente durante todo el torneo.

Para suplantar a un extraordinario goleador como Ángel Del Moro (emigró a Quilmes) había que traer otra gran figura: Héctor Walter Pedutto (ex Argentinos Juniors), típico jugador estratega que entendía el juego maravillosamente. Este futbolista, con gran personalidad y líder de grupo, fue clave para nuestro ascenso. Si bien tenía un cuerpo voluminoso, estaba dotado de gran técnica y era muy buen cabeceador. Carecía de rapidez en sus desplazamientos, pero esto lo compensaba en la concepción de la jugada porque podía meter un pase en cortada o limpiar el camino al área adversaria con un amago. Además, estaba acompañado por jugadores de buen pie como Reynoso, Migone y Farías, con los que realizaba famosas paredes bien cerca del área contraria y con opciones siempre para definir. Era el iniciador de los ataques.

Asimismo, en el club estaban de la etapa anterior Ángel Rafael Reynoso con pasado en Boquense y Pincha; Miguel Ángel Baiocco que había salido campeón con Boca en 1954; Osvaldo Diez de larga trayectoria en Ferro Carril Oeste; Rodolfo Romero que había pasado por las filas de Gimnasia de la Plata; Héctor Abril, Luis Rodríguez, Horacio Defelice y Alberto Capelo. Uno de los jugadores líderes de aquel plantel, junto a Pedutto y Osvaldo Diez, era el arquero León Goldbaum que hacía un par de temporadas defendía la valla Milrayitas. En algún momento del campeonato fue llamado "el arquero sin nervios" que, fruto de su veteranía, hacía fáciles las difíciles y conservaba una gran serenidad durante todo el desarrollo de los partidos. Era casi inexpugnable en el mano a mano y tenía la característica al anticiparse siempre a la jugada. Claro que a veces le podían hacer los llamados goles “tontos”, pero en el balance general evitaba la mayoría de los ataques adversarios.

En aquel entonces tenía 17 años y mi fanatismo por el Milrayitas era creciente, derivado a situaciones personales, como el hecho de haber encontrado en mi trabajo dos hinchas de Temperley que azuzaron aún más mi pasión por Los Andes. Vivía en Balbanera y para conseguir todos los artículos que se publicaban debía hacer sacrificios: no solo compraba los diarios nacionales (a veces dos ejemplares de cada uno, si la victoria había sido muy importante) sino que todos los domingos iba desde mi barrio porteño a Lomas para comprar el diario La Unión. Los días de semana no tenía problema porque mis compañeros me lo traían a pedido.
 
Respecto de la temporada anterior, el equipo se fortificó en defensa con el nuevo esquema de Jim Lópes, aunque durantes los partidos creaba más de doce situaciones de peligro. Sin embargo, perdió todos los amistosos previos al torneo. Recuerdo especialmente dos de ellos: Temperley y El Porvenir. En el clásico perdimos 2-1 y "la estrella", la nueva incorporación de Temperley, un tal Bruno, nos vacunó doblemente. Después, durante el campeonato, ese jugador se diluyó como figura. El otro encuentro fue una derrota abultada contra El Porvenir en Gerli: estaba ubicado atrás del arco que defendía el arquero del local esperando algún gol del CALA cuando ya perdíamos 3-0. Faltando poco para terminar el encuentro, Migone hace una gran jugada por la derecha, lanza un centro rasante que supera al arquero y Reynoso entra a velocidad para tocarla y hacer el gol. Pero la pelota no entra y él termina adentro del arco a un par de metros de donde estaba ubicado, pegado al alambrado. Entonces le grito: "no importa Reyna, por los puntos le hacemos 5 a estos", provocando su sonrisa. Le quedó grabada mi cara, ya que generalmente le gritaba antes de los partidos para saludarlo y él siempre levantaba el brazo en señal de respuesta. Reynoso me vio y me dijo: "tenías razón pibe, le hicimos 5 por los puntos" (en la primera rueda el resultado en cancha de El Porvenir fue 3-0 a favor)…

Tácticamente, si bien lo que se pregonaba era el 4-2-4, en realidad el esquema era un 4-4-2. Hoy por hoy nada ilógico, pero en aquel momento se puede afirmar que era revolucionario. Ante las grandes actuaciones de Los Andes y goleadas en los primeros tres partidos de dicho torneo, Jim Lópes fue contratado por River Plate, quedando José Curti al frente del equipo hasta la consagración final.

Así comenzó el sueño para que Los Andes se corone en el campeonato de 1960 y pisar por primera ver la máxima categoría del fútbol argentino. Aquella ilusión que se haría realidad.

Continuará…

Miércoles 22 de Septiembre de 2010 | Datos y Estadísticas

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