El Pollo de Tito

Se volvieron a reencontrar. Maxi Barreiro y Néstor Garay son los protagonistas de esta historia. Vivimos la previa ante San Telmo con la palabra del lateral y el técnico interino. Se conocieron en Inferiores, hoy conviven en la Primera...

Por Leandro Saltamerenda

El destino los volvió a unir. Recorrieron juntos los primeros años de Inferiores y hoy les toca reencontrarse en la Primera División. Los protagonistas son ellos. Tito Garay, técnico, y Maxi Barreiro, debutante en el partido con Atlanta. Allá por Octava División había sido el último vínculo de entrenador-jugador. Después vino la historia ya conocida. El traspaso del lateral (en aquella oportunidad ocupaba la posición de volante central) a Boca Juniors, el regreso a Los Andes, la salida de Cachín Blanco a la conducción del equipo, el interinato de la dupla Garay-Ríos, y el mencionado encuentro ante el Bohemio. El futuro nadie puede conocerlo. Pero en lo inmediato, es decir este sábado frente a San Telmo, Maxi nuevamente será titular. Tendrá la chance de ratificar el buen partido del martes y consolidarse en un puesto que durante el torneo tuvo varios dueños. Sí, es el Pollo de Tito

Un verdadero Milrayitas. Nacido en Lomas de Zamora, Barreiro todavía no cae. “Hace mucho tiempo que venía esperando este momento; por fin pude debutar. Lamentablemente perdimos y eso fue lo malo. Pero tuve una alegría muy grande. Por mi cabeza se me cruzaron un montón de cosas. Principalmente todas las personas que me quieren ver bien y me acompañaron siempre”, explica con emoción. Y recuerda: “Yo arranqué las inferiores con el Chino Barragán y la Vieja Pizarro, y después tuve la suerte de que me dirija Tito Garay. Y hoy por hoy nos volvemos a encontrar acá en Primera. Para mí es especial porque él siempre me dio toda su confianza y le voy a estar agradecido”. ¿Es una pared? Sí, y Tito la devuelve sin ocultarse: “Es una alegría volver a estar en la casa de uno y que Maxi haya jugado. Más que nada sabiendo todo lo que la luchó y lo que tuvo que pasar de chico”, explica.

“La experiencia de haber jugado en Boca fue única. Crecí mucho futbolísticamente y también en lo personal. Me hice como deportista profesional”, recuerda el defensor de su paso por la institución Xeneize. “Me sirvió mucho, es verdad. Pero volver a Los Andes también fue un premio muy lindo. Sobre todo porque soy hincha y siempre quise defender esta camiseta. Qué mejor que estar adentro y tratar de sumar un granito de arena para el club que tanto quiero”. Se emociona Barreiro, pero también se le iluminan los ojos a Tito cuando tiene que hablar de su pichón. “Al equipo le puede aportar todo lo que le dio el otro día. Buen juego, buen pie, salida por el lateral y una personalidad muy fuerte”, agrega Garay.

Y antes de despedirse, los dos repasan este encuentro con el Candombero. “Con San Telmo es otra final que tenemos por delante. Hay que ganar para revertir esta dura situación y ver si podemos prendernos de nuevo en la pelea”, admite Barreiro. En cambio, el análisis de Tito es mucho más táctico. “Va a ser un partido difícil, con un rival que mete mucho. Lo bueno es que vamos a jugar en una cancha linda, amplia, ancha, y trataremos de hacer valer nuestro juego para contrarrestar el sistema de ellos y ser superiores”, repasa el DT.

Se ríen, posan para la foto, se saludan y vuelven a cruzarse en el vestuario. Es que hoy comparten la misma ilusión. Tito Garay y Maxi Barreiro. Los protagonistas de esta historia…

Sábado 18 de Septiembre de 2010 | Fútbol Profesional


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