Cuando cumplimos el sueño II

Los Andes se recibió de equipo fuerte en un gran segunda ronda en 2000. Y una frustración en la última fecha, abrió paso a un gran revancha y a toda la emoción...

Por Pablo García

Aquel 2000, El Milrayitas regresó de la pretemporada de verano con muchas ilusiones. El fantasma del promedio se alejaba y la esperanza empezaba a trasladarse a la lucha por un lugar entre los equipos más encumbrados: estaba en el 4º puesto de la tabla, a ocho puntos del líder. El plantel ya no contaba con el goleador histórico de Fénix, Dandy Neuspiller, que volvió a su club. Y llegó Martín Gianfelice de San Lorenzo.

La expectativa de los hinchas era la mejor. El 2000 empezó para Los Andes aquella tarde cuando Sala se convirtió en una figura superlativa en el Bajo Flores contra Español. No solo convirtió un penal, sino que atajó uno en contra. Luego de la victoria ante el Trueno Verde en Lomas, se escuchaba entre los integrantes del plantel: “La clave es la humildad y mucha garra”. Llegó el otro clásico frente a Temperley: 1-2 abajo, entró el Loco Caiafa que pegó un pique rápido al área contraria para aprovechar el córner a favor. Luego de dos cabezazos le quedó la pelota al Loco que resolvió colocándola de volea.

A tapar la publicidad en la camiseta con un parche negro porque finalizó el contrato con la compañía que auspiciaba. En el empate a dos ante Arsenal debutó la mítica camiseta con la que vivimos momentos inolvidables. Pasó la igualdad ante Chicago y el triunfo ante el Charrúa para quedar colocados terceros en la tabla. Llegó el último baldazo de agua fría: el verdugo del Rojo, Defensa y Justicia, lo goleó tres a cero. El Halcón le ganó los dos partidos pero sería la última derrota de toda la temporada del Milrayitas. Este partido fue el punto de inflexión para que el equipo se consolidara y sacara a relucir sus dotes de candidato.

Después de ganarle a Morón, tuvo que visitar al líder Huracán. Para recordar, ese único gol de cabeza de Caiafa, tras centro del Cuca Arce, que selló el resultado y nos llenó de ilusión. Olvidado el descenso, el objetivo era la punta.

El equipo no se quedó solo con ganarle al principal candidato y fue por más. En medio de un diluvio, Gianfelice debutó en la red y Ferrer cerró la cortina ante Tigre. Luego de un gran duelo de hinchadas en la igualdad frente al Taladro, llegó un partido chivo, por como se jugó: El Porvenir había dominado durante todo el partido. Pero cerca del final un hecho clave que sorprendió a todos los que asistimos a Gerli: el árbitro levantó la roja y expulsó a dos jugadores de El Porve porque estaban pelándose entre ellos. El Milrayitas aprovechó y Salomón convirtió el único tanto en el descuento. En medio de una racha muy positiva y el equipo acomodado entre los tres primeros, Ginarte tiró: “Aspiramos a estar entre los dos primeros, vamos a dar lucha hasta el final”.
Luego de quedarse con los tres puntos ante Platense, Los Andes sumó la primera goleada del torneo, 3 a 0 en Floresta, donde el Cuervo Pieters hizo dos golazos. Argentino de Rosario llegó a Lomas descendido pero no sería un invitado. El equipo rosarino comenzó ganado y recién en el complemento lo pudo dar vuelta el CALA, que ganó 2-1.

Cuando todo hacía parecer que el cuadrangular lo definirían entre Huracán y Quilmes, más los dos equipos de la zona interior (indirectamente afiliados), llegó el tercero en discordia: Los Andes. Sumó 62 puntos, mismo puntaje que el Cervecero y quedó a solo dos unidades del Globo. Justamente, la instancia final del torneo se la jugaba frente a Quilmes en el Centenario.

Parecía la tarde soñada de Los Andes, que en solo un minuto se puso en ventaja por medio de Rubén Ferrer. Unos minutos después, una gran combinación derivó la pelota en los pies de Felipe De sagastizábal, que desbordó y tiró un centro perfecto a la cabeza de Ferrer, que definió de palomita al ángulo.Un minuto después llegó el descuento de Cristian Quiñonez, pero el Milrayitas controlaba sin grandes sobresaltos el partido y aprovechaba los espacios para generar contragolpes. Así llegó el tercero del Gordo Ferrer, para Los Andes y para su cuenta personal. Tarde perfecta para el goleador.

Con ese resultado, Los Andes pasaba al frente del torneo -si bien a Huracán le faltaba jugar-. Pero llegaron los dos últimos minutos fatídicos: primero el Pirata Czornomaz, achicó la diferencia a uno y, sobre el final, Quiñonez selló el empate definitivo en tres.
Fue un duro golpe para Los Andes estuvo a punto de ser líder en la última jornada y quizás adjudicarse el primer puesto de la Zona Metropolitana. Poco después hubo revancha en la final del segundo ascenso, con el mismo rival y en el mismo escenario…

El Reducido llegó pronto, a mitad de semana, por lo que no hubo tiempo para lamentarse. El equipo alzó la frente y abrió el camino para que el sueño se haciera realidad…

Continuará…

Lunes 12 de Julio de 2010 | Datos y Estadísticas

subir