Zurda Cafetera

De Colombia a Lomas. Alexis Mendoza ya lleva casi dos años en Los Andes y fue uno de los jugadores en firmar su contrato en Primera División. Volante por izquierda, de buen recorrido y con una historia para conocer.

Por Leandro Saltamerenda

“Estoy contento porque se me dio la posibilidad de quedarme y firmar primer contrato en el inicio de mi carrera es muy importante. Tengo muchas expectativas y ganas de jugar”. Así abre la nota Alexis Mendoza, el zurdo colombiano que lleva casi dos años en Los Andes y hace poco más de un mes se convirtió en jugador profesional. Hijo del histórico defensor de la Selección Cafetera (y hoy ayudante de campo del profe Reinando Rueda de la Honduras Mundialista), este volante de 21 años, dueño de una pegada envidiable, hace un break en la pretemporada de Las Clavelinas y se anima al mano a mano con el Sitio Oficial. Tranquilo, sin apuros, repasa su etapa en el Milrayitas y nos cuenta su momento. Vamos, te invitamos a conocerlo…


Estos años no deben haber sido facil para vos. Estar lejos de tu familia, llegar a una cultura nueva, adaptarte. ¿Cómo fue este proceso acá en Argentina?
Fue un cambio total. Desde la forma de vivir hasta la forma de entrenar. Allá en Colombia, los entrenamientos son muy distintos y me costó adaptarme. Y después, el resto.  Acá comencé a vivir solo, con dos compañeros de Racing Club y fue algo nuevo para mí. Cocinarme, hacer mis cosas. Ya no están mis padres para guiarme y lo más difícil de esto, que es manejarse completamente solo.

Creciste como profesional pero también como persona…
Claro, desde lo profesional te haces más fuertes y como persona, aprendes más cosas, aprendes a independizarte  y vas abriendo un nuevo camino. 

Y, ¿cómo viste esta llegada a Los Andes? Te tocó venir con Quique Hrabina, estuviste con varios entrenadores y ahora estas metido de lleno en el plantel profesional…
Sí, la verdad que me gusta estar acá. Estoy cómodo y la gente misma, los directivos, los compañeros me han hecho sentirme parte de este club. Le agarre mucho cariño. Entonces es así, ya voy conociendo el club, soy parte de él y a la vez también sigo creciendo.

En este receso tuviste la posibilidad de volver a tu país y estar de tu familia, ¿cómo fueron esos días?
(Interrumpe) Casi no me voy. Cuando nos dieron vacaciones yo esperaba que nos licencien más adelante y yo no me podía ir porque tenía que hacer la residencia. El problema era que el tiempo de la cita coincidía con el descanso. Entonces, por suerte pude adelantarlo, me fui y estuve casi 12 doce días. Y fue de lo mejor. Te acostumbras a estar en tu casa, a disfrutar el día al máximo,  con tu familia, con tu novia. Es difícil, pero me sirvió. Aproveché para sentirme cerca de mi mamá, de mis hermanas y fue como recargar baterías.

No pudiste encontrarte con tu papá porque ya se había ido al Mundial de Sudáfrica con la Selección de Honduras…
Claro. Igual con mi papá hablo siempre. A él hace más que no lo veo. En esta última oportunidad no lo encontré porque ya se había ido para el Mundial. Pero sí estamos en contacto constantemente. Me cuenta cómo van las cosas, me pregunta cómo me siento acá y eso me sirve bastante.

Debe ser un plus tener un técnico o una figura tan importante en tu casa…
Me ayudó al crecimiento y hasta el día de hoy le sigo contando mis vivencias y todo lo que me toca vivir. Pero la verdad que cuando hablamos de fútbol, mi papá no es mi papá. Es como un técnico y yo soy un jugador. Incluso, cuando yo estaba en Junior (Barranquilla), me iba a ver y a mi gustaba. Porque después, cuando me hacía las críticas eran como entrenador,  y eso me servía a mí para crecer. Es una ventaja muy grande porque él pasó por muchas cosas que yo apenas estoy empezando.

¿Se habla del Alexis Mendoza de Los Andes allá en Colombia?
Y, como yo ya tuve posibilidad de jugar Nacionales y al ser el hijo de mi papá (sic) me conocen mucho y algunos siguen mi carrera. Estas últimas dos veces que fui hubo gente se me acercó y me preguntó como me había ido. La verdad, lo toman muy bien, y para mí, estar acá, me da mayor jerarquía.

¿Cómo ves estos próximos seis meses acá en el club? Porque te fuiste con algunas dudas…
Si, me fui con algunas dudas porque extrañaba mucho. Es lo más difícil de estar lejos de tu casa. Cuando extrañas tanto, cuando las cosas son tan distintas es complicado. Además con mi familia siempre fuimos muy pegados, pero bueno mi visita me sirvió para renovarme y encaminarme de cara a este semestre. Y yo personalmente primero espero jugar y después que el equipo tenga un gran desempeño. Tenemos un buen técnico, nos estamos armando con muchos chicos del club, otros todavía tendrán que llegar y creo vamos a andar muy bien.

Tu posición en la cancha no se encuentra tanto en el mercado del fútbol, ¿eso te ilusiona con poder meterte más de lleno en el equipo?
Sí, obvio. El hecho de ser volante por izquierda y zurdo me motiva más. Me obliga a entrenar, a no bajar los brazos, a sobresalir.

¿Cuál es tu carta de presentación para el hincha de Lomas?
Soy mediocampista, tengo ida y vuelta y me caracterizo por ser un jugador de mucha técnica y buena pegada. Y como persona, soy muy tranquilo, me gusta trabajar y salir adelante. Creo que el balance hasta el momento ha sido de crecimiento y de mucho aprendizaje. A veces dudo si me tendría que haber quedado en mi casa, pero yo sé que si no venía a la Argentina no hubiese avanzado tanto.

Viernes 2 de Julio de 2010 | Fútbol Profesional

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