Objetos maravillosos

¿Qué tenía el socio Telechea en el cajón? El carné de pileta del verano 70-71. Otra reliquia...

 

“No es broma: en la pileta a cierta hora no había lugar para tirarse”, cuenta Rubén Telechea, que rescató esta verdadera reliquia de cartón corrugado: su carnet sanitario de la temporada 70-71.

Los socios de Los Andes no pasaban calor: todos los veranos se metían en la pileta olímpica, orgullo impar. Cada temporada era un éxito para el natatorio, con números que hoy despiertan asombro: en 1968 -consta en la Memoria y Balance del club- se vendieron 3.096 carnets sanitarios, la gran mayoría para las categorías infantil y cadetes. Los Andes estaba lleno de chicos y de jóvenes. Y había iniciativas que ayudaban mucho: cada año el club regalaba un carnet de pileta al mejor alumno del último grado de las escuelas primarias de Lomas. 

En la pile no eran solo remojones y horas al sol. También se practicaban natación y waterpolo. Con tanto interés, que las autoridades consideraban “una lástima que solo se pueda contar con los meses de verano”, para tales disciplinas.

“La pileta estallaba -recuerda Rubén-. Las tribunas se llenaban y la gente se iba al terreno que da sobre Sixto Fernández, el “solario”, como le decían.

Algunos sábados, hace memoria, había que “cortar” la pileta más temprano porque en la sede había baile. “Me acuedo de uno con la actuación de los Golden Boys, unos truchos imposibles que tuvieron su momento de fama”.

 

Miércoles 7 de Abril de 2010 | Info Diaria

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