Rojo de alegría

Sobra el optimismo después de la victoria sobre Temperley. Los Andes volvió a los entrenamientos y el próximo martes buscará dar un nuevo paso frente a Central Córdoba. Al Charrúa hay que ganarle...

“El estado de ánimo en el fútbol es muy importante y nosotros llevamos dos partidos ganados sobre la hora. Creo que de a poco vamos encontrando el nivel y ojalá que sigamos por este camino”. La palabra corresponde a Oscar Blanco, minutos después de la finalización del entrenamiento del sábado. Porque Los Andes, más allá de haber jugado un partido muy duro ante Temperley, esta mañana ya regresó a los trabajos pensando en el próximo rival: Central Córdoba. Sí, nada de descanso y prolongar los festejos. Todos concentrados en el encuentro del martes. Y no está mal. Todavía hay mucho trecho por recorrer y hay que dar batalla hasta al final. Como pasó frente al Gasolero…
Fue entendible. Esta vez, los esfuerzos físicos quedaron de lado. Aquellos futbolistas que estuvieron presentes en Turdera solo hicieron tareas de relajación y un trote muy liviano. En cambio, los que se quedaron afuera trabajaron intensamente con el preparador físico Fernando Pontoriero. Hubo algunos movimientos con pelota, una actividad en espacios reducidos y ejercicios de definición con el ayudante de campo Adrián Longo. Los únicos que no pudieron entrenarse con normalidad y debieron hacer diferenciado junto con el kinesiólogo Mauricio Di Benedetto fueron Cristian Vega (contractura en el aductor derecho) y Martín Castagnino (contractura en el muslo derecho).
Ahora, la próxima práctica del Milrayitas volverá a ser este domingo por la mañana en el estadio Gallardón. Ya veremos si Cachín opta por hacer un ensayo formal de fútbol o prefiere repasar algunas cuestiones tácticas. Él tiene la última palabra…

Domingo 14 de Marzo de 2010 | Fútbol Profesional

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