Tienen la receta

Entrevista con Sergio Di Bartolo y Gabriel Romero, los dos preparadores físicos de Los Andes. Hacen su balance del 2009 y además explican cómo son los trabajos especiales que deberán hacer los jugadores durante el receso.

Por Leandro Saltamerenda

¿Qué evaluaciones físicas se pueden hacer en este fin de año?
Gabriel Romero:
Mi balance es positivo. Los chicos se adaptaron muy bien a la forma de trabajo nuestra y fueron de menor a mayor a lo largo del ciclo. En este receso, los jugadores deberán realizar un plan de entrenamiento especial, que va a consistir en un rutina de gimnasio y otra aeróbica. En total van a ser siete entrenamientos y eso nos servirá a nosotros para ganar tiempo con vistas a la pretemporada.
Sergio Di Bartolo: A veces no es fácil cambiar de técnico, pero para mí, el grupo fue en progresión. Lograron sentirse más cómodos y eso es muy importante. Ahora nosotros apuntamos a la parte más dura de la preparación para llegar al 2 de enero con una base previa.

¿Cuánto importante es la confianza que se deposita en el futbolista para llevar adelante un trabajo de este tipo?
GR: Hoy en día, el jugador de fútbol está muy preparado y es profesional. Capaz que en épocas anteriores, el plan de trabajo quedaba arriba de la heladera y uno lo dice por experiencia propia. Pero ahora todos saben que este deporte responde mucho a lo físico y al día a día. Por eso lo toman con mucha responsabilidad y se cumple a rajatabla.

Antes de terminar su participación en el torneo, ustedes llevaron adelante las mediciones de peso, altura, ¿cómo encuentran al plantel a comparación de cuando llegaron?
GR: Cuando nos hicimos cargo del grupo preferimos entrar por otro lado, no tanto por las mediciones y esas cosas. Creíamos que lo más importante era recuperar la mentalidad ganadora del plantel, y nos enfocamos más en la motivación, las prácticas recreativas y demás. Ahora sí nos vamos de vacaciones con los test hechos y los valores que encontramos son buenos. Después lógicamente buscaremos el mejoramiento de cada uno para explotar su potencial.

¿Les sorprendió el metabolismo o el despliegue físico de algún jugador?
GR:
No, quizás hay un futbolista que tiene mayor recuperación que otro, o alguno, por su contextura física, le gusta tener un poquito más de peso. En este tipo de planteles puede haber un sin fin de variedades, pero nada que nos haya llamado la atención. Sí hay que destacar la predisposición al trabajo y el énfasis que ponen en cada entrenamiento.
SB: En mi caso, al conocer a varios de los chicos por haberlos tenido en inferiores me sirvió para darme cuenta que estamos evolucionando. El nivel es muy parejo y te permite trabajar más tranquilo. Pero me parece que todos van por el buen camino.

A raíz del Mundial, el calendario del 2010 va a ser muy apretado, ¿cómo influye en su planificación?
GR: Y, vamos a tener pocos días para estar en la Costa. El trabajo aeróbico va a ser muy exigente y eso nos va a permitir intensificar la parte de potencia, los ejercicios explosivos y la velocidad en el último tramo. Después, cuando arranque la competencia, sabemos que tenemos muchos partidos seguidos y es ahí cuando debemos manejar lo mejor posible los tiempos de recuperación. Lamentablemente no vamos a contar con muchas semanas tipo y para eso hay estar preparados.

Salvo alguna excepción, una de las constantes de este ciclo es que casi no hubo lesionados, ¿qué significa esto para ustedes?
SD: Es importante. Es lo que tratamos de buscar y de lograr. No tener tantos lesionados, que estén todos en las mejores condiciones y que puedan rendir el máximo de cada uno. No es fácil y hay que tratar de variar ese umbral. Porque muchas veces te podés pasar con las cargas y hay que estar atentos.

Se termina el 2009, ¿qué deseos tienen para el año que se viene?
SD: Buscar el crecimiento individual de cada jugador, y conseguir los resultados necesarios para meternos de nuevo en la pelea y alcanzar el ascenso. Sabemos que hay que ir paso a paso, con cautela y dando lo mejor de cada uno.
GR: Y, uno siempre aspira a lo mejor. Estamos en un club grande y eso implica salir a ser protagonistas en todas las canchas. El sueño de todos es salir campeón. Yo, por ejemplo, tuve la posibilidad de estar en otros clubes y no en todos tenía esa presión. A uno le gusta el desafío, y ojalá que podamos cumplir el objetivo de llevar a Los Andes otra vez a la B Nacional.  Esta institución se merece ocupar el lugar que nunca tendría que haber perdido.

Martes 15 de Diciembre de 2009 | Fútbol Profesional


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