El último gran ídolo

Es uno de los tantos motivos para acercarse a la fiesta del lunes en el Gallardón. Orlando Romero, el futbolista que más temporadas jugó en el club. Sí, el Negro o Romerito, como más te guste llamarlo. Toda su intimidad en esta nota exclusiva...

Por Leo Torresi y Leandro Saltamerenda

Unos números de Orlando Romero: fue el jugador de Los Andes que más temporadas jugó en el club: fueron 15, entre 1986 y 2004; y el segundo con más partidos en Primera: 293, solo detrás de la infernal cifra de Oscar Giorgi, que sumó 359 en sus 12 temporadas. El cariño hacia el Negro no hay forma de calcularlo. Por eso será estrella entre estrellas en la fiesta del lunes, en el estadio Gallardón.    


El lunes va a ser un día muy importante para los hinchas de Los Andes y también para aquellos futbolistas que vistieron con orgullo esta camiseta, ¿cómo estás esperando este momento?
Esto generó una expectativa muy linda y lo hablamos con varios de los muchachos que vamos a estar presentes el lunes. Va a ser especial porque es el reencuentro entre nosotros y a la vez volver a pisar el césped de esta cancha tan hermosa después de mucho tiempo. Personalmente ya hace seis años que jugué por última vez y me produce una satisfacción enorme. Ojalá que la convocatoria sea importante y que la gente venga a apoyar esta idea.

Además es una buena iniciativa para colaborar con los inferiores. Y cuando hablamos de inferiores sabemos que vos sos un hombre del club y que conoce bien el sacrificio que se realiza desde abajo…
Seguro. Yo creo que es una iniciativa muy linda y esperemos que a partir de esto empecemos todos a mirar a los chicos y ayudar a las juveniles. Porque a mí me parece que tanto el club como el partido de Lomas de Zamora lo necesita y soy un convencido de que el secreto y la clave del éxito de un club es darle mucha importancia al tema de las inferiores.

Viviste diferentes épocas en Los Andes, ya sea te tocó sufrir un descenso o ascender en dos oportunidades. Hoy a seis años de tu retiro, ¿qué recuerdos se te vienen a la mente?
Y, son muchos. Pero sin lugar a dudas, el que más recuerdo y no se me va ir nunca de la cabeza es el ascenso a Primera. Eso para mí fue impresionante porque uno después de haber estado tantos años en esta institución con la ilusión de ascender a Primera y poder lograrlo fue único. La verdad que siempre lo voy presente. Me acuerdo que después de la final fuimos al Gallardón y había cerca de 20.000 o 25.000 personas festejando, con las tribunas llenas, y no lo podíamos creer ni nosotros.

Para vos debe ser un contraste importante ver este presente del Milrayitas…
Sí, es feo el momento que está pasando la institución. Este último descenso nadie lo esperaba, y por eso mismo uno apunta tanto a darle la importancia que se merece a las inferiores. Igual, yo creo que Los Andes no es un equipo para esta categoría y cómodamente debería estar en una B Nacional. Me acuerdo que cuando nosotros estábamos en el club todos los jugadores tenían la ilusión de venir a jugar a Los Andes por el nombre, por lo grande que era, y hoy en día, Los Andes parece uno más y no debería ser así. Entonces habría que trabajar y ayudar para que Los Andes vuelva a ser lo que alguna vez fue.

Por ejemplo tu perra se llama CALA. Eso ya sintetiza lo que para vos significa Los Andes en tu vida…
Sí, yo estuve más de 20 años en el club y crecí bajo estas cuatro paredes. Si bien me fui dos temporadas, después tuve la suerte de volver y ascender a Primera. Pasé casi toda mi vida defendiendo los colores de Los Andes e incluso vivo a un par de cuadras de la cancha. Y son muchos los sentimientos encontrados. Por eso lo del lunes es algo muy lindo y ojalá se dé de la forma que todos lo soñamos.

¿Cómo pensás que será el reencuentro con la gente?
A pesar de que no estamos pasando un buen momento en lo futbolístico, a mí me parece que esto es algo completamente diferente. Van a haber muchas figuras importantes y debería ser una fiesta. El hincha de Los Andes siempre se caracterizó por ser muy seguidor y seguro que va a querer ver a sus ídolos. Además habrá muchos familiares, amigos y eso te genera un condimento especial. Ojalá que el marco sea imponente y que los jugadores que estemos presentes estemos muy cómodos.

Será también un partido donde se va a ver el paso del tiempo: los pelados, los más gordos o los estados privilegiados de algunos futbolistas. Vos por lo menos te mantuviste muy bien…
(Risas) Ja, ja. Por suerte tengo un físico que no tiende a engordar y juego permanentemente al fútbol, ya sea con amigos o en alguna liga. Y quizás hay otros compañeros que no porque están un poco pasados de peso, pero eso va a ser para divertirnos y para que la gente pueda reencontrarse con figuras de otras épocas, como por ejemplo los Rosarinos, que a mí entender fue un equipazo y hay muchos que quieren volver a verlos.

Y, ¿qué fue de tu la vida después del retiro? ¿Por qué te alejaste tanto del fútbol?
Mientras yo estaba jugando los últimos años de carrera emprendí algunos proyectos y me dediqué más que nada al rubro comercial. Tuve altibajos, pero siempre tratando de salir adelante. Y hoy en día sigo con el tema de indumentaria y medianamente estoy bien. A lo mejor me alejé totalmente del ambiente y mucha gente me dice que debería haber hecho el curso de técnico. Pero hoy por hoy estoy muy enganchado con lo que estoy haciendo y quizás más adelante se me prenda la chispa de querer compartir otra vez esos momentos tan placenteros.

¿Qué sentís cuando escuchas “Romerito fue el último gran ídolo de Los Andes”?
Y, es muy fuerte. Igual es como que uno ya se desacostumbró a esto. Antes cuando jugaba permanentemente recibía elogios o muestras de afecto. Yo sábado a sábado sentía que debía rendir examen y no podía fallarle a mi gente. Pero por suerte yo creo que futbolísticamente me fue bien y pude dejar una buena imagen en el club. Y por más de que no juegue más al fútbol, si me dicen algo por la calle me sigue llenando de orgullo de la misma forma.


Sábado 10 de Octubre de 2009 | Info Diaria

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