Color local

Pese a la derrota hubo muchas cosas para destacar: la visita de Marcos Brítez Ojeda, el estreno de la camiseta y el regreso a la titularidad de Julián Bogao.

Por Pablo García

REGRESO A CASA: Marcos Brítez Ojeda, que estuvo acompañado por Nicolás Foglia, aprovechó un rato libre y volvió al Gallardón para apoyar a sus ex compañeros. “He dejado muchos amigos en el plantel y vine a verlos porque tuve un poco de tiempo. Además, a Los Andes lo sigo porque es el club que me vio nacer y uno le tiene cariño”, señaló Marquitos. Sí, está “aprovechando las oportunidades” que le da Caruso Lombardi y sigue masticando un poco de bronca por las dos oportunidades de gol que desperdició ante Arsenal y Gimnasia: “Me faltó solo que entren esas chances que desperdicié. Quedé molesto porque fueron situaciones muy claras que hubiesen cambiado los partidos”. ¿Qué diferencia encontró jugando en Primera? “En Primera es otro mundo: las canchas son extraordinarias, el juego es más rápido, con muy buenos futbolistas, y a los toques; a comparación de la B Metropolitana que hay mucho más roce y los terrenos de juego no te ayudan”. Concluyó diciendo, sobre la actualidad del Milrayitas, que “cuando pasen las fechas y los jugadores tomen más confianza se darán los buenos resultados. Es cuestión de tener paciencia”. Y vos Nico ¿Qué contás? “En el presente estoy jugando en Defensa y Justicia. Estoy bien pero uno extraña porque recibió mucho cariño de la gente de Los Andes”, finalizó el ex defensor del CALA.


VUELTA A LA TITULARIDAD: Julián Bogao regresó a ser titular después de un año, aquella noche que jugó de lateral izquierdo cuando el Rojo perdió de visitante por 1-0 ante Quilmes. Sin embargo, su último partido fue en el triunfo frente al San Martín sanjuanino en el Gallardón, por 2-1. También, debutaron como titulares en esta temporada el Gordo Ávalos y Albano Becica.
 

ESTUVO DE ESTRENO: No tuvo un buen debut esta nueva versión de la camiseta alternativa del Milrayitas, más opaca e intensa que la amarilla anterior. La última casaca amarilla la estrenó una noche hace dos años en el Gallardón frente a Tristán Suárez, al que le ganó por 2-1, para transformarse en cábala de allí en adelante. Aquel modelo era más chillón, casi fluorescente, iluminaba cualquier velada. En 2008, la dejó de usar después de la derrota contra All Boys por 3-0, en Floresta. El bautismo fue malo, pero ¿se transformará en cábala a futuro?

Domingo 13 de Septiembre de 2009 | Fútbol Profesional

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