Toquecitos cortos

El Chegue Morán contagia su energía y hace goles. Así se transformó en el héroe de la remontada del Milrayitas ante el Verde y quedó a solo uno del máximo artillero del torneo. “Resignaría goles por un triunfo”, señaló el artillero de Los Andes.

Por Pablo García

• La Chenguerización de Lomas: Sí, después de lamentarse por haberse perdido varias oportunidades ante el Cartero, Jonathan Morán se reivindicó al afinar su puntería para que Los Andes se lleve al menos una unidad, después de estar dos goles abajo, y calzarse el traje de héroe. Si bien hasta ahora nunca cuando convirtió goles en el Milrayitas cuando el equipo ganó, el Chengue es fundamental por su empuje, persistencia, movilidad y arenga que contagia a sus compañeros y, por supuesto, sus goles. Ayer comenzó su raid con una jugada de flipper: remate de zurda en la boca del arco, rechaza el arquero y, ni lento ni perezoso, cabeceó el rebote para sorprender al mismo Figueroa y achicar las cifras. Tuvo la igualdad antes cuando por una carambola, producto de una pifia de Mantovani, la pelota pegó en el travesaño y, en su afán por meterla, el 9 Milrayitas se pasó y, al volver a buscarla, le ganó Serrano, quien rechazó. Y ya sobre la hora, le marcó un pase al Mago Rivas, anticipó a toda la defensa, eludió al arquero local sin tirarse y remató a arco vacío, cuando Mantovani llegaba para cerrarlo. Delirio del 9 y todo Lomas por un empate con gusto a épico, que abrió la Chenguemanía de los hinchas de Los Andes. “Le hice la seña a Juan para el pase. El día anterior habíamos hablado que si entraba me metiera un pase por bajo porque ellos se paraban muy adelante y con espacios. Por suerte salió muy bien ya que en el partido contra Comu venía de errarme un gol que la tapó muy bien el arquero y quería sacarme esa espina para marcar”, dijo el goleador de Los Andes. Con estos dos tantos, el Chengue alcanzó los seis goles en el actual torneo y quedó a solo uno del goleador del torneo, Javier Velázquez. “En lo personal, me siento muy bien y es importante estar arriba en la tabla de goleadores aunque me gustaría que el equipo estuviera en otra situación, y estoy más pendiente de salir del fondo y poder ganar”, señaló el Chengue y afirmó: “Resignaría goles por un triunfo”. También, se convirtió en el goleador del historial entre ambos conjuntos ya que nadie había repetido un festejo de gol propio, en seis encuentros oficiales.
En cuanto al partido, Morán destacó que en los primeros 25 minutos se plantaron de igual a igual contra el puntero del torneo, pero por detalles les convierten goles y se caen. “Me quedo con el segundo tiempo ya que lo fuimos a buscar en todo momento e incluso lo podíamos haber ganado, hasta con uno menos. También con la actitud, el sacrificio de cada compañero a la hora de correr y meter. Nos pudimos traer que es muy importante, con la obligación de ganar el sábado para hacer valer esa unidad”, concluyó.

• Cambios que suman: Marcelo Franchini rompió los papeles y rearmó el equipo con cuatro cambios para el inicio del complemento, entre ellos el regreso de Leandro Lugarzo, quien sopresivamente entró con la casaca 17 y se transformó de inmediato en el capitán, sacándole la cinta al Chengue. Tras ser amonestado por una recia infracción, el Polaco fue partícipe en el primer gol, al bajarle de cabeza la pelota a Morán que en primera instancia remató de zurda y luego aprovechó el rebote. También fue fundamental la participación del Mago Rivas, quien se hizo eje del equipo, apuró una infracción en la media cancha y metió un pase filtrado perfecto para dejar a Morán cara a cara con Figueroa. 

• Primera roja: Con el partido empiojado por el local por la desaparición de pelotas en los límites del campo, los ánimos se exaltaron dentro y fuera de la cancha. Y una trifulca, que comenzó tras que la redonda quedara enredada en Rivas y los rivales lo llenaran de rodillazos y patadas, finalizó con una única expulsión: Rodrigo Trejo, quien recibió su primera roja como profesional. Después también se tuvieron que ir a los vestuarios Franchini y algunos de sus colaboradores, tras ser echados por Américo Monsalvo. Este partido entre ambos conjuntos no fue la excepción a la regla, con casi un promedio de una tarjeta roja por partido: cuarto futbolistas en los últimos cuatro partidos del historial (uno consecutivamente en cada uno) que se fue a los vestuarios antes del pitazo final. Los anteriores fueron Walter Medina, Marcelo Galeazzi y hasta el arquero Tomás Quiroga en la temporada 1992/93.

• Pibe al banco: El arquero de la reserva Martín Soria por vez primera ocupó un lugar en el banco, mientras se recupera Tomás Casas. El pibe que llegó al Milrayitas con edad de sexta división cumplió con su primer sueño, al estar citado entre los 18. El pasado año, Soria fue arquero titular de la Reserva dirigida por Federico Caglieri, pero al mismo tiempo entrenaba con primera, y ya desde esta temporada se integró 100% al plantel profesional.

Lunes 16 de Mayo de 2022 | Fútbol Profesional


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