Recuerdo permanente al padre de Los Andes

Imposible olvidar a uno de los fundadores y padre de nuestro club, Eduardo Gallardón, quien este 3 de Mayo cumpliría 121 años. “Los Andes me ayudó a forjarme en la vida", decía seguido. Hoy, tu legado está más vivo que nunca, Don Eduardo.

De aquel 3 de mayo de 1900 de su nacimiento en un conventillo de Capital Federal, Eduardo Gallardón con sus jóvenes 17 años creó, junto a Adolfo Langet (primer presidente del club) y Marcos Panizzi, esta hermosa y amada familia en el corazón de Lomas de Zamora, pero no solo le daría vida sino forma institucional al club Los Andes.

Tres años después de la creación, este soñador, apasionado y visionario tuvo un duro golpe que sacudió al club y quedó prácticamente sin actividad: en un accidente automovilístico murieron Langet y Panizzi, mientras Gallardón se salvó milagrosamente al salir despedido del side-car. Con un dolor que lo acompañó durante toda su vida por la pérdida de sus amigos, Gallardón recobró fuerzas y volvió con el grupo primitivo de Los Andes para luchar por el crecimiento del club e impulsar el fútbol de Primera, que disputaba los torneos organizados por la Federación Deportiva de Buenos Aires.

“Al comienzo de siglo, Sportivo Barracas era el único club que tenía en los colores de su camiseta bandas verticales angostas, azules y blancas. Me gustaron y cuando llegó el momento de buscar una para Los Andes, imité las características pero con colores rojos y blancos. ¿Por qué rojo? En razón de que Banfield, de la misma zona, tenía ya el verde y Temperley el celeste”, dijo el mismísimo Gallardón, en una entrevista al Diario La Prensa en 1971, al explicar la insignia y los colores finales de la institución.

Si bien el club Los Andes se hizo grande gracias al tesón y esfuerzo de un grupo de jóvenes visionarios en su loca pasión por el fútbol, el prócer Milrayitas se entregó sin reservas a pura pasión al club para ser finalmente sinónimo de Los Andes, al gestar esta entidad orgullo de Lomas de Zamora, que se ha ganado un lugar en el fútbol nacional, y al mismo tiempo impulsó diversas disciplinas deportivas para el crecimiento de la entidad lomense.

Incluso cumplió su máxima ilusión al llevar al equipo de fútbol a codearse con los principales exponentes a nivel nacional, para disputar cinco de las seis temporadas que Los Andes estuvo en Primera División. Sin embargo, el dirigente más prolífico de Los Andes no estaba cegado solo por el brillo de los logros deportivos y entendía la frase “barajar y dar de nuevo”.

Tras el descenso de la A en 1961, Gallardón dijo, en una entrevista a diario Clarín (11/12/1961): “Ahora, como ocurrió en 1954 cuando construimos la pileta olímpica, con este nuevo descenso concluiremos la cancha. Con los descensos hay que hacer institución, pues para tener un buen equipo de fútbol hay que contar antes con una gran sociedad. Todo esto que ve (la nota se realizó en la sede) es obra nuestra, del club, nadie nos dio dinero, todo fue hecho a costa de esfuerzos y sacrificios. Los descensos no nos amilanan, ya estamos acostumbrados a ellos”.

Con el paso de los años, Gallardón ha sido el alma mater, un verdadero sostén y llevó de la mano a la institución hacia su destino de grandeza, siendo integrante desde la primera Comisión Directiva, varias veces presidente y desde siempre ligado al quehacer social y deportivo del club.

“Los Andes me ayudó a forjarme en la vida; gané y perdí, pero sobre todo aprendí mucho. Durante 30 años me la pasé buscando dirigentes que pudieran hacer progresar al club”, contó Gallardón, quien siempre estaba dispuesto a solventar los gastos que el club demandaba con dinero propio, incluso de la lechería de su padre Don Pedro que tenía en Lomas.

Al conmemorar su natalicio, este legendario dirigente nos dejó a sus 88 años con mucho amor un legado enorme, una bandera identificatoria con nuestros colores y miles de rayitas…

 

 

Lunes 3 de Mayo de 2021 | Datos y Estadísticas


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