20 años, 20 historias: A dos minutos de quedarse con todo

Con tres nuevas historias, solo quedamos a ocho del ascenso del 2000 ¿Cuáles son las que te contamos ahora? El intratable Defensa y Justicia, los dos expulsados en Gerli y aquella fatídica tarde en el Centenario, de la que luego hubo revancha.

Por Pablo García

Imágenes: Gentileza de Paul Bordis

 

• El verdugo: Como un fantasma cargoso, Defensa y Justicia se transformó en una pesadilla cada vez que lo enfrentó, incluso en la pretemporada previo al inicio del torneo. De los tres partidos que perdió en toda esa temporada, dos (el primero y el último) fueron ante el equipo de Florencio Varela. En el primer encuentro, Gaby Lobos puso rápidamente la ventaja y así parecía todo fácil para Los Andes. Pero de forma inexplicable y luego de perderse varias oportunidades para ampliar el marcador, el equipo dirigido por Jorge Burruchaga dio vuelta el resultado con oficio y los tantos de Néstor Benítez y Gustavo Carraro.

La revancha finalizó con un soberbio y abultado resultado y abultado: 3-0. Pero sería la última derrota de toda la temporada del Milrayitas. Tras finalizar ese partido, que se disputó en cancha de Quilmes, Burruchaga se acercó a saludar a Ginarte, quien lo recibió diciendo: “¿No me toca jugar nunca más contra vos?”, recordó el profe Marcos Díaz que le dijo el ‘Gordo’ al entrenador de Defensa y Justicia, luego de haber padecido todas derrotas ante el Halcón.

De todas maneras, este partido fue el punto de inflexión para que el equipo se fortalezca y sacara a relucir sus dotes de candidato. “Tras caer con Defensa, Los Andes no perdió más. Allí el equipo se terminó de consolidar y empezamos a pensar que teníamos chances reales. Nos hicimos muy fuertes en todos lados. Nadie nos daba como candidato”, dijo Darío Ferrer, tiempo después. El equipo de Lomas luego ganó 11 partidos e igualó seis hasta el ascenso.

 

• Lucha entre rivales: Al ganarle al líder Huracán en Parque Patricios con el único gol de cabeza de Caiafa, el equipo de Lomas había subido la vara incluso cuando visitaba a cualquier rival. Pero con las bajas de Nasta, Mauricio Levato, Arce y Ferrer, al equipo le resultó casi imposible perforar la defensa de El Porvenir. Entonces la ansiedad por llegar al arco rival lo llevaron a abusar de los que finalizaron siendo ineficaces centros al área.

Sin embargo, a pesar que en la semana se había cruzado ese gato negro que lo dejó a Ginarte sin cuatro de sus futbolistas habituales titulares, hubo un golpe de gracia. El árbitro alzó la roja en plena media cancha “¿A qué jugador de Lomas expulsó?”, nos preguntábamos en la tribuna visitante. Dos futbolistas del Albinegro, Roberto Lezcano y el experimentado Carlos Olarán, le dieron una mano a Los Andes: comenzaron entre sí una discusión en pleno campo con incluso manotazos y el árbitro Darío Maccarone no tuvo otra opción que mostrarles la tarjeta roja a los dos compañeros del club de Gerli.

Este hecho fue clave para que Los Andes se quede con los tres puntos. Aunque, con dominio completo, el Milrayitas estiró la incertidumbre hasta el descuento para abrir el marcador, luego de un corner ejecutado por Diego Levato que aprovechó de cabeza Sebastián Salomón -su único gol en el club-, y así crecieron las ilusiones por pelear por el ascenso directo. “Aspiramos estar entre los dos primeros, vamos a dar lucha hasta el final”, declaró Ginarte, luego de ese partido.

 

• El golpe: Cuando todo hacía parecer que el cuadrangular lo definirían entre Huracán y Quilmes, más los dos equipos de la zona interior (indirectamente afiliados), llegó el tercero en discordia: Los Andes. Sumó 62 puntos, mismo puntaje que el Cervecero (pero con menos diferencia de gol) y dos unidades por debajo del Globo. Justamente, la instancia final del torneo se la jugaba frente a Quilmes en el Centenario.

Parecía la tarde soñada de Los Andes, ya que en solo un minuto se puso en ventaja por medio de Rubén Ferrer. Unos minutos después, una gran combinación derivó la pelota en los pies de Felipe De Sagastizábal, que desbordó y tiró un centro perfecto a la cabeza de Ferrer, que definió de palomita y la metió al ángulo. Pero un minuto después, en aquel único partido que ‘Chiche’ Migliardi defendió el arco (Darío Sala estaba suspendido por acumular 5 amonestaciones), un mal despeje le dejó la pelota en los pies de Cristian Quiñonez, quien descontó y comenzó a convertirse en una sombra para Los Andes.

El Milrayitas controló sin grandes sobresaltos el partido y aprovechaba los espacios para generar contragolpes. Así llegó el hattrick del ‘Gordo’ Ferrer para Los Andes; tarde perfecta para el goleador Mil Rayitas. “Cuando hicimos el tercer gol, creí que el partido estaba ganado y parecía que no nos iban a empatar jamás”, confesó Gaby Lobos.

Con ese resultado, Los Andes pasaba al frente del torneo -si bien a Huracán le faltaba jugar-. Pero llegaron los dos últimos minutos fatídicos: primero el Pirata Czornomaz, achicó la diferencia a uno y, sobre el descuento, Quiñonez quedó solo ante Migliardi y selló el empate definitivo en tres, que nos dejó fuera de la clasificación por las finales. “Es un día muy triste. Pero tenemos que estar orgullosos que finalizamos a un punto de Huracán e igual que Quilmes”, contó Ferrer, quien no podía contener su tristeza a pesar de haber convertido tres goles.

“Fue una decepción porque más allá que no era el objetivo principal entrar en el ascenso directo, estábamos entusiasmado para jugar las finales. Encima, de la bronca e impotencia, le pegué una piña la puerta cuando iba al control antidoping y me fracturé la muñeca. Así fui a Mendoza con las precauciones de no caerme y jugar vendado”, dijo Mauricio Levato al Sitio Oficial, recordando que una vez finalizado hubo una invasión de público local que les festejaba el empate en la cara.

Por su parte, el ‘Negro’ Romero, tiempo después dijo: “Ese partido fue un golpe muy duro para nosotros pero pudimos revertir esa situación y en el Reducido demostramos por qué éramos el mejor equipo de todos. Estábamos muy bien anímicamente de la cabeza y creo que eso fue fundamental para ganar el ascenso”.

Tras el partido contra el Cervecero, muy calientes y con una amargura total, Gaby Lobos y el ‘Flaco’ Nasta organizaron un brindis con champagne en el hotel donde concentraba el plantel, para sacarse ese trago amargo, y también para jurarse ascender. El Reducido llegó pronto, a mitad de semana, por lo que no hubo tiempo para lamentarse. El equipo alzó la frente y abrió el camino para cumplir aquella promesa…

 

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Miércoles 17 de Junio de 2020 | Datos y Estadísticas

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