El Baby de Los Andes: ese primer amor que dura para toda la vida

Cuatro décadas, miles de chicos, colaboradores, padres... La disciplina comenzó como un sueño loco detrás de la Palacios y hoy es una de las disciplinas más antiguas y de mayor aporte de socios. Revivimos su historia y la seguimos disfrutando cada día.

El Baby Fútbol es una de las actividades más antiguas de nuestro club y de mayor aporte de socios. Son sábados y domingos de jornadas completas. Entrenamientos llenos de aprendizajes y sonrisas. Son generaciones de padres e hijos que vistieron la misma camiseta. Técnicos que alguna vez fueron jugador. Chicos que con el correr de los años se dieron el gusto de debutar en Primera División. Y miles de historias más. Son sueños cumplidos. Pertenencia. Identidad. Formación. Es ese primer amor que dura para toda la vida…

Los orígenes del Baby se remontan a fines de los 80´. Y el Pato Aimetta, su precursor, lo recuerda como si fuera hoy. “Las primeras prácticas fueron en el terreno que estaba detrás de la Palacios. Fue una época inolvidable y de mucho esfuerzo. Batata Gutiérrez me daba una mano con las categorías”, rememora en comunicación telefónica con el Sitio Oficial. “Arrancamos jugando en FADI y por una cuestión de costos, después nos fuimos a EFILZA”, continúa el santafecino más querido de Lomas.

En ese momento, Los Andes hacía de local en el Club Almafuerte  y luego continuó en la Sede Social, “en la canchita que teníamos abajo, al lado del famoso pino, que después tiró la tormenta”, aclara el Pato. Eran tiempos de las categorías 75´, 76´, 77´, 78´, 79´ y 80´, las primeras en representar al Milrayitas de manera oficial. “Le poníamos el pulmón. Los padres vendían rifas y hacíamos veladas de boxeo para recaudar fondos. Así pudimos construir la cancha de arriba de la Sede en 1992”, valora.

Si de fútbol hablamos, los que peinan canas, recuerdan a la 78´ y 79´ como las mejores. “Eran grandes equipos. Con la 78´ perdimos un solo partido y en la 79´ jugaba Víctor Escobedo”, dice Aimetta. Casualmente  Escobedo, hermano de Luis, fue el primer jugador que salió del Baby y pisó Primera. “Gustavo Suardíaz, lo mismo. Lo tuvimos en papi y después integró el plantel de la Temporada 2004/2005, que armamos con el Nene (por Juan Carlos Díaz)”, asegura.

Aquella 85´ de Suardíaz la dirigía Pino Galarza y aportó junto a la 84´ los primeros campeonatos en la A de EFILZA. “En esa época teníamos tantos chicos que decidimos formar otra tira y arrancamos en la C. A los dos años, Los Andes A y Los Andes B estaban en la máxima categoría. La 89´ era muy fuerte, también”, admite Pino. De esa camada, dos futbolistas debutarían años más tarde en el Gallardón: el volante Leonardo Fino y el arquero Ariel Barros, quien jugó de manera ininterrumpida en todas las etapas formativas hasta llegar a Primera.

El nombre de Néstor Tito Garay también tiene que ver con el Baby de Los Andes.  Llegó en 1998 y estuvo en tres ciclos diferentes. ¿Su mayor logro? “En 2005 conseguimos que el club pueda competir en la Liga de Capital Federal”, asegura el histórico jugador de los 80´. “Yo veía que nuestros chicos tenían un nivel alto y entrar a FAFI les daba un salto de jerarquía”, recuerda. Así, bajo su conducción, pasaron Lázaro Bazán (85´), Javier Arias (89´), Fede Díaz y Pela Miño (92´), Martín Rose (93´), Aldo Leguizamón y Seba Valdez (95´), este último en el plantel actual.

Paralelamente, mientras el Baby se afianzaba en la Sede, 2003 sería otro año de inflexión para la actividad. Luis Bornengo, actual coordinador de la Escuelita, fue convocado para trabajar en un nuevo proyecto junto a Pino Galarza y el sueño de tener un lugar en el Microestadio se hizo realidad. “Me acuerdo que hicimos una convocatoria con pasacalles y las primeras prácticas se llenaron de chicos. Los sábados competíamos en ADIAB y el domingo en FIR”, cuenta Pino. Y se suma Luis: “Llegar a FIR nos permitió participar de torneos recreativos e incluir a todos los nenes. Es un trabajo especial porque no todos quieren competir y hay que hacer mucho hincapié en la formación. Es lo que más gusta y disfruto cada día”. Idolo. 

Más acá en el tiempo, el Rojo tuvo su época dorada en FAFI Capital y logró cuatro ascensos hasta trepar a la Letra D. “Guardo los mejores recuerdos de mi paso por el Baby. Llegué en 2012 y viví 7 años inolvidables”, expresa Fede Caglieri, quien además de estar al frente del Fútbol Federado fue jugador de la legendaria 84´. El Chinito ElÍas Soto Maior, multicampeón con la 03´ y hoy en Reserva, aparece como la bandera de la nueva era.

Actualmente, Los Andes tiene 4 tiras (FEFI se incorporó en 2016 para transformarse en pieza clave de la disciplina) y más de 250 chicos conviven de lunes a lunes, forjando sus primeros pasos en el fútbol. "La vida dentro del club no es nada fácil, pero los que tenemos la chance de participar activamente tratamos de poner nuestro mayor empeño, al menos eso me enseñó mi papá y tantos otros más que dejaron su huella", explica Walter Ale, jugador de la 77´, técnico, papá y hoy miembro de la Subcomisión. Y cierra: "El Pato Aimetta me dejó la esencia del Baby Fútbol y espero poder hacer lo mismo con otras generaciones. El sentido de pertenencia es fundamental para que nuestro querido Los Andes sea cada vez más grande".  A seguir haciendo historia, chicos. Vamos el Baby de Los Andes. 

 

Miércoles 29 de Abril de 2020 | Baby Fútbol

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