Una vida en el club

Te invitamos a conocer la historia de Angel Yedro, uno de los empleados más antiguos de Los Andes. Comenzó en 1986 como ayudante de utilería de su papá y hoy trabaja en el predio de Villa Albertina. ¿Su mayor orgullo? Qué sus hijos sean de Lomas...

Todos lo conocen como Perita. Desde chiquito caminaba entre botines por los pasillos del Gallardón. Su papá Mauro, quien se desempeñaba en la utilería de Primera, le inculcó mucho más que su amor por el club. "En Los Andes las viví todas. Crecí, trabajé, tuve mis hijos y acá sigo, tratando de dar siempre una mano", dice Angel Yedro, uno de los tantos empleados que le ponen el hombro al día a día de nuestra institución. Fue utilero, hizo tareas de maestranza y ahora está cargo de las canchas de Villa Albertina. Conocemos su palabra y algunas perlitas de estos 34 años al servicio de Lomas...

 

¿Cómo comienza tu historia laboral en Los Andes?

Yo arranqué a trabajar en el club en 1986. Mi papá era utilero y yo lo ayudaba con las cosas del vestuario. Me acuerdo que terminaba el entrenamiento y yo me iba a la cancha a darle una mano a mi hermano, que estaba con el campo.  Eran otras épocas. También hacíamos el mantenimiento y la limpieza del estadio.

O sea que tu hermano te enseñó el trabajo de la resiembra…

Sí, yo aprendí de él y de un canchero muy conocido que en ese tiempo trabajaba en Vélez. No recuerdo el nombre ahora, pero trabajaba con el hijo y nos explicaba cómo teníamos que hacer el abonado. La verdad que la cancha estaba excelente y él nos ayudaba mucho.

Mientras tanto seguías con tu papá en la utilería…

Sí, me acuerdo que estaba con mi papá en la parte del vestuario y en 1998 me dieron la oportunidad de atender el lavadero. Después seguimos juntos hasta 2005 cuando él fallecé y ahí quedé como único utilero.

Te tocó vivir una época linda, entonces…

Y fueron años inolvidables. Cuando ascendimos en la cancha de Quilmes no me olvidó más. Teníamos un plantel maravilloso. Encima, como había Reserva y jugábamos el mismo día, mi papá viajaba con la Primera y yo me encargaba de ir con la Tercera. Estábamos todos juntos.

¿Mantenes relación con algún ex jugador?

Más acá en el tiempo con el Colo Tridente, el Pato Grgona, el Beto Yaqué… Ese grupo que logró el ascenso en 2008 también fue increíble. Muy buena gente había.

¿Qué recordás de aquella tarde en Argentinos Juniors?

Es una de las cosas más lindas que me tocó vivir. Sin ir más lejos, me quedé con uno de los botines del Colo Tridente. Creo que es el derecho porque el otro se le había roto la suela.

Hablemos del presente, ¿cómo es un día en tu vida?

Me levantó a las 6 de la mañana, tomó unos mates con mi señora, miramos un poco la tele y ya arrancó para tomar el colectivo y venir a Villa Albertina. En el predio estoy hace 5 años y actualmente me encargó del mantenimiento de las canchas.

Más allá de tu trabajo, ¿qué significa Los Andes para vos?

Es mi vida. Yo me crié acá. Estoy en el club desde que tengo 6 años. Me acuerdo que en esa época mi mamá estaba haciendo la bandera para el Mundial 78´ y yo estaba en Los Andes.  Mis hijos son de Los Andes, el más grande, Angel, fue abanderado del colegio... Es un orgullo que sean de Lomas. Los Andes es nuestra pasión.  

Martes 21 de Abril de 2020 | Info Diaria


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