El héroe de Los Andes que estuvo en Malvinas

Luis Alberto Escobedo, jugador surgido en nuestras Inferiores, actual integrante de la Subcomisión Senior y ex combatiente, charló con el SItio Oficial al cumplirse 38 años de Malvinas. "La Guerra me dejó una gran enseñanza", expresó.

Suena el teléfono, Luis atiende y por esas cosas de la "señal", la comunicación queda inconclusa. Volvemos a marcar, pero un llamado desde Santa Fe interrumpe el contacto. Es lógico: es 2 de abril, Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de las Malvinas, y podía pasar. Hasta que la tercera fue la vencida. "¿Tenes ganas de hablar para la gente de Los Andes?" es nuestra pregunta. "Dale, me encantaría", responde Luis Alberto Escobedo entre más mensajes, recuerdos y homenajes. Es nuestro héroe de Malvinas...

¿Cómo volvés a vivir cada 2 de abril?

Cada año es un poquito más especial porque hay muchos muchachos que van quedando en el camino. Somos grandes, una raza un poco en extinción, pero como siempre digo, lo importante es rendir homenaje a aquellos chicos que quedaron en la Isla. Hoy por suerte y después de mucho tiempo, las cruces que están en el Cementerio de Darwin tienen nombre y apellido y es la mejor manera de reconocerlos.

En varias oportunidades dijiste que el fútbol te había salvado la vida…

Figuradamente sí. Los primeros años después de mi regreso no fueron fáciles, muchos de mis compañeros tomaron drásticas decisiones y tuvimos entre 400 y 500 suicidios. Entonces, el haberme incorporado a jugar al fútbol otra vez me ayudó muchísimo… Volver a compartir un vestuario fue un empujón necesario, sobre todo después de transformarme en una figura pública.

¿Cuánto tuvo que ver Los Andes en ese proceso posterior a tu vuelta?

Y Los Andes es mi casa. Yo estoy en el club desde los 12 años; a los 17 ya estaba jugando en Primera… Después de Malvinas  yo había abandonado el fútbol y los muchachos siempre me venían a buscar. Serrizuela, Tato Giorgi, Carlitos López, Lapuente, todos tipos geniales que me ayudaron a que me reincorpore y sienta otra vez las ganas de estar en una cancha.

El año pasado volviste por tercera vez a Malvinas, ¿necesitabas cerrar una etapa de alguna forma?

La verdad que cada regreso fue diferente. La primera vez me costó muchísimo. Se me mezclaron muchas imágenes con lo que fue la Guerra y lo que verdaderamente era la realidad. El segundo comprendí un poco mejor las cosas. Y el tercero cerré una historia; fui a rendir homenaje al cementerio donde están los chicos con sus nombres.

¿Cómo fue ese reencuentro con los amigos que ya no están?

Lo más complicado es haber conocido a sus papás. Ver a los familiares de los chicos lomenses, a la madre de un compañero que quedó en la Isla… Esa tristeza que te invade cuando ves a alguien que perdió a su hijo tan joven y de esa manera es dificilísimo.

El 10 de junio también es una fecha importante por la Afirmación de Los Derechos Argentinos sobre las Malvinas, ¿es una manera de revalorizarlo?

Para nosotros, simbólicamente, la fecha general es el 2 de abril. Pero internamente, cada Veterano de Guerra tiene una fecha especial. En mi caso es el día que volví a ver a mi hermano, a mi vieja, a mis amigos… Es el 27 de junio. Ese día siento que renací, pero por supuesto,  por detrás, todos tenemos presente lo que pasó en la Isla.

¿Crees que con el tiempo y en las generaciones más jóvenes empieza haber una mayor concientización de lo que realmente fue Malvinas?

Las generaciones tienen ganas de saber. Creo que el Estado tendría que poner un poquito más de énfasis en contar la verdad  y que sepan que nosotros hoy somos historia viviente. No esperar a que no estemos más  y alguien lo pueda contar en un libro. Hoy el Estado debería tomar más relevancia al testimonio de los Veteranos de Guerra para que esto quede en todas las generaciones.

Antes hablaste de los jugadores que te ayudaron a reincorporarte al fútbol y hoy volvés a compartir con muchos de ellos una cancha o formando la Subcomisión de Fútbol Senior de Los Andes, ¿cómo fue ese contacto?

La verdad que Serri (por José Tiburcio Serrizuela) y Cortina (por Vicente Cortina Dura) se juntaron una vez, dijeron “che estaría bueno” y cuando me llamaron a mí, entre los 3 logramos conformar parte de ese grupo. Fue una camada que en el club nunca más se repitió. Nosotros llegamos a jugar en Primera 12 jugadores juntos de una misma División. Fueron 3 años de estar peleando el Campeonato, alcanzar semifinales… Y Los Andes después no ha sacado muchas camadas de 3 o 4 juveniles al mismo tiempo. Entonces habernos juntado, volver a jugar y ser Campeón de un equipo Senior para nosotros fue muy gratificante.

¿Cuál es tu mensaje de vida que da Luis Escobedo, Veterano de Guerra de las Malvinas y ex jugador de fútbol?

Yo tuve la suerte de vivir muchas cosas, pero la Guerra me dejoóuna gran enseñanza, el fútbol otra y eso mezclado, más lo que me dieron mis viejos, me llevo a ser una persona de bien, que tiene valores y convicciones. Haber ido a Malvinas fue una responsabilidad, que todo patriota debe llevar con su país.

 

FOTOS: Luis Escobedo en compañía de nuestro secretario Pedro Dragone y su hermano Víctor en conmemoración por el 38° Aniversario de la Guerra de Malvinas.

 

Jueves 2 de Abril de 2020 | Institucionales


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