El mejor refuerzo

A los 41 años, Lorena Galván, histórica del Lomas Athletic y emblema del Hockey Metropolitano, vuelve a disfrutar el deporte con la camiseta Mil Rayitas. "Sentí que debía acompañar el proyecto de otra manera", dice Lolo, otra vez adentro de una cancha.

Si algo le faltaba a Los Andes para terminar de hacer ruido en la Asociación era esto. Explotó la bomba. Lorena Galván, histórica del Lomas Athletic, vuelve a jugar al Hockey en el club que la adaptó como propia en éste último tiempo. A sus 41 años, la experimentada defensora e integrante de aquella primera camada de jugadoras en emigar al exterior (vistió los colores del Glossoflot Becker de Alemania y fue parte del Seleccionado de Buenos Aires) regresa al circuito Metropolitano después de su retiro en 2012. "Iba a empezar otra vez en el Lomas, pero mis amigas me entendieron. Hoy siento que puedo darle más a Los Andes que a cualquier otro club", expresó Lolo con esa camiseta Mil Rayitas puesta, que la hizo volver a ser....

¿Te picó de nuevo el bichito?

Sinceramente tenía ganas de jugar. Más que nada por lo que significa formar parte de un equipo, la responsabilidad de tener que entrenar, querer compartir un sábado con amigas… En principio, la idea original era empezar una vez por semana con el grupo que yo arranqué en mi club de origen, que es el Lomas. Pero después surgió está posibilidad de venir a Los Andes y sentí la necesidad, por una cuestión afectiva con las chicas y porque estoy desde que comenzó la actividad, de que debía acompañar el proyecto de otra manera. Si bien continuó coordinando a los profes, me parece que desde adentro de la cancha, uno puede suplir algunas cosas que desde afuera  no. Por ejemplo, cómo sostener un resultado, definir partidos, manejar las ansiedades... Entonces creía que iba a ser más importante mi vuelta al Hockey en un club como Los Andes, que recién arranca y tiene un montón de desafíos por cumplir.

Jugaste Mami Hockey, fuiste jugadora y entrenadora al mismo tiempo. Nunca te alejaste del todo del deporte…

Tal cual. Yo entrenó en el Colegio a las chicas del San Agustín y muchas veces me terminaba enganchando con ellas a jugar. Si bien no era el mismo nivel o competencia de un Metro, nunca dejé de lado un palo y eso también me permitió seguir en ritmo y con ganas de volver.

¿Qué es lo que más te llama la atención del plantel Superior de Los Andes?

Como equipo, yo siempre recalcaba y valoraba las ganas que tenían de salir adelante. Ese fuego interno de no querer darse nunca por vencido. El fin de semana podían perder 6-0 o sobre la hora, y era martes y otra vez estaban acá, entrenando, con lluvia, frío... Y para mí eso es fundamental para sostener algo tan difícil como es una actividad, que apenas lleva 3 años de vida.

¿Y para este 2017 qué? Porque se empezó muy bien…

Yo creo que todos los años fuimos progresando un poquito, pero ésta Temporada la empezamos mejor que nunca. El grupo, al tener dos torneos encima, ya está más maduro, se para de otra forma en la cancha, las jugadoras que se incorporaron se adaptaron muy bien y todo tiene que ver con todo.  Entonces es inevitable no ilusionarse. Pero creo que tenemos ir despacito y aspirar a terminar lo más alto posible.

Semanas atrás lo destacábamos con el presidente de la Subcomisión Walter Morán: son pocas las chicas de Primera que quedaron en el camino desde que comenzó el Hockey de Los Andes. ¿Eso habla de la importancia del grupo?

Exacto. Desde mis inicios como jugadora priorizo la parte grupal. Me parece que es clave construir un equipo.  Como sucede en cualquier ámbito, vos podes ser más amiga o llevarte mejor con una persona que con otra, pero no mezclar las cosas. Y hoy en Los Andes encontrás eso.  Un grupo muy constante, que te termite darle continuidad y crecimiento al proyecto.

El profe es Seba Malter Terrada, tu marido, ¿qué te dice? ¿Te pide que corrás más?

(risas) La verdad que no me dice nada, todo al contrario. Yo soy una persona que cuando dejé, quería ir adelante del grupo como una chica de 18 años. Y el problema es ese, que ya no tengo 18. Entonces, el otro día que fue mi primer entrenamiento y me empezó a doler la rodilla, agarré y le dije: “Sebi, mirá que tengo una tendinitis. Te lo digo a vos porque yo nunca te voy a decir `no puedo, me duele`. Pero tene en cuenta que arranqué la otra semana, hace dos meses fui mamá y no hice pretemporada. Fíjate vos de medirme porque no sale de mí parar”.

Además de jugar, continúas con la coordinación, ¿te sigue sorprendiendo lo que genera el Hockey en el club?

Hoy ya no porque lo veo día a día. No es ninguna sorpresa que este año arranquemos con la segunda tira. Semana a semana vienen chicas de todos lados que quieren jugar Hockey. Siento que el club al comenzar de 0, con una ideología de lo que es deporte y respaldada por Claudio (por De Gregorio) y Walter (por Morán), que son quienes nos acompañan, le dio un sentido a las cosas y el crecimiento es armonioso. Cada vez nos estamos acomodando mejor, las chicas de Primera, por vocación, arrancaron a ser entrenadoras y están más plantadas en su posición, abajo hay buen material, entonces no te puede generar una rareza. Si crecimos tanto en dos años es por algo. Vamos por el buen camino.

 

La agenda del fin de semana. Se vienen dos días de mucha actividad. La tira "A" visita este sábado a SAG de Lomas "B" (habrá duelo de punteros en Primera), mientras que Los Andes "B" debuta el domingo con Padre Mario, como local.

 

Sábado 1 de Abril de 2017 | Hockey Femenino

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