El lunes comienza otra historia

A días de regresar a los entrenamientos, el entrenador Marcelo Barrera charló con el Sitio Oficial y trazó objetivos y deseos para el próximo torneo. "Apunto a armar un buen grupo y que Los Andes vuelva a ser protagonista".

¿Cómo recibiste tu confirmación al frente del equipo?

Es algo que siempre soñé. Yo sabía que el club me necesitaba esos cuatro partidos y punto. Lo que pasaba después era otro tema. Pero ahora uno ya tiene la tranquilidad dirigencial y hace una proyección hacia adelante. Y más en este año tan importante para nosotros por el Centenario. Se que no se pueden hacer grandes locuras con las contrataciones, pero apunto a armar un buen grupo y que Los Andes vuelva a ser protagonista.

Sos un hombre de la casa y más allá de tu paso por Barracas, es difícil abstraerse, ¿te sorprendió algo en este mes después del regreso?

No, cuando vos conoces algo tan profundamente es muy difícil que te sorprenda. Además, cuando yo estaba en Barracas, los dos entrenábamos en Telefónicos y concentrábamos en el mismo lugar. Entonces, la comunicación con este plantel era diaria. Y cuando llegue me encontré con el mejor recibimiento que podían darme: querían revertir la situación y sabían que ese nivel no era el de ellos.

Cuatro partidos es poco tiempo para analizar, ¿pero salió algo de lo pretende Marcelo Barrera de su equipo?

Con Dálmine fue todo muy rápido, sin poder trabajar y nos convirtieron los tres goles. Y las tres fechas posteriores se mantuvo la valla en 0, en algunos partidos se pudo manejar la pelota y llegar al gol, y en otros no. Pero ese es el sentido. Que no nos convierten y todos trabajen en función de la tenencia de pelota. Quiero un equipo que se sienta protagonista a partir del control del partido. Por ejemplo, en el último encuentro con Chicago yo sabía que no íbamos a poder tener tenencia porque enfrentamos a un rival que trae 4 o 5 años de Inferiores después de lo Guede trabajando de la misma manera. Entonces pensé un partido de contra y con una formación más replegada que buscaba el error de ellos. Cuando nosotros tuvimos piernas y velocidad salió bien, después sufrimos un poquito. Pero la idea es trabajar partido a partido.

¿Cómo se explica que Los Andes haya hecho una campaña tan buena de visitante y en casa le costó tanto?

Yo creo nunca se hizo hincapié en la tenencia de pelota y presionar bien alto. Nosotros lo hicimos el primer partido con simples charlas, pero nos desprotegimos mucho atrás. Después con Instituto nos costó mucho convertir. Tenemos que recuperar esa mística ganadora de hacerse fuerte en casa y convencerse de no regalar nada.

¿El partido con Ferro es el ideal? Porque no es fácil repetir una actuación así…

En la previa, cuando me tocó analizar los cuatro rivales, dije que Dálmine era el más complicado. Principalmente por meterse atrás y salir rápido de contra. Entonces, nos encontramos con un Ferro que por ser local estaba obligado a jugar y no tenían velocidad para hacerlo. Y ahí pudimos implementar la presión alta, la agresividad al terminar la jugada...

Hablaste del planteo del rival, de reparar en los momentos de los equipos, ¿tenes algún modelo de técnico a seguir?

Espejo no. Me dirigieron grandes entrenadores como el Pato Pastoriza, Solari, Salvador Capitano y de todos he aprendido mucho. Yo hace 14 años que estoy en esto y trato de volcarlo a las vivencias propias. Personalmente no tengo un sistema inamovible; siempre me adapto a los jugadores que tengo y lo llevo al funcionamiento.

¿Es el plus que faltaba incorporar a tu cuerpo técnico un preparador físico como Roberto Fernández?

Es eso. Con la experiencia y jerarquía de Roberto buscó no tener que estar en todos los ítems del día. Para el entrenador es importante dejar recostado un montón de cosas en el profesional como él. Y después tener la seguridad de que voy a poder usar los jugadores los 95 minutos, como a mí me gusta, al 100%.

¿Cómo viviste la llegada de Gaby Lobos?

Personalmente fue una noticia que me alegró mucho. La del manager hoy es una función totalmente necesaria y más que sea una persona como Gaby, que habla el mismo idioma y compartimos un vestuario. Los dos pensamos lo mismo del fútbol y sobre todo tenemos el amor por esta camiseta y la institución. Entonces no hace falta hablar mucho; queremos los dos el mismo objetivo.

 

Miércoles 29 de Junio de 2016 | Fútbol Profesional

subir